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huracan1La temporada de huracanes comenzó en Florida. Desde principios de junio hasta noviembre viviremos en estado de “alerta”. ¿Qué significa? Que una tormenta insolente o ventolera de calambre puede llegar en cualquier momento… y hay que estar preparado. A partir de ese instante en los supermercados será difícil encontrar agua embotellada, pilas, comida enlatada y otros ítems de emergencia.

Aquí los huracanes no son raros y las tormentas tropicales más bien frecuentes. Lluvia a baldazos, viento impresionante, rayos, truenos, relámpagos y todos los destellos aterradores. Los gringos arman todos los veranos una “caja de huracanes” con comida enlatada, leche en polvo, pilas y varios litros de agua embotellada. Yo hice la mía el año pasado y, por suerte no la usé, pero después de un año ya no le queda casi nada. Hubo otra clase de emergencias.

Se pronostica una temporada brava. Nunca he vivido un episodio de esos –y espero no tener que hacerlo– pero según entiendo el paso del huracán dura sólo algunas horas. El problema viene después. Se corta la luz y en Estados Unidos todo, absolutamente todo, es eléctrico: cocina, agua caliente, aire acondicionado… el gas no existe salvo en contadas excepciones. Por lo mismo, después de un huracán no se puede cocinar normalmente, mucho menos refrigerar y ni pensar en usar artefactos absolutamente ‘básicos’ para la vida norteamericana (microondas y lavavajillas). Por lo mismo, muchos optan por agregar platos, vasos y cubiertos desechables a su caja de huracanes… ¡No vaya a ser cosa de tener que lavar algo a mano!

Las casas más preparadas tienen persianas metálicas. Las otras –obviamente la mía– acumulan en el garage varias piezas de latón o madera numeradas según las puertas y ventanas de la casa. Cuando empieza la ventolera hay que tapiar todos los vidrios… de lo contrario se corre el riesgo de que piedras, ramas, tejas o cualquier objeto levantado por el viento quiebre un vidrio y el huracán entre a la casa con toda su furia. En ese caso, lo peor no es el desorden que queda, sino la fuerza del viento puede sacar de cuajo el techo. Así no más.

Vengo de un país de temblores e inundaciones. Se supone que estoy medio preparada para este tipo de cosas, pero lo cierto es que la sola idea de estar encerrada en mi casa, a oscuras, con las ventanas tapiadas y sintiendo el ruido del viento huracanado me da pánico. Es verdad que la ventaja es que hay aviso con aticipación, de hecho en la televisión son capaces de decirte la hora exacta en que la tormenta tocará tierra… pero por alguna extraña razón esa certeza me da más susto.

Ya hay un par de huracanes horribles que han dejado la escoba en países centroamericanos. Por mientras, intento no pensar en eso. No obstante, cada vez que voy al supermercado sumo un galón de agua y una caja de pilas al carro… y mientras lo hago no puedo dejar de pensar en lo mucho que habría servido que para el terremoto en Chile que cada familia hubiera tenido una cajita de cartón con comida no perecible, agua, linternas, pilas y leche en polvo… ¡Cuántos malos ratos, saqueos y desabastecimiento se habrían ahorrado por ser un poco más previsores!

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5 comentarios

  1. silvana dice:

    bastante interesante y que miedo a la vez

  2. Marisol dice:

    Vivo en Carolina Del Norte y mi primera experiencia con huracanes la vivi con un bebe de meses, mi esposo (americano)no deja nada para ultima hora y partio a comprar un generador de electricidad (yo lo encontre un poco exagerado!)pero no sabes lo que lo agradeci cuando se corto la electricidad y tuvimos el refrigerador andando,mas el microondas y hasta podiamos ver television. Todavia me asustan un poco los huracanes,pero es como en Chile los temblores y terremotos. Nada es perfecto en este mundo. Abrazos desde aca.

  3. Mali dice:

    Espero que no te toque vivir uno, son algo muy triste y desesperante. No hay semaforos y a pesar de que los gringos son tan organizados todos tratan de pasar al mismo tiempo. Todos van a poner bencina por si se acaba, pero eso mismo hace que se acabe! Si no hay luz como tu decias, es espantozo, pero agregale a eso los casi 100 grafos que pueden haber y no es ni necesario tener parrilla para cocinar, basta con dejar la comida afuera! Y un consejo, no te dejes guiar mucho por lo que dicen en las noticias, nunca le achuntan! me ha tocado vivir huracanes que se suponia que no llegaban, he tenido que esperar otros que tenian que llegar y se atrasaron como un dia entero, o estar como loca esperando uno que venia y decidio no venir. Solo te queda estar preparada por si las moscas… y a proposito… no te olvides de agregar un par de juegos de salon a tu caja!

  4. arturo carvajal dice:

    Estados Unidos publicara un articulo que dijera:A los chilenos les encantan los terremotos,los temblores y los
    maremotos.Se las arreglan.Rsumen_Mou pco atinadoel titulo.

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