Que la sociedad es cada vez más individualista no es nuevo. Está lleno de teorías –y lo peor, de teóricos– que hablan sobre eso. Según ellos, vivimos encerrados en nosotros mismos, en una competencia permanente con los demás, preocupados sólo de nuestro beneficio, necesidades y deseos. El resto poco importa, salvo que nos ayuden de alguna manera a lograr nuestras metas.
Pero esta visión, compartida por muchos y refutada por otros, va mucho más allá de las hipótesis… lamentablemente se concreta en hechos. Todos los días nos cruzamos con demostraciones empíricas del individualismo.
El otro día fui al supermercado. Cuando llegaba al final del doloroso proceso que es para mí comprar, fui por el pan. Ahí estaba una señora, eligiendo las marraquetas. Las apretaba concienzuda y enérgicamente… una a una. Como no quedaban muchas, en pocos segundos las tenía todas manoseadas. ¿Mala educación? ¿Falta de conciencia sanitaria? Sí, pero había algo más. A la señora –confieso no me referí a ella en tan buenos términos en ese minuto– le daba lo mismo el resto. Quería asegurarse de que SUS marraquetas fueran las mejores y si para eso tenía que toquetearlas, lo haría. Y lo hizo. Individualismo puro. Cuando lo comenté en Twitter (@elquenoaporta), nadie lo vio en esos términos. Parece que ya está incorporado en nuestro funcionamiento.
En el metro sucede algo similar. El pasajero sube corriendo, ocupa uno de los cada día más escasos asientos y se “duerme”, como si Tony Kamo le hubiese chasqueado los dedos. Lo peor es que justo cuando el tren se detiene en la estación en la que el mal educado tiene que bajarse… se despierta, con rapidez milagrosa. Se baja, pasando por el lado de embarazadas, mujeres con niños en brazos, ancianos de pie, que esperaban desde hace rato que alguien les cediera el asiento. Pero no, no es mala educación. O no sólo eso. Al tipo –muchas veces joven, perfectamente capaz de hacer el viaje sobre sus piernas– le da lo mismo si otras personas necesitan el asiento. Lo que le importa es irse sentado, cómodo, descansando.
Y así hay mil ejemplos: el que se adelanta en la fila. El que se estaciona en los lugares para discapacitados o embarazadas. El que tiene el ojo clínico para elegir el canapé más grande de la bandeja. Seguro usted conoce otros. Personas que viven por y para ellas mismas, para las que los demás no existen. Individualistas. Evite ser uno de ellos.
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Individualismo diario
Publicado el 1 Septiembre 2010 Blog, Pauta Libre 42 comentarios
42 comentarios
Muy buena columna. Los gestos cotidianos están llenos de estos detalles. Individualismo, egoísmo puro que contrastan con esa sociedad supuestamente solidaria que creemos ser pero que sólo aparece en cada Teletón.
A veces pienso que los chilenos somos bipolares…
¿Cuesta tanto pensar en los demás? Creo que son cosas que se aprenden de la casa, desde que ves en el refrigerador que queda sólo el último trozo de torta y sacas sólo un pedazo pensando en los demás. Finalmente, es cariño.
Felicitaciones por la columna,
L.
Buen punto, es real y creciente tendencia a que el otro importe un carajo. Esto se cruza con mi teoria de la consolidación del personje por excelencia en nuestro pais, el “winner chilensis”, a ese le importa poco o nada el otro y además disfruta siendo el mas pillo, mientras mas me cago al otro mejor soy, personaje ke se hizo celebre en los sakeos del terremoto en Conce, y asi ejemplos por monton!
Insólito lo del pan. No puedo creer que la señora tuviera apoyo de la comunidad twitter.
Lo del metro, ni tan grave.
A veces me encuentro con automovilistas que me dejan entrar en su fila o me ceden el paso. Hay hartos. Otros pasan por la berma, es cierto.
Que nos impresione la diaria ejemplificacion del individualismo es un paso importante para fomentar el simple cariño por el símil humano; es loable y recomendable dejar el egoísmo de lado…
Bien! yo cada día me extraño más de muchos comportamientos, en las que mi hijo me dice:”Ay mamá!!! eso no se usa, eso es antiguo etc. etc., pero yo nunca me he cansado de enseñarles buenos modales, sobre todo en el respeto a terceros, cualquiera que éste sea y donde sea, porque veo con tristeza cómo ha cambiado nuestra idiosincrasia y el trato entre las personas.
