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Fallos duros y blandos

Publicado el 17 Febrero 2010 Blog 7 comentarios

El fallo de cadena perpetua para el ‘violador de Las Condes’ Jesús López Aguilar ha despertado todo tipo de reacciones: ”Una sentencia justa”, opina la mayoría; “lo mínimo que se podía esperar”, dicen otros. También están los que consideran que 40 años de reclusión efectiva es exagerado por la corta edad del inculpado (tiene 21 años), y porque —aunque se trata de un delito grave—, no hubo homicidio. Como sea, este inédito dictamen (es la sentencia más alta conseguida por la Fiscalía) dejó en el ambiente la satisfacción porque al fin se vio a la justicia aplicar mano dura en un caso de relevancia pública y, de paso, sienta un precedente para quienes cometan estos actos repudiables. La señal que se envió es una y clara: los violadores tendrán que pensarlo dos veces antes de dar riendas a sus desviaciones, lo que también —se presume— debiera considerar a pedófilos y a quien se le ocurra cometer algún delito de índole sexual. De hecho, el argumento de las tres juezas para dictar la condena en contra de López fue la reincidencia de sus actos, que significaba un peligro permanente para la sociedad; está comprobado que este tipo de desviaciones jamás se curan.

balanza

Una condena ejemplificadora, pero que llama poderosamente la atención por la diferencia de criterios que aplican los jueces a la hora de dictar sus fallos. Hace apenas unos días la jueza Ana Ethit decidió otorgar la medida cautelar de arresto domiciliario y la reducción de la pena de cinco a tres años al menor J.T.N.V. (15), confeso e imputado por el crimen de Sergio Aguayo, ocurrido el 11 de julio de 2009 en plena Av. Las Condes. La magistrada tomó en consideración que es menor de edad, no tiene antecedentes y que su familia depositaba $200 mil pesos mensuales a los Aguayo por concepto de reparación. Una determinación dolorosa y frustrante para los familiares del joven asesinado, ya que han visto sólo garantías para el inculpado que, a todas luces, actuó con alevosía, bajo los efectos del alcohol, con el uso de un arma cortopunzante y con el agravante de no prestar asistencia cuando su víctima cayó inconsciente, desangrándose en la calle por casi dos horas.

Lamentablemente, en este caso, la señal que se envió es otra: jóvenes agresivos, que matan a otro, que actúan bajo los efectos del alcohol y no tienen antecedentes, verán reducida su pena a casi la mitad, y podrán cumplir la condena en su casa. Pésima señal que no sólo mantiene (o aumenta) la poca confianza en los tribunales de Justicia que, según el Estudio Nacional de Opinión Pública del 2002, alcanza apenas el 19 por ciento; sino que da chipe libre para que adolescentes sigan protagonizando riñas callejeras tan vistas por estos días en los distintos balnearios, sin medir las consecuencias.

Una de las tantas tareas pendiente para el próximo ministro de Justicia Felipe Bulnes: que se dicten fallos ejemplificadores, con igualdad de criterios, que sienten precedentes y que más que confundir, tranquilicen, den confianza y seguridad a la ciudadanía.

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7 comentarios

  1. Alfredo Piza Turner dice:

    Estos casos muestran una vez más que la gran carencia de la justicia chilena es inexistencia de leyes o normas que permitan aplicar la jurisprudencia de fallos o dictámenes del pasado para validar algunos veredictos judiciales en casos de naturaleza similar, para casos judiciales del futuro . En USA se aplica y tal como lo hemos visto en varias películas, los procesos se resuelven más rápido y los malhechores van a parar rapidito a donde deben estar… y todos contentos!

  2. Nancy dice:

    Toda la razón.Tal como lo indica el análisis de este blog de Caras, hay que pensar en las señales o mensajes que entregan los Tribunales de Justicia cuando dictan un fallo. Ese fallo debe ser por un lado, un ejemplo que logre de alguna manera inhibir otra acciones delictuales y por otro, entregar a la ciudadania una meridiana seguridad de que éstos delitos no volveran a ocurrir. Y si eventualmente ocurrieren, los culpables serán condemandos con la pena adecuada.

