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La eterna juventud

Publicado el 3 Septiembre 2009 Blog, Tendencias 5 comentarios

post-paulaEl sábado, un diario tituló “Los avances de la ciencia para vivir 128 años”. Guau. Pero no sólo se trata de prolongar la existencia a como de lugar, sino que el desafío es mantener un cuerpo joven y activo. ¿Panacea? Insertos en una sociedad boquiabierta ante el fibroso cuerpo de Madonna a los 51 y las curvas que la Stone (51) lució en las fotos para Paris-Match (en CARAS de esta quincena), la quimera parece más cerca que nunca.

Las mujeres (también muchos hombres) cada mañana nos enfrentamos con algún defecto que quisiéramos borrar. Una arruga fuera de lugar, una mancha impertinente, un párpado que no quiere seguir en su lugar. ¿Quién no se ha tomado con ambas manos la cara frente al espejo, estirándola para recordar el rostro de antaño y de paso ver cómo nos veríamos con un ‘refresh’? Hace unos cinco años los principales laboratorios cosméticos centraban sus esfuerzos en la prevención del envejecimiento. Hoy la tendencia son los productos que detienen ese proceso o bien que prometen revertirlo en alguna medida. Estas nuevas cremas son parte de los tratamientos de belleza avanzada, centrados en estimular el sistema biológico y defender el ADN de las células. La última frontera, el descubrimiento más reciente es tan prometedor como polémico, una caja de pandora que embelesa, que atonta y que por lo mismo podría desatar la miseria de quien se atreva a abrirla.

Se rumorea que tras los musculosos brazos de la blonda material estaría la terapia con hormona del crecimiento, uno de los procedimientos que hoy sube como la espuma entre las estrellas de Hollywood. Miles de anuncios en internet la promocionan. Entre sus promesas: más músculos, menos grasa, disminución de las arrugas, aumento de la energía, fin de la celulitis, devolver el pelo a su color original. El equivalente post moderno de las aguas de la fuente de la juventud, descritas por primera vez en las Novelas de Alejandro (Magno). Conseguirla eso sí ya no es cosa de aventureros sino de adinerados (una dosis inyectable de hormona sintética cuesta entre 90,000 a 220,000 pesos aprox).

La verdad científica es que el cuerpo segrega esta hormona a lo largo de toda la vida, pero en diferentes cantidades; durante la infancia es la responsable del crecimiento (¡obvio!), y en la adultez mantiene los órganos y tejidos en buen estado. Después de los 50 su producción disminuye notablemente. Como contraparte muchos médicos aseguran que sus efectos rejuvenecedores en adultos sanos no son tales, “el uso de hormona del crecimiento en belleza o en personas sanas no está aceptado por ninguna Sociedad seria de endocrinología, ya sea americana o europea. El uso que hacen deportistas (para aumentar la masa muscular) está prohibido, y como terapia para retardar el envejecimiento, no hay estudios serios que lo avalen”, asegura Andrea Sepúlveda, endocrinóloga de la clínica Santa María.

Los efectos adversos van desde edemas y otras fallas sistémicas, inducción a la diabetes, hipotiroidismo, cefaleas, náuseas hasta “la promoción del desarrollo de tumores”, advierte la endocrinóloga. A pesar de eso, según los cálculos del doctor Hau Liu, becario de investigación de endocrinología de la Universidad de Stanford, “unas 30.000 pesonas ingieren la hormona en Estados Unidos” para lo cual pueden gastar desde cientos a miles de dólares, ya sea en pastillas o inyecciones.

El anhelo por la belleza, la juventud, el bienestar, la salud es un imperativo de la sociedad actual, que además nos brinda la posibilidad cierta de lograrlo. Hasta dónde lo llevemos y qué barreras estemos dispuestos a saltar es asunto particular.

Vivir 100 años… ¿castigo o privilegio? El abuelo de unos amigos, con más de 90 años y en excelente estado de salud, salvo una sordera media (que le sirve más para ignorar lo que no quiere oír) me decía que ya no le queda nadie vivo; sus hermanos, amigos y hasta su señora se han ido. A esta altura, él también está pensando en que ya es hora de marcharse. ¿En esta lucha por la eterna juventud a nadie se le ha ocurrido que podríamos cansarnos de vivir?

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5 comentarios

  1. Ale dice:

    ¡Qué lindo sitio! Los felicito. Respecto al post, no sé si me gustaría vivir 100 años, menos si no tengo claro cómo funcionaría el tema de la jubilaciñon. Además, si vivo un siglo ¿cuántos tengo que trabajar?

  2. Eso es cierto!! nadie se pone a pensar que si vivimos tantos años más hay un cambio profundo de costumbres…hasta qué edad trabajaríamos, hasta qué edad sería posible tener hijos? Cuántos matrimonios tendríamos en el cuerpo… !

  3. Maria Ignacia Correa dice:

    Paula, te felicito!!! Me encantó la página…

  4. carolina calorio dice:

    Paula muy buen tema!!! la verdad es que si llegamos a viejos hay que llegar con vida..hay mucho viejos que ya lo único que quieren es morir pronto porque estan muy solos y sin nada que hacer..
    Me siento muy afortunada de tener una abuela de 90 años muy viva!!! al verla tan vital y llena de proyectos dan ganas de llegar a los 100 años…

  5. online-maris dice:

    gracias a Dios por intiresny

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