Felicitaciones por tu columna.
Y que me dices de los que se estacionan ocupando dos espacios para que no les golpeen las puertas del auto.O los que cuando se bajan a comprar un cafe en el Starbucks de la ciudad empresarial se estacionan encima del paso de cebra, y cuando les dices algo se hacen los weones.
Demasiado cierto. Es increíble darse cuenta de la poca capacidad que tienen algunos de ponerse en los zapatos del otro.
Yo soy de quienes pide el asiento en el metro para los demás, despierto a la gente, les pido, a veces con más o menos cautela que cedan su asiento y me he encontrado incluso con negativas tajantes, porque además de no ser considerados, la gente anda a la defensiva, cree que porque alguien le pide hacer lo correcto debe reaccionar defendiendo su posición y como buen chileno, se “vota a choro”.
Espero que quienes tratamos de tener una mejor actitud frente a la vida y a los demás seres humanos no nos cansemos y sigamos parandole los carros a la vieja que manosea el pan y al escolar que no le da el asiento a la abuelita, ya que aunque se enojen al principio siempre me voy con la esperanza de que en una próxima oportunidad lo piensen dos veces y no hagan de nuevo lo mismo.
Igual felicitaciones , muy buena tu columna.
Yo te sigo en twitter, a pesar de que me bloqueaste (aún no sé por qué, porque nunca he usado un teclado para denostar a nadie), pero bueno esto es al margen.
Aunque, pensándolo bien, no tan al margen. Twitter es, en sí mismo, un espacio que puede hacer dos cosas: fomentar la sana costumbre de debatir ideas, proponer, discutir, argumentar, empatizar con el punto de vista del otro, o, que es lo más común, fomentar pequeños egos. Y aquí el individualismo es de verdad salvaje, he visto a connotados periodistas tratar a otros de: rotos, resentidos, tontitos, etc. He vistos a otros, no “tan” famosos bloquear las opiniones disidentes, aunque se expresen de manera respetuosa. ¿Qué hay detrás de estas conductas?: ¿egocentrismo?, ¿individualismo?, ambas, o tal vez mucho más y peor que eso. No pretendo resolverlo, pero si discutirlo. Hace bien.
Saludos. (@anunezh).
Ejemplos sobran: el que se instala en la puerta de la micro y no avanza por el pasillo: le da lo mismo que quede gente abajo de la micro por falta de espacio. O en el supermercado, cuando dejan los carros abandonados en medio del pasillo porque fueron a buscar algo a otro lado.
Una lástima.
Es verdad, y esa idiosincrasia del chileno “pillo”, esa del que en algún momento nos sentíamos “orgullosos” (?), hoy en día nos está pasando la cuenta. Si te caes en la calle, a lo más escuchas risotadas, si te equivocas caminando a contramano en algún lugar, recibes insultos. ¿Post modernidad o país en vías de desarrollo? Ninguno de los dos. Sólo una lástima. Y es un poco confuso ver al chileno bipolar, cuando deja de lado los codazos para quedar en mejor puesto, y se convierte en ese ser solidario hasta las lágrimas cuando ocasiones como terremotos, campañas y Teletones aparecen en la contingencia: El ser buena gente y ser solidario va más allá, y es más fácil que donar 100 ó 10 mil pesos. Se trata de ser gentil con el vecino, con quien va caminando a tu lado, con quien a veces está complicad@ porque no puede subir las escaleras con el coche de la guagua. Triste realidad reflejada en nuestro adultos mayores, a quienes no se les respeta siquiera el asiento en el transporte público.
((Y con el ejemplo del metro, un gran porcentaje de pasajeros intenta quedar lo más cerca posible de las puertas, dejando los pasillos del vagón relativamente vacíos, impidiendo que suba más gente, igual de apuradas que ellos, quienes quedan abajo aquellos que quieren bajarse primero en la próxima estación, llegar primeros, y quedar cómodamente sentados en el siguiente tren))
sí… por eso no sé como se extrañaban del robo de plasmas luego del terremoto, en Chile gana el más vivo (el winner, el pillo) así es Chile, a penas alguien tenga la posiblidad de cagarse al resto por un bien personal, lo hará gustosamente.