  3. Klau dice:

    Que fuerte! si lo pienso solo desde el lado de la justicia es desiquilibrado, pero si aislo los casos los encuentro muy distintos, el violador es mayor de edad, con antecedentes, claramente un peligro a la sociedad, enfermo, es mas deberian castrarlo quimicamente para que no tenga mas esos impulsos, el encierro por si solo bastara?. Si me pongo en el caso Aguayo, es complicado, lamentable por un lado para la familia, extremadamente doloroso, pero tambien si pienso en el agresor de 15 años no dejo de pensar en que tengo un hijo adolescente de la misma edad y que tiene amigos y en definitiva siempre esta presente el temor de que entre amigos tomen escondidos alcohol, se potencien, o hagan algo que uno no se imagine, es cierto uno confia en la educaciòn que entrega y quiza somos padres mas presentes, no sè el caso del agresor como es su entorno, etc. nada justifica su acciòn y su agresividad, pero si aun tiene una oportunidad de ser rehabilitado o su mente aun es muy infantil o dañada emocionalmente, como condenarlo a 40 años y quiza formarlo como un verdadero criminal ya que nuestras carceles dejan mucho que desear.
    Es complicado, èl quito una vida de la peor forma posible, pero dudo que eso no lo persiga de por vida, necsitaria una ayuda ejemplificadora desde el sistema, lo mismo para la familia Aguayo, de eso si que hay una deuda pendiente con la sociedad, que sacamos con hacer valer ojo por ojo, diente por diente, se nos llenarian las carceles y reinaria el odio y la venganza, que susto que se escape uno de la carcel con la mente mas deformada o le den por error o buen comportamiento reducciòn de la pena.
    Hay que estar en el lugar, nada devolvera la vida al joven Aguayo y no sè si el verdadero sentido de hacer justicia sera encerrando de por vida a un agresor de 15 años, esto es la punta del iceberg la responsabilidad politica esta en la educaciòn, redes de apoyo de los que estan con riesgo social, apoyo psicologico para padres que no lo saben ser por la pobreza y entorno, rehabilitaciòn real,etc.
    Por otro lado si lo comparo con el caso de las niñas del colegio Cumbres, ya se que eso fue un accidente y no un acto de violencia con el nivel de agresividad que conocemos, pero en cuanto a la actitud hacia la muerte de un ser querido, joven con la vida por delante, espero que la familia Aguayo tenga el consuelo necesario y puedan tener paz algun dia y ojala no llenarse de odio y venganza que les haga sus propias vidas un infierno en este mundo y que la justicia se haga cargo, el sistema de dar soluciòn mas allà de solo encerrar, que se pueda recuperar una vida desviada y no tener finalmente dos victimas.

  4. Francisca contreras dice:

    Dos visiones, dos fallos y dos señales totalmente distintas que no hacen más que confundir e insegurizar a la gente y darle más confianza a los delincuentes, y que demuestra que los jueces no tienen un criterio uniforme, sino cada cual apliqua e interptreta las leyes a su antojo. Si el señor Piñera quiere terminar con la puerta giratoria, y el señor Hinzpeter tiene como principal objetivo reducir los niveles de delincuencia tendrán que ser muy proactivos en esta materia para producir efectivamente un cambio.
    saludos
    Francisca

  5. Paula Palacios dice:

    Finalmente la Corte de Apelaciones revocó el arresto domiciliario, y J.T.N.V. deberá retomar en estos días la internación en un recinto cerrado del Sename. La decisión fue tomada por los jueces Alejandro Solís Jessica González y Omar Astudillo, quienes estimaron que por la gravedad de los hechos y el uso de arma blanca, el menor constituye un peligro para la sociedad.

  6. Janita dice:

    ES un tema realmente complicado…por un lado esta este violador, reincidente, que se sabe es un peligro para la sociedad y por otro este joven asesino, es fuerte la palabra pero es lo que es, un asesino, que mato a sangre fria a otra persona y no demostro ningun arrepentimiento, cual es la pena justa para cada uno de ellos? la del violados la encuentro justa, la del joven…no lo se…sera posible que este adolecente cambie? me cuesta creerlo…y mas dificil aun si en este pais la justicia no cumple su labor…es como decir “no te preocupes, has lo quieres, total eres menor de edad y la sociedad tiene la obligacion de darte otra oportunidad” desgraciadamente ese el mensaje que le estamos dando a nuestros jovenes…yo tambien tengo un hijo de 15 años y me pongo en el lugar de esos padres, deben estar viviendo un calvario, los de Aguayo llorando a su hijo y clamando por justicia y los del agresor rogando que alguien haga algo para ayudar a su hijo, desgraciadamewnta las estadisticas nos dicen que es muy dificil cambiar a estos jovenes delicuentes y que se reinserten en la sociedad como buenos estudiantes o trabajadores, Dios quiera el pueda hacerlo, esta aun a tiempo, siempre y cuando el lo quiera, no olvidemos que para los delicuentes es su forma de vida y no estarian dispuestos a cambiarla.

  7. JOSE LATTUS dice:

    Paula:
    La felicito por su gran esfuerzo, que para nuestros dias es importante, un cariñoso saludo.
    Atte

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