A menos de dos cuadras de la plaza de Armas está la Casa Colorada, una construcción colonial que data de 1796, propiedad en ese entonces de Don Mateo de Toro y Zambrano. Actualmente es monumento histórico y alberga al Museo de Santiago. Al cruzar el patio interior, nos encontramos con un oasis: el restorán Ambrosía. Escondido del mundo exterior, permite desconectarse por un rato de las multitudes que transitan al mediodía y de las molestas bocinas de los autos. Ideal para un almuerzo de negocios novedoso, celebrar un estupendo cumpleaños o ir por un café con postre a media tarde.

Es el emprendimiento de la familia Bazán Bañados. Todos trabajan ahí. La chef es Carolina Bazán, quien con un estilo ecléctico combina platos peruanos, como un fresco cebiche de reineta con zapallo caramelizado, con creaciones propias. También hay carnes, como el sabroso el strogonoff de filete sobre pappardelle y el ciervo sobre puré rústico y espárragos.
Otros destacados son el risotto de calamares y el oil fish, muy bien preparado, en su punto. La nota dulce la puso un cheesecake, buenísimo (elogiado por gringos) y un tiramisú con mascarpone original. Estas mezclas hacen de la acotada carta una excelente opción en la oferta del centro de Santiago. Carolina, creció viendo a su madre preparar platos para agasajar a los convidados de su padre diplomático y decidió tomarse la gastronomía más en serio. Estudió y se fue a trabajar con la prestigiosa banquetera peruana Marisa Guiulfo de la cual aprendió muchos de sus secretos. Ahora los pone en práctica en el salón, en matrimonios y eventos que aumentan día a día.
También están asesorados por el buen gusto de su hermana diseñadora y el atento ojo de su madre. Alvaro Bazán, el padre, mira con orgullo la labor de su familia. Cuenta entre bromas que él es la mano de obra más barata del lugar, injusto porque es él quien le da calidez al restorán. El servicio es muy bueno y se ha convertido en un sello. La mayoría del personal está casi desde la inauguración por eso le imprimen cariño.
Ambrosía viene del griego y se traduce como manjar de los dioses. Me pregunto si los dioses visitarán este lugar de vez en cuando. Como sea, dar una vuelta por acá, es una buena forma de sentirse adorado.
*Ambrosía cuenta con sector fumadores y no fumadores. Dirección es Merced 838 entrando por el museo de la Casa Colorada.
7 comentarios
Qué bueno saber de un lugar lindo en el centro, trabajo hace poco acá y no hay muchos lugares para hacer sobremesa o ir en la tarde. Buen dato. Gracias
Bonitas fotos, artículo muy siútico… el comentario lo envío para que no tengas solo uno. Persiste pero evalúa tus posibilidades y aprovecha la oportunidad que te dan. Suerte.
No tenía idea que existía este lugar!!! Una razón más para ir al centro y descubrir este oasis!!! Pinta re bueno para ir a conversar o a una reunión relajada. Gracias por el dato!
Buenísimo dato! Me encantó! Con tanto detalle y como lo cuentas se nota que es un estupendo lugar.
Realmente dan ganas de salir corriendo a probar todas las cosas ricas.
mmmmmm me dio hambre!, aunque no trabajo en el centro me parece un buen lugar para visitar según lo que veo….
sldos
Que bueno que puedas buscar y darnos estos datos… yo no voy mucho al centro pero cuando voy nunca sè donde ir a parar para comer rico, asì es que gracias….
Sigue buscando que yo siempre te leo…
yo trabajo en la banqueteria del restourant y debo decir que el oil fish es un exquisito plato :D