Para sumar otro ejemplo, ayer fui a la farmacia y había una persona siendo atendida… como no había nadie más y el químico ya me había visto no saqué número. En la espera llega una señora y saca número… al terminar de ser atendida la persona que estaba antes que yo el químico me pregunta que quiero… en esto la señora se abalanza a la caja “yo tengo el siguiente número, me toca a mí!” le dije “ud. sabe perfectamente que yo estaba antes” -”ah no sé yo tengo el número”… y me cagó, winner…
Como dijo Lenka, si nos sacan la Teletón y Chile ayuda Chile… de solidarios nada. A dar el ejemplo nomás.
Un abrazo.
creo que tines razon, pareciera que giramos en ese sentido…no quiero pensar en la lacra que nos convertiremos en unos años mas. En too caso, yo sigo creyendo que podemos cambiar.
@elquenoaporta : yo sé que tú eres un hombre que le gusta informarse bien acerca del lenguaje. Por esta razón te digo que depende de qué tipo de acepción le estás dando a “individualismo”. Resulta que lo que para algunos es algo así como un pecado para otros es la realización máxima en una sociedad con escasa libertad.
Según la RAE , una de ellas es:”Tendencia a pensar y obrar con independencia de los demás, o sin sujetarse a normas generales.” Ser independiente no necesariamente es algo malo, tampoco no sujetarse a normas generales.
Creo que confundes INDIVIDUALISMO con EGOÍSMO.
Saludos,
Sebastián
Totalmente de acuerdo. Te doy otro ejemplo, momentáneamente estoy viviendo en la playa, donde hay varios restoranes mirando al mar, me enfurece ver que los comensales insisten en estacionarse justo afuera de cada restorán, encima de la vereda y tapando el paso de los peatones. Yo me pregunto, ¿no podrán estacionarse un poco más allá donde sí hay estacionamiento y después caminar los 100 metros hacia el restorán?, a fin de cuentas si vienen a la playa no les hará mal caminar un par de metros, ¿no se les ocurrirá que hay personas que por esas cosas de la vida querrán caminar por la vereda?.
Ése es un ejemplo, pero diariamente me doy cuenta que hay muchos que ni siquiera se detienen un segundo a pensar en cómo sus acciones pueden afectar a otros. Y es triste.
A mí también me empelotan los “asegurados”, esos que satisfacen sus egos y sus necesidades en forma prioritaria al resto. ¿Pasará por educación o por condición?, muchas veces me lo he planteado, quiero creer que todo esto está dado por la formación que recibimos en nuestra familia, sin embargo, a veces yo mismo me sorprendo haciendo valer mis prioridades pese al perjuicio que le provoco a otros, y mentalmente me justifico diciéndome ¿y cuándo me va a tocar a mí? Por ser considerado una vez llegué tarde a mi trabajo, por no querer pasar a llevar a nadie terminé dejando pasar 5 trenes en el metro, claro, no ofendí a nadie, pero nadie me reembolsó las 5 lucas que me descontaron por el atraso. Ahora simplemente atropello (trato de no ser un violador de derechos humanos por cierto), pero mi conciencia se repone cuando me doy cuenta de las muchas veces al día que me atropellan a mí y para equilibrar la balanza guardo silencio…
este es el caso del “típico shileno”, el asegurado, el que se cuela en la fila, el que manosea los panes, el que pasa con roja, el que si puede “negociar” la venta de un bien, miente sobre “aquella falla”, es lamentable, pero eso es lo que somos, lo único que puedo decir como descargo, es que cada vez que me he visto envuelta en este tipo de situaciones, y aunque me arriesgue a pasar malos ratos, enrostro y enfrento al “shileno pícaro”, es cierto, quizás no gano nada, pero es la única forma de mostrarle al otro que eso no es choreza, sino mala educación. Grande el que no aporta, puro aporte.
O el típico twittero que le gusta que lo sigan y no sigue a nadie….
Yo tengo la impresión de que no es individualismo, sino mala educación pura y dura.
Sospecho que nuestras deficiencias en educación tienen directa influencia en este tipo de actitudes (y otras).
