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Las ironías de Darwin

Publicado el 10 Septiembre 2009 Actualidad, Blog 11 comentarios

darwin+silencioQue alguien me explique por favor. ¿Cómo es posible que nos hayamos llevado años, décadas, generaciones completas tratando de entendernos entre hombres y mujeres, reconocer nuestras debilidades, particularidades y diferencias, malgastando nuestro tiempo y energías en revistas femeninas, libros como Los Hombres son de Marte y las mujeres de Venus, recurriendo a la cirugía plástica y a interminables sesiones de terapia, a los antidepresivos algunas veces, para que ahora resulte que la razón de todo la tuvo siempre Darwin?

Su Teoría de la Evolución, que a inicios del siglo pasado fue considerada de lo más descabellada, hoy es nada menos que clave para entender por qué hombres y mujeres somos tan distintos: ellos dirigidos desde sus más primordiales instintos de supervivencia a buscar muchas parejas en las que preservar sus genes, proteger y alimentar a su prole para que su inversión permanezca. Y ellas, a buscar a toda costa el mejor espécimen posible, sano, atractivo, solvente, señal clara de buenos genes. El gran problema es que hemos sido nosotros mismos los encargados de embarrarla, olvidándonos de esta pulsión ancestral.

¿A qué viene todo esto? A que hace algunos días se realizó en Santiago una cumbre darwinista, con la presencia de ocho de los mayores expertos en el área, para conmemorar el bicentenario del biólogo. Analizaron todo, en especial las diferencias de comportamiento. Y la verdad es que después de todo lo dicho ya no sé si Darwin me sigue gustando o me carga… ¿Cómo es posible que desde el principio él haya tenido toda la razón y que sistemáticamente hombres y mujeres lo hayamos pasado por alto porque nos sentimos tan superiores, infinitamente distintos del resto de la especie animal? ¿La última chupada del mate?

Si Darwin se hizo explicar bien, la cosa es tan pura y simple como que las mujeres desde siempre hemos estado diseñadas para encontrar un buen partido, casarnos con él, tener la mayor cantidad de hijos con el mejor ejemplar disponible, mantenerlo el mayor tiempo posible a nuestro lado, para seguir procreando y criar a la prole. Y los hombres, por supuesto, han tenido por azarosa misión de salir de caza y llegar cada noche con un mamut sobre sus espaldas. Y el que no puede tanto, bueno, un cervatillo… Pero si es con un conejo a medio morir saltando entonces el macho no sirve y nos buscamos otro. 

Y que conste que esto no lo digo yo, sino el señor Darwin y todos sus discípulos. Helena Cronin, feminista, bióloga y filósofa inglesa que también estuvo en Chile, dijo incluso algo que me dejó pensativa (por no decir bajoneada). Según largó en una entrevista, que recomiendo acompañar de un whisky doble, las mujeres se orientan por los recursos y, los hombres, por la juventud y belleza, signo de fertilidad, entonces el mayor predictor de riqueza en un hombre es cómo luce su pareja. Mientras más joven, guapa y rodeada de bienes, mejores son sus genes. Y es también la razón por la cual la mujer quiere casarse ascendiendo socialmente y a los hombres casarse no les gusta tanto… Ellas también buscan generosidad y estabilidad para que él comparta sus recursos y no la abandone (lo que explica también por qué las mujeres detestamos a los tipos mezquinos y sospechosamente austeros). Y los hombres también buscan fidelidad para que los hijos sean realmente propios y la inversión de salir a cazar un mamut de verdad valga la pena y no se convierta en un engaño…

O sea, ellas deben ser siempre fieles, a pesar de que por genética los hombres son promiscuos, mantenerse a toda costa jóvenes, no vaya a ser que él se busque a otra veinte años menor. Tal vez esta sea la razón por la que, desde hace siglos, nos matamos haciendo dietas, nos obsesionamos con el gimnasio, los tratamientos de belleza y la cirugía plástica…
¡Claro! Y para qué decir lo complicado que se volvió todo desde que más encima las mujeres decidimos ser independientes y salir a cazar a nuestro propio mamut, con el consiguiente macho descolocado, completamente perplejo, preguntándose si en vez de salir de cacería sería mejor aprender a cocinar, hacer jogging, running o haikido.

Sí. Darwin tenía razón. Y ha sido la evolución social y la igualdad de sexos lo que nos ha complicado la existencia. ¿Qué habría dicho él de todo esto? Sin duda, el hombre de la blanca barba celebra sus 200 años con una sonrisa irónica. 

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11 comentarios

  1. Carolina Moyano dice:

    Lenka….a ver si un dia analizas los cuentos de Disney uno por uno para que llegues a conclusiones tan profundas como estas, para muestra un botón…creo que Alicia sufria de irremediables alucinaciones…ya no le leo nada de esto a mi hija de 6 años…..horror!!!

