Pantallas widescreen, en alta definición, se ven al fondo. El escenario es colorido y está bien armado, pero el estudio es un congelador con el termostato malo y la prensa, espectadora de segunda, es ubicada en una tarima con sillas, que no alcanzan para la totalidad de reporteros y gráficos. La voz de Piñera se escucha antes que aparezca, algo vocifera el candidato de la Alianza tras bambalinas, pero no alcanzo a entender qué dice hasta que pasa raudo rumbo a su atril: “Oiga, ¿no tiene una cosa para poner papeles aquí?”, lanza al aire y alguien corre a buscar algo con qué sujetar el block Colón con los apuntes. Cecilia Morel y los hijos, Cecilia y Cristóbal, lo saludan cariñosamente. Luego aparece Marta Larraechea y ‘las niñitas’. Frei entra al estudio casi al final. Los jefes de comunicaciones —Fernanda Otero y Juan Carvajal— conversan por última vez con sus pupilos.
Al principio los candidatos ni se miran, pero de repente se iluminan y empiezan a conversar, Dios sabe de qué. Piñera con las manos tomadas y Frei hace gestos, mostrándole las pantallas a su contrincante. ‘Amiguitos’, antes que empiece el debate, como un presagio de lo que pasaría después: se enfocaron más en discutir con los periodistas, que entre ellos. Por primera vez durante la campaña, Frei llama a su oponente “Sebastián” y éste hace varios gestos a la Concertación, incluso reconoce que la Reforma Procesal Penal fue una buena medida del anterior gobierno freísta. Todos unidos, todos fraternos. Mientras, en el backsatge, las Frei-Larraechea toman pisco sour y los Piñera-Morel sólo Coca-cola, (total ya no estamos en crisis). Los mozos sólo sirven a las dos familias. Los demás, morimos de hambre y frío.
Piñera, que está más flaco, se acomoda la corbata. Frei anda canchero. Se encienden las luces y el candidato de la Concertación se desata hablando, como nunca antes. Hasta sus hijas se ríen de lo parlanchín. Constanza Santa María y Mauricio Bustamante se entretienen en Twitter. Después de una hora de programa, hasta Daniel Fernández, director ejecutivo de TVN, manda mensajes de texto. Eso sí, el debate es más ágil y dinámico, aunque los candidatos se traten con guante blanco. Los verdaderos inquisidores son los periodistas: cuánto ganó Piñera con las acciones LAN, por qué no vende Chilevisión, qué hizo Frei por los derechos humanos en los ’70, qué hizo por los trabajadores en su anterior gobierno… “Los tiempos los pongo yo”, espeta uno de ellos. Bien, apuran a los honorables.
Durante los comerciales, Marta Larraechea atraviesa el estudio para saludar a Cecilia Morel. Conversan como viejas amigas, miran sus vestidos y los comentan. Al final del foro, las familias se toman fotos juntas y uno queda con el sabor de que esas dos horas participó de una serie de TV o de una comedia con dos antagonistas, que en la vida real son actores y amigos. Agradecen, saludan a la prensa —más fríamente a aquellos que los acorralaron recién— y se van junto a su séquito, con viento fresco. Una noche de verano, más fría de lo normal, en la que los ‘interrogadores’ sacaron mejor nota que los candidatos.
Acá el video del Debate Presidencial Anatel de anoche




2 comentarios
“…sólo Coca-cola, (total ya no estamos en crisis”
GENIAL!
ROBERTO
Ganó Piñera. Más bien concluyo que perdió la Cocertación, porque Piñera no sacó más % votos que Lavín en 1999, pero sí la “Concer” disminuyó sus votos. Dicho de otro modo, hubo cientos de miles de chilenos que prefirieron abstenerse, o votar en blanco o nulo, para no votar por el oficialismo. Me parece bien, si esa decisión es una omisón por voto castigo, por las ineptitudes y las sinverguenzuras que cometieron algunos militantes del arco iris. Pagaron justos por pecadores, porque pienso que, efectivamente, sumando y restando, estos 20 años salen del gobierno con evidentes números azules. Cambiaron positivamente Chile,en muchos aspectos. Y los justos está bien que paguen, porque su pecado fue no haber sido inflexibles con las “ovejas descarriadas y corruptas”.
Piñera no la tiene facil. Hizo tantas promesas, firmó tantos acuerdos, que entre tanto “lugar común” y “metáforas simplonas y repetidas” expresadas en sus discursos, ya hoy lunes 18 está en peligro de faltar a sus compromisos. Por ejemplo:
Dijo que – distinto al actual oficialismo -, en su gobierno a nadie le dará cargos para compensarlo de su derrota electoral… Si cumple su palabra (lo dudo), quedan inmediatamente fuera del Ejecutivo Joaquín Lavín, Rodrigo Alvarez, Marcelo Forni, y la niña que perdió la senaturía en el último minuto en el sur, por nombrar algunos.
Dijo Piñera y varios líderes derechistas – cuando nombraron ministra a la Carolina Tohá -, que era inaceptable que un parlamentario renunciara a su condición, para asumir un ministerio.
Acabo de escuchar que Longueira se está candiddateando para Ministro de la Vivienda, ¿qué onda?.
De ocurrir aquello y lo otro, la derecha batiría un record: antes de asumir, ya estarían incumpliendo lo prometido.
saludos,
Emilio