Saludos,
edo…
Lean y aprendan http://danilodelarosa.blogspot.com/2010_03_01_archive.html
una columna obvia y certera, como dice mi vieja la gente decente ya casi se acaba y nadie hace nada para evitar su extincion. el YO esta sobrevalorado y los demas no existen si no son para mi
pense en escribir algo pero mi egoismo y el preocuparme de mis asuntos me hizo desistir
Saludos
no olvidemos el individualismo “familiar”, perfectamente aceptado de, apenas entrando al supermercado, enviar a un representante a la fila de la caja, para después pasarse por buena parte el tiempo de los que vamos solos o vamos acompañados pero sentimos al menos algo de respeto por los demás.
por qué es aceptado hacer eso?
Lo del pan es una falta de educación, una vez casi me me pegan por decirle a un señor que usara las tenazas para el pan.
y en el metro es una falta de amor al prójimo. reemplazada por el amor propio. A mi no me toca hacer viajes largos de momento en el transporte público. pero luego de 8 horas que en la empresa te negrearon hasta decir basta, y luego 2.5 horas de pie pa llegar a tu casa. en algunos casos lo llego a comprender.
Esto es una mezcla de egoismo puro y de falta de educación… Nos pasamos la vida viendo la paja en el ojo ajeno, pero no somos capaces de reconocer nuestros errores y de dar sin recibir nada a cambio… Es la cutura del “yo” que esta presente en nuestra sociedad hace bastante tiempo y que por lo visto llego para quedarse
El(La) que deja en cualquier parte del estacionamiento el carro del supermercado.
Quien se estaciona en el lugar reservado para discapacitados o embarazadas (porque tener ponchera cervecera no cuenta).
Quien bota escombros, papeles, basura a la calle, total que vengan los wns a recogerlo.
Quienes se van de picnic al cine, tirando todo lo que se sirvieron al suelo (si al menos se comieran las cabritas con la boca cerrada).
El problema es que no nos estamos comunicando en la casa, no estamos enseñando a nuestros hijos, ellos sólo viven la cultura de lo fácil, pero esto no se aplica a algunos adultos, el individualismo lo cultivamos con prepotencia, poca tolerancia y egoísmo.
No es desconocido el hecho de que vivimos en una sociedad horrendamente egoísta. El chileno promedio ayuda en las campañas tipo Teletón porque es bien visto por la sociedad que lo hagas, es típico comentario de eventos sociales de esas fechas el monto de tu depósito. Algunos más inescrupulosos aún, lucran con estas campañas, se pelean para ser rostro o lo usan como una forma de elusión de impuestos. Pero el resto del año un discapacitado, cuando mucho, es un estorbo.
En fin, hay pocas que deteste más que “la picardía del chileno” (una elegante de hablar de ladrón)
Como Eduardo Rodríguez, creo que no es una cuestión de individualismo solamente. Es una cuestión de respeto. Me parece que ya a nadie le enseñan lo que significa respeto, y hay que ver que es amplio el sentido de esta palabra.
Desde la señora que manosea el pan de otros, hasta el médico que te hace esperar horas (en consulta pagada) pensando que el tiempo de los demás no es importante. Se ve también en twitter cuando la gente descalifica a los que no piensan como ellos o no les gustan las mismas cosas, tratándolos de estúpidos, ridículos y otros epítetos más ofensivos.
Son miles los ejemplos y creo que el respeto es algo que básicamente se aprende en la casa, porque si no lo internalizas desde muy pequeño después es difícil.
Ojalá tu columna pueda aportar aunque sea un granito de arena en lograr algún cambio al respecto. Porque así, y a riesgo de sonar cursi, sí que se podría lograr un mundo más agradable para todos.
Saludos de @relila
Toda la razón, pero lo peor es que cuando uno le llama la atención al gil que se estacionó en un lugar para minusválido, se enoja el perla, como si el que estuviera equivocado fuera uno. La mayoría de la gente, finalmente mueve el auto o cede el asiento, pero una vez me tocó un tipo que me dijo: ¿Y qué? y siguió su camino tan campante.
Como dijo Eduardo más arriba, yo creo que es falta de educación y cultura, por eso mismo también se botan papeles en la calle, se rayan micros, etc.
Un saludo!
@cotebro
Demasiado acuerdo en estos comentarios. Existe mucha más gente buena onda que maleducados. El desagrado que producen los menos se nota mucho y pica.
