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Endieciochados

Publicado el 14 Septiembre 2010 Blog, Pauta Libre 8 comentarios

Se nos viene un nuevo Dieciocho. Así, con mayúscula. Día nacional, Fiestas Patrias, cumpleaños de la nación, aniversario patrio. Dígale como quiera. Y sí, ya sé que no es novedad: gracias al Bicentenario –que no lo es realmente, pero eso es harina de otro costal– llevamos meses esperando esta fecha. Todas las marcas nos lo recuerdan, los políticos le sacan partido cada vez que pueden y algunos bancos, generosos ellos, nos ofrecen créditos para que –bien endeudados– podamos celebrar como corresponde. Todo por amor a la patria y orgullo por el Bicentenario.

volantin

Esta debe ser, por lejos, la semana menos productiva del año. Porque feriados y fines de semana largos hay muchos, pero las Fiestas Patrias van más allá. Claro, es una semana más corta. Cuatro días con suerte, tendiendo a tres y medio, porque no hay oficina que se resista al almuerzo dieciochero del día jueves. Ése que, de tan comido, regado y conversado, hace imposible trabajar en la tarde, obligando al jefe a dispensar a los abnegados trabajadores, que entre aplausos y gritos se retirarán a sus casas.
Entre el lunes y el miércoles, la pega debería funcionar normalmente. Pero no. No funciona. Porque con guirnaldas de colores, banderas, música folclórica y organización de las celebraciones, nadie tiene cabeza para trabajar. Menos todavía si le sumamos el aroma ambiental, porque definitivamente con el olor a empanadas propio de estos días, o peor, con el asado del vecino entrando directamente por la ventana hasta nuestro escritorio, no se puede rendir.
¿Qué queda, entonces? ¿Esperar que pase la semana, que las celebraciones terminen y volver al trabajo normal? No nos engañemos: la próxima semana también es corta, y buena parte de los días “laborales” tendrán que ser destinados a comentar las celebraciones de estos días y a recuperarse, física y psicológicamente, de los estragos causados por los excesos.
Entonces, sólo queda disfrutar. Pasarlo bien, compartir con la familia, con los compañeros de trabajo, con el vecino y el amigo. Lo que siempre queremos hacer, pero para lo que nunca tenemos tiempo. Ni permiso. Porque en estas fechas, todos tenemos ganas de celebrar, jefes incluidos. Ya tendremos tiempo para producir. Que los índices económicos esperen, mientras trabajamos para mejorar los de felicidad.

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8 comentarios

  1. CK dice:

    Lo que más me llama la atención es que el bullado “mes de la patria” y el “año bicentenario” no pasarán del 25 de septiembre, tal como pasa todos los años.

  2. Eduardo Vargas dice:

    AMEN…..

  3. vero eguyrreizaga dice:

    Qué extraña sensación al leer lo que obviamente va a pasar. Yo estoy con sentimientos encontrados: Me voy a Italia y al Reino Unido desde el 17 en adelante, y siento que me voy a perder un evento estupendo, que será tema común, fiesta común y en definitiva una fecha de la que estaré alienada de por vida. Tengo el sentimiento de que no participaré de ésa felicidad colectiva, que espero embargue a Chile entero con su cielo cubierto de volantines y saturado de olor a asados y chicha.
    PD: Cuiden a y cuídense los ebrios.

  4. Es cierto, el promedio del buen hombre chileno se cree esta realidad profundamente, y celebra. Hay un evidente contagio, el recreo de la nación, y como bien dices tú ya habrá tiempo de producir porque de cualquier modo, estamos todos en la misma idea.
    Ahora, se nos hace muy fácil esto de la celebración, de la poca seriedad y la falta de compromiso, como que es mejor ser menos responsables, y nos sale perfecto.
    Atte

  5. Rafael dice:

    Cuando deje de publicar en forma anónima, creo que lo podemos tomar en serio

  6. Koeln dice:

    @Rafael a quien le importa que publique de forma anonima, acaso quiere el ser tomado en serio? ha pedido eso alguna vez… por favor! a otro lado con esos comentarios.
    Viva Chile!

  7. José Ignacio dice:

    Al final, todos celebrarán este Bicentenario como cualquier dieciocho pero con más comida por feriado irrenunciable y por tener días feriado de por medio.
    Es como cuando una persona cambia de folio donde anuncia tirará la casa por la ventana, pero al final, hace un cumpleaños quizás hasta más tarde o con más personas. En fin, el chileno tiene motivos de sobra para celebrar: Mineros, Tomás González, Las Marcianitas, “sobrevivi al terremoto”, etc. No creo que sea tema de conversación más que en otros años este fin de semana, sino que será motivo de cañas más largas, ausencias en la semana corta siguiente o de endeudamientos innecesarios.
    Yo soy chileno, quiero mucho a mi patria, pero lo que haga este año será con mesura, disfrutando la familia y proyectándome hacia lo que se viene el resto del año. A disfrutar con responsabilidad y con menos entusiasmo dirigido a comprar, comer, engullir o endeudarse. Que sea un verdadero Feliz Bicentenario.

  8. Bueno este articulo, sigan así me encanta el dieciocho

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