  2. Supongo que cada una de las tésis, postulados y ensayos, ya probados y exahustivamente testeados, tiene, dependiendo de quién lo lea, su absoluta y propia INTERPRETACIÓN.
    Dejemos el papel de víctimas y evolucionemos… Porque la teoría de la evolución de las especies es así, cara dura. La ley de “La Más Apta o en su defecto, de La Más Fuerte”.

    Un abrazo Lenka.

  3. Vista de esa forma la evolución es más condena que beneficio. Pero vamos, que la naturaleza no es una sentencia implacable y, como escribió Peña y Lillo, en nuestra especie “la evolución cultural ha rebasado a la biológica”. Tenemos genes, pulsiones, instintos, como todo animal, pero no somos únicamente animales; de lo contrario, instituciones como el matrimonio o la familia serían hoy fósiles. Ergo, para entender a Homo Sapiens hay que asistir tanto a seminarios de ciencias naturales, como de ciencias sociales.

    Por lo demás, sugiero tener cuidado con el cientificismo, la creencia de que todo cabe en fórmulas. Por mucho que sepamos que el amor es, finalmente, un caldo de hormonas, impulsos eléctricos, sodio y potasio, eso no evitará que nos sigamos enamorando, con torpeza. Ya fracasaron varios experimentos para predecir la compatibilidad de una pareja armada en laboratorio, por atractivos que sean ambos.

    No: la teoría darwiniana no explica totalmente al Hombre, ni mucho menos lo determina. Una cosa es entender cómo funciona un avión. Otra distinta es adonde puede llevarnos.

  4. LENKA dice:

    Hola, gracias por los comentarios. Sin duda el tema da para reflexionar bastante y de hecho me quedó dando vueltas aún después de escrita y posteada la columna. Más todavía después de escuchar a Patricio Fernández decir en su programa de Radio Zero, que hoy Darwin resulta funcional a la derecha chilena ya que la organización que trajo a estos 8 expertos pertenecía a esta tendencia.. Es cierto que, sin buscarlo, Darwin promueve valores conservadores, además de la teoría del que se impone es el más fuerte (base del libre mercado). Pero las reflexiones son múltiples y suponer que el pobre era machista me huele a conspiración… Me gustó tu comentario, Marcelo: la naturaleza no es una ciencia implacable, pero vaya que nos dtermina!!!

  5. Carolina Moyano, te recomiendo de todas maneras, que a tu pequeña bebita le leas si o sí, los libros de nuestro célebre MAURICIO PAREDES SALAÜE.
    Por favorrrrrrrrrrrrrr!!!!

  6. Francisco Ponce Bertini dice:

    entretenido tu post, me encanta como escribes, esa facilidad de poner entretenidos temas que la mayoria pasaria por alto, pero si es firmado por Lenka, hay que leerlo!!!…

    me encanto la nueva web… Felicidades a todo el Gran equipo!!

  7. Lenka dice:

    Muchas gracias Francisco por tus comentarios, la verdad es que estamos felices con nuestra nueva web!
    Ah, y siguiebdio con el tema del post, les recomiendo este excelente artículo en revista Time sobre por qué flirteamos.
    http://www.time.com/time/magazine/article/0,9171,1704684-2,00.html

  8. Lenka dice:

    Gracias Francisco por tu comentario, la verdad es que estamos felics con nuestra nueva web.
    Y siguiendo con el tema del post, les recomiendo este exclente artículo publicado en la revista Time sobre por qué flirteamos:
    http://www.time.com/time/magazine/article/0,9171,1704684-2,00.html

  9. raffaella di girolamo dice:

    Lenka
    Es buenísima la idea de pensar que diría Darwin de todo esto!!! Claramente la evolución de las mujeres ha hecho que los roles mas esenciales, principalmente desde la biología, se vean afectados, las comunicaciones entre genero se vean intervenidas por formas distintas de observar las conductas que estamos teniendo hombres y, mujeres, y lo mas fuerte es que los hombres no logran ni tienen por que entender toda esta carga que la mujer se pone a propósito siendo que podría ser todo menos estresante. Difícil pensar que ciertos roles femeninos a lo mejor es bueno retomarlos???
    Gracias por el artículo

  10. Maria Ignacia Correa dice:

    Este tema da para que escribas un segundo tomo!!

  11. edgardo dice:

    Encuesta:
    1. Si deberías participar a une transplante de cuero cabelludo, que prefieres? ser donante o receptor?
    2. Y si fuera un transplante de órganos, que prefieres ser?
    claro me vas a decir de que organos se trata, pues veamos
    algunos ejemplos:
    a) órganos sexuales ( esto es vitual, actualmente no existe)
    b) corazón (claro, vas a pensar que si das el corazón es que estas muerto, tal vez sea mejor seguir vivo, entonces prefiero ser receptor)

    y por último, la pregunta que vale 10:
    c) Si tienes que particpar a un transplante de cerebro (por ahora esto no existe), prefieres ser donante o receptor?

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