De miles de autos que viajan a la costa, toca uno que tira el pañal por la ventana. Le friega el día a uno. Fue sólo uno.
soy individualista y dudo que cambie, pero no le manoseo el pan a nadie, si ando en metro gralmente no me siento, porq sé que se subirá alguna señora llena de bolsos o algún ancian@, en la micro me siento atrás, lejos de los asientos “reservados”, y soy de las que respeta el “deje bajar antes de subir”, no escucho música desde el celular sin audifonos por que sé que al resto le puede molestar, busco donde estar cómoda, pero no paso a llevar al resto.
No sé si se trate de individualismo, sino de respeto y algo de educación.
Esta semana me toco ver algo insólito, ejemplo de individualismo puro: un caballero ya mayor parado en la puerta del metro sin dejar que la gente bajara, se quejaba de que las personas se ubicaban al fondo del vagón y salían durante mucho rato. Cuando le hice notar que era él el que estaba mal ubicado me insistió en que la gente no tenía conciencia…
Me gustó, al FIN una buena sacudida al chileno winner. Yo te sigo en Twitter tb.
Soy una de las personas que sufren estos atropellos a diario. Por qué? por que soy discapacitada. Algo que en este país te convierte en PARIA inmediatamente. Yo uso un bastón y manejo, hago mis cosas sola por que ser discapacitado no es ser menos persona, pero aparentemente, es deber del chileno hacértelo sentir. Un estcionamiento para discapacitados es el descueve. Amplio, al lado de la puerta, perfecto para ese Mercedes que la señora no quiere que le topen. Recibo recados para mi mamá cada vez que amablemente le pido al taxista (estacionado en lugar para discapacitados, leyendo el diario)si me permite estacionarme en el lugar que me corresponde POR LEY. La gente me empuja. Tienen que pasar antes que yo, así no tienen que abrirme la puerta o por último sostenerla. Las puertas del Alto las Condes son las mejores. Pesan un montón, y cuando logro abrirlas, no falta el joven amoroso que piensa que le estoy abriendo la puerta a él. En el supermercado: señora, esta caja me corresponde a mí, (llevo cuatro cosas, la vieja, el carro lleno) ay, yo llegué antes! si, pero dice EXCLUSIVO discapacitados. Y vamos con el rosario. Al guardia (super héroes) le da miedo, al paco (hace su trabajo) le da lata : ojo, me lo han dicho “Ud es de tránsito? afirmativo. Podría entonces sacarle un parte a este tipo? ME DA LATA. Y la gente mira para el lado, no se mete. Es como a la mina que el marido la mata, y después salen todas las vecinas copuchentas a decir “pero si el siempre le pegaba” pero nunca hicieron nada. Y así están las cosas. Cuando eres discapacitado, te vas a estacionar en el último estacionamiento para discapacitados que queda, te lo gana un imbécil que se baja del auto corriendo (milagro!) y te das cuenta que es un GUARDIA del mall.. te das cuenta que estamos mal. Re mal.
No veo el problema de agarrar el canapé mas grande, tampoco la debacle moral de no ceder el asiento en el metro. Opiniones como las que expresas, intentan hacer del síntoma,la enfermedad. No será que la sociedad chilena esconde un profundo antagonismo? Que nuestra economía necesita pobreza que nos manejan ideológicamente? Que tras la tolerancia hay un profundo racismo, una absoluta negación del otro? Pero claro, la culpa la tiene el tipo que se hace el dormido, el asegurado. Nos hacen desear mediaticamebte otro consumo sin tener los medios para satisfacer esos deseos creados, puta que entiendo al asegurado
creo que es muy importante que cada uno de nosotros podamos contribuir un granito de arena a mejorar nuestra cultura de país, sin darnos cuenta enseñamos a nuestros hijos que son los reyes del mundo, que tienen que ser los mejores, y asi van creciendo personitas egoistas, sin empatia y que cuando vemos sus “travesuritas” como colarse en la fila de fantasilandia nos da mucha risa lo “despierto” que es, que cuando nuestro hijo quiere recoger la bandeja del patio de comidas le decimos: “hijo no te preocupes para eso hay gente que limpia” cuando le preguntamos hijo te comiste la colacion que te mande? solo un poco pues le di a la nn que me pidio? – HIJO CADA UNO TIENE QUE LLEVAR SU COLACION”
Hagamos un mea culpa y empecemos cambiando desde nuestra casa. y quizás logramosos algo… sino ya logramos de nuestros hijos mejores personas y eso es arto.
