Escena 1. Gritos de aliento. Quince voces azuzan la pelea. El la golpea, se sintió humillado porque ella se burló de su obra. Tiene que aprender la lección. Le azotó la cabeza en el suelo.
Escena 2. Lo toman por sorpresa, lo meten a la fuerza al baño de mujeres, le bajan los pantalones. Queda desnudo. Se acurruca en un rincón sobre las húmedas baldosas. Solo.
Escena 3. La navaja que lleva es más grande que su mano. Está asustado. Debe protegerse. La esconde en su bolsillo junto al celular; en el recinto ninguno de los dos elementos están permitidos. Si alcanza a llamar por ayuda, no queda más remedio… hay que cortar.
Escena 4. Merece un castigo. Golpeó a su hermano menor. Si lo vuelves a tocar, te mato… De la venganza nadie te libra, cuídate. En Facebook ya todos lo saben. También sus padres. Lo felicitan por “cuidar” su sangre.
Vida real… No son los internos de la cárcel que se mueven a sus anchas planeando delitos tras las rejas, ni los amigos del Cisarro que salen impunes por ser menores de edad. Ni terroristas. Ni mafiosos. Ni los timadores que amenazan de muerte por Internet exigiendo dos millones de pesos a cambio de la vida de tu familia. Tampoco el falso Carabinero que llamó a la nana del año, esa que sacó una caja fuerte con 40 millones de pesos en un carrito.
Son niños. El menor tiene 7 años. El mayor, 9. No se conocen entre sí, pero todos viven en el sector oriente de la capital. Son alumnos de colegios particulares. De familias “bien constituidas”. Hijos de papás profesionales que se sacan la mugre por darles una buena educación. Son… el futuro de Chile.
Y tampoco me refiero a esos preocupantes casos de bullying escolar que aparecen una y otra vez en las noticias. No hablo del lamentable suicidio de la chica de Antofagasta agobiada por el feroz acoso de sus compañeras. Ni del estudiante de Puerto Montt que montó un precedente en la justicia, porque su madre no descansó hasta que colegio y agresores fueran sancionados. Ni del tropel de jovencitos de no más de 15 años reventados de curados a las doce del día en pleno Parque Forestal, pegándose desequilibrados aletazos hasta que uno queda inconsciente en el suelo de tanto combo que recibió. Ni del joven de 15 años que mató de una estocada en el cráneo a Sergio Aguayo, de 18, en Las Condes, originando un completo scanneo de la prensa al mundo de los denominados cuicos flaites.
Repito, niños, de entre 7 y 9 años, que no forman parte de las 1.812 denuncias por maltrato escolar registradas a la fecha en Mineduc (27% corresponden a violencia entre alumnos).
Estos pertenecen a la cifra negra, conocida sólo por los llamados testigos en silencio.
Compañeros, papás, profesores, amigos… Por culpa, temor, lealtad… Porque son cosas de niños, porque es bueno que se defiendan en esta selva… O simplemente porque a ellos no les pasa, y si les pasa, que no se sepa.
Si no queremos ver, ni escuchar, por qué sorprendernos entonces de que el nivel de agresividad de las denuncias haya aumentado en un 7 por ciento. O que en un par de años más nuestros hijos terminen ahogando su rabia en un tóxico ron de a luca.
¡Vamos papás! No expiemos nuestras culpas por el abandono de la modernidad, dejándolos a su suerte. Esas, no son “cosas de niños”.
Por las dudas, unos cuantos datos de diversos estudios:
-El fenómeno de la violencia escolar aparece a los 6-7 años, aumenta a los 8-14 años y disminuye en la adolescencia.
-El 58.3% de los niños ha sido víctima de violencia en el colegio durante los últimos 6 meses.
-El 59.8% ha sido un agresor en el colegio los últimos 6 meses.
-El 13% de las víctimas no cuenta lo ocurrido jamás.
-Sólo entre el 0.6% y el 2% de los alumnos cuentan que han sido agredidos a profesores, inspectores, psicólogos o directores. Pero entre el 10% y 15% sí lo comunican a sus familias.
-Los niños menos victimizados son aquellos que no se sienten aislados por sus pares y padres. Y los que dicen tener confianza con sus padres, reportan menos violencia, ya sea como víctimas o agresores.
12 comentarios
Felicito a la revista Caras y en especial a la periodista Marisol Camiroaga por mostrar en un estilo accequible y claro para el publico el tema de la violencia ,victimizacion y roles parentales en un nivel social que se supone por su educacion superior no debiera mostrar cifras tan amplias.Claudio Barrales,Psicologo
Que pena siento, porqué los niños sienten tanta agresividad ?? es reversible la situación ??
Qué podemos hacer los adultos para reparar esta situación ??
Aún los que ya pasamos la etapa de crianza debemos ayudar.
Por el momento creo que hay que sacarlo al aire , no permitir que nadie se olvide o ignore lo que está ocurriendo a nuestros niños. Hay que darle al tema antes que sea noticia dolorosa para las familias afectadas.
Hasta que finalmente veamos una campaña seria orientada a niños, jóvenes, padres y todos los pisamos esta tierra.
NO A LA VIOLENCIA EN NINGUNA DE SUS FORMAS Y EN NINGUNA ETAPA DE NUESTRAS VIDAS.
Me parece un excelente artículo, ya que de ésto no se habla mucho, total son niños más adelante entederan.
Pero si esto prosige son niños con un muy mal futuro, por ello considero que el papel de los padres es fundamental, la comunicación, la asertividad, la capacidad de escucha, para que a futuro no nos encontremos con las realidades s antes mencionados. Nuevamente excelente artículo.