“Soy un estudiante de 24 años y quiero alquilar una habitación en Madrid a cambio de sexo. Soy ordenado, atlético y heterosexual. Si estás interesada, llama al…”.
En la capital española, castigada por una severa ola polar estos días, unos insólitos folletos con el mensaje de arriendo a cambio de sexo se encargan de entibiar en algo los gélidos primeros días de invierno en el hemisferio norte.
No se trata de una oferta de abierta y descarada prostitución, sino de una tendencia que se ha extendido en varias partes de Europa y que lleva a muchos jóvenes —los más castigados por los niveles de cesantía que ha dejado la crisis— a ofrecer un novedoso sistema de pago carnal con tal de tener un lugar donde vivir.
“Tengo algo en lo que te interesarías y tú tienes algo que me sirve a mí”, parece ser el soterrado lema que hay esta nueva moda de alquiler más la obligación de tener que encamarse con el o la dueña del inmueble.
¿Prostitución encubierta, simple trueque o aprovechamiento inmoral? La duda está instalada por un sistema que también tiene expresiones menos sexuales, pero no menos esclavizantes: algunos se ofrecen a compartir residencia si es que el o la recién llegada se encargan del aseo completo del lugar.
En todo caso, el sistema de arriendo por sexo (el más polémico), ofrece una serie de interrogantes prácticas que no tienen respuesta tan simple. Por ejemplo: ¿la “casera” puede exigir un pago parcelado de varios encuentros menores en el mes o bien se puede “cancelar” todo el día 31?
Más dudas: ¿qué pasa si el inquilino no está con ánimo de “pagar” el día que sí lo desea la “casera”? ¿Es o no motivo de fin del “contrato”?
Como sea, el fenómeno va más allá de las dudas éticas del procedimiento. Resulta que España es el país europeo donde más cuesta adquirir una casa. Según datos del Observatorio Joven de Vivienda en España, las familias ibéricas tardan una media de 15 años en pagarla, mientras que en el resto de Europa el promedio se sitúa en 3,9 años.
Quizá por eso, por ejemplo, cuando se revisan los anuncios en Alemania no se encuentran anuncios que propongan el intercambio de residencia por sexo.
Otro par de datos para contextualizar el fenómeno: mientras en Madrid el valor de un departamento de unos 80 metros cuadrados ronda los 300 mil euros, en Berlín ese mismo lugar cuesta 100 mil.
El asunto es que el el “arriendo por sexo” sí comienza a expandirse por otros países europeos que más duramente han sido castigados por la crisis. Francia e Italia son algunos de ellos.
En todos hay una constante: la demanda se concentra en los jóvenes y los pobres.




3 comentarios
Vivo en España hace casi 4 años, no había crisis como la de este año que acaba de terminar,cuando tuve que buscar piso con sorpresa me encontré con este tipo de anuncios pensé que se trataba de una broma más entre tantas tonterías que se publican, sobretodo en conocidas páginas gratuitas y honestamente a día de hoy no conozco a nadie o que conozca a alguien que pague de esta manera su alquiler, a pesar de lo complicado por x motivos que resulta a veces conseguir uno.
Saludos.
¿cual es el tiempo maximo que puede durar un inquilino en el inmueble rentado?… pues que tal que el arrendatario termine adueñandose no solo la casa; sino el carro, la empresa, ¿la propietaria de la casa?…
increible
podria comenzar a repartir mensajes asi
jajaja