Okey, puede que la música no guste a todos por igual. Pueden existir grupos, cantantes o géneros que uno deteste más que otros, pero de ahí a poder usarla como efectivo método de tortura,
suena inimaginable.
No tanto. De hecho, es lo que los militares estadounidenses en Guantánamo han estado haciendo con los presos —supuestos guerreros de Al Qaeda— que llevan años enjaulados en ese pedazo de suelo americano en tierras cubanas.
Resulta que hace un tiempo han estado saliendo a la luz informes que dan cuenta de las fórmulas utilizadas por las tropas americanas encargadas de sacarle información a los detenidos. De manera sorprendente, una de ellas es someterlos a tortuosas jornadas de presión sicológica a través de los acordes.
Grupos tan disímiles como R.E.M., Pearl Jam, Rage Against the Machine o Metallica han servido para que los presos de la isla lo pasen mal.
Según los relatos, los soldados han inmobilizado a los prisioneros, encadenándolos dentro una pequeña pieza y sometiéndolos a niveles máximos de aire acondicionado. En esas condiciones, subían el volumen a todo dar y reproducían música supuestamente insoportable hasta el desplome sicológico de los presos.
Puede que Metallica y Rage Against the Machine sean inaguantables para algunos —no así para la abuela metalera que se ha hecho famosa estos días—, pero lo extraño es que las fuerzas estadounidenses han recurrido a artistas menos “diabólicos”, como Bruce Springteen o Nancy Sinatra. Las sorpresas siguen: hasta Britney Spears ha sido utilizada. Ahí sí que lo deben haber empezado a pasar mal los presos y, seguro, más de algún secreto sacaron fuera con tal de que pusieran stop en el equipo. Más insólito: los interrogadores han recurrido a los buenos e inocentones de Barney y Plaza Sésamo para castigar a los detenidos. Lo del latero púrpura podría pasar, pero mancillar el sagrado nombre de Abelardo, Beto o el Monstruo Comegalletas, no tiene perdón.
Pienso en el método usado por los militares gringos y no resulta tan descabellado: escuchar a Michael Bolton en la antesala del dentista es más doloroso que los instrumentos odontológicos; oir la dupla de Marcelo Barticciotto con Keko Yungue con su tema “Nada es importante”, puede ser mortal, y que los tímpanos capten “El patito”, de Los Huasos Quincheros, desploma a cualquiera.




3 comentarios
como se te ocurre meter a michael bolton como musica tortura plop!
Parece que no hay mente creativa, tu tema no es tema.
Da lo mismo la musica en el dentista!!!!!!
fome.
Nada de fome el tema. Soy súper tolerante, menos para la música. SI estuviera en Guantánamo, ya habría delatado a todos y hasta habría mentido inculpando a inocentes. Y sí, Michael Bolton es una tortura de aquellas, al mismo nivel de los reguetoneros, de Arjona, Shakira y Beyoncé. Y soy intolerante con la música, pero no con las opiniones, así que pido el mismo trato.