saludos de @pbrionesv
¡Tienes toda la maldita razón! Todos los jovenes cansados, tipas/os con un imán trasero que la dan vuelta a una para correr a un asiento! Ni miran al lado a ver si hay alguien que realmente lo necesite… quedan en coma inmediato! Podrían al menos pensar,en el caso de los más YO-YO, que la vida es circular… no faltará el día que realmente lo necesiten y otro los dará vuelta de un empujón!
De acuerdo con karin , al final no se trata de individualismo solamente, sin que de educación. Se jactan de sus títulos y de los colegios a los q asistimos…pero en el fondo se trata de una manga de rotos maleducados como diría mi abuelita (qepd) . No es individualismo. Es roteria , mala educacion, siutiquería etc etc
Somos, y cada vez más, unos conchasdesumadre, todos y cada uno de nosotros. Nuestro actos son absolutamente individuales, y sólo se modifican parcialmente para con nuestros hijos y los mas cercanos a nosotros. Lograr ser superior a esta conducta es casi antievolutivo, por lo que requiere de animales con un nivel mayor de educación
Egoísmo, individualismo y mala eduacación! Todo junto y potenciado exponencialmente! El Colmo…y si de algo sirve, hace muchos años conocí a un señor mayor, bastante mayor, que no soportaba los tacos y fue capaz de manejar su auto por el bandejón central de Vespucio (con el riesgo de atropellar a un montón de peatones), como si el resto de los ciudadanos no tuviese que mamarse el mismo taco! Un desadaptado que hoy y por lo mismo, vive en un pueblo peridido en el sur. Santiago no era pa él!
Gran observación del que no aporta, pero sí.
Yo creo que la falta de compasión y exceso de egoísmo y envidia de nosotros los chilenos, se debe a la falta de educación, pero de verdadera educación. Somos “cumas” (no todos por supuesto y obviamente como pueblo también tenemos valores y virtudes incuestionables)por eso que siempre el más pillo, el que logra aprovecharse del otro, de su buena voluntad, es el winner, el celebrado. Esto en todas las clases sociales, en eso somos muy equilibrados.
Me parece, cada vez que hay Teletón, Chile ayuda a Chile e iniciativas destacables de este tipo, que el hecho que seamos tan admirablemente solidarios corresponde a una especie de búsqueda de redención por todo lo miserables que hemos sido con nuestr@s prójim@s a lo largo del año. Como una solidaridad concentrada que nos otorga una línea de crédito para permitirnos no ocuparnos del resto por un buen tiempo. Un lavado de consciencia.
Espero sinceramente que cambiemos como país, como sociedad. Siempre es bueno recordar que todos vamos a ser viejos, frágiles, a todos nos gustan las marraquetas limpias, que se acuerden de nosotros, que nos consideren. Porqué no hacerlo con los demás?… no cuesta tanto.
Veo confusión en tu historia, se que tienes claro el mal, que es ese egoísmo de las personas que buscan su interés y no respetan al resto porque no les importa, pero tengo que corregirte, mas bien no es un comportamiento individualista, o al menos exactamente, ya que las personas individualistas se basan en buscar siempre sus intereses si, es una especie de egoísmo, pero SIEMPRE QUE NO PERJUDIQUE A LOS DEMAS, es como que buscas tu libertad, pero no interfieres en la de los demás negativamente, por eso este comportamiento que describes es puramente egoísta.
Otra cosa es que no que venga de nuevas teorías, mas bien es la causa de la manipulación que hemos sufrimiento desde la aparición de la especie humana, un líder nos controla y nosotros obedecemos sus dogmas, que no buscan el interés común, si no sus intereses, y hacia eso es a lo que vamos. Si empezásemos por buscar nuestra libertad, librarnos de todas las manipulaciones mediante reflexión, entenderíamos que tan importante como respetarnos a nosotros mismos es hacerlos con los demás, pero la mayoría son bastante entupidos, solo saben obedecer, y la solidaridad , el respeto, es algo que no se puede imponer, tiene que nacer de ti