Pronto cumpliré nueve años de experiencia ininterrumpida recibiendo visitas en mi casa en Barcelona. Tengo la suerte de contar con una habitación extra, lo que minimiza el agobio de tener a alguien acampando en el salón. Por aquí han pasado innumerables personas y personajes así que tengo cubiertos los campos del amigo del amigo del amigo, viajeros errantes, el hermano del colega, turistas breves, la hija del amigo del pariente, el que sólo quiere un lugar donde dejar las cosas, el íntimo amigo de tu íntimo amigo que resultó no ser tan íntimo, los tórtolos que no quieren pagar hotel y un largo etcétera donde no se incluyen los amigos de verdad. A ellos siempre es un gusto recibir. En todo caso, vale la pena recordar que si aterrizas en un piso compartido, por muy cercano que seas de alguien que viva allí, para el resto de los compañeros de casa eres sencillamente un visitante más, así que las advertencias enumeradas abajo también corren para ti.
A partir de esa experiencia y la de la mayoría de mis cercanos, hay información como para un manual que podría venderse junto con Lonely Planet o la guía de turno. Siempre pensé hacer una lista y pegarla en el baño pero mi pareja, perteneciente a la rama sicológica del mejor-no-hablar-de-ciertas-cosas, se opuso.
A mí se me ocurren las siguientes y estoy abierta a recibir sugerencias para construir algo así como La Guía del Viajero Chileno en un Mundo sin Nanas:
1. Un agrado de visita es la que no se nota. La que apenas altera el cotidiano de los que te reciben.
2. Sólo te están recibiendo, no invitando, así que no traigas amigos ni organices cenas.
3. Las llamadas a teléfonos celulares son caras. Las llamaditas cortitas también. Para eso están los locutorios.
4. No digas que pagarás por el teléfono, hazlo.
5. No digas que el papel, el aceite, el azúcar o lo que sea se está acabando, cómpralo.
6. La escobilla que se ubica al lado de WC es justamente para que limpies. Si te da asco hacerlo, imagínate al resto.
7. Que se fume no quiere decir que no se ventile.
8. Los platos no se levantan solos de la mesa ni mucho menos se auto lavan.
9. Si comerás en casa, aporta.
10. No te quedes eternamente en la casa. Si vienes de paseo, hazlo.
11. Vigila el reguero de tus pelos.
12. Recuerda que sólo tú estás de vacaciones, no los que te reciben.
13. Rompe paga.
14. No uses la lavadora para lavar una camiseta.
15. La sabiduría popular no en vano ha aportado el dicho “el huésped, como la pesca, a los tres días apesta”.
Todo esto no es de mala onda, es honestidad.
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Piso compartido
Publicado el 18 Febrero 2010 Blog, Mundo 2 comentarios




2 comentarios
Hola chicos! Pues mi experiencia en ya 4 pisos compartidos es que en el último se acabaron pusiendo una especie de “post it” negros, con las cosas OBVIAS que había que hacer en algunos lados de la casa. En el WC había un mensajito para los chicos. Bajar la tapa y orinar dentro! Si, parece algo obvio o vulgar, pero nada más cerca de la realidad. La cocina, un mundo a parte con tareas en excel y regañinas cada semana…Es difícil hoy en día, y más con esta crisis, vivir como una quiere…Por suerte, a veces hay cosas que alegran. Hoy he visitado un nuevo piso que sólo comapartiré con otra chica y genial. Lo descubrí hace 2 días a través de un portal muy útil (Spain Erasmus). Tienen un montón de servicios por ciudad (almenos parece que de momento las grandes si) y me ha ayudad a encontrar piso compartido en sólo 2 días! Os dejo la dirección por si os interesa:
http://www.spainerasmus.com
Saludos, y un besito a todos/as
o se cierra habitación de huesped por tiempo indefinido.
es una idea más aterrizada que moral pero finalmente la salud mental es lo más importante,ya es difícil tolerar al ser amado cómo no será difícil tolerar al que quiere hacer un ahorra a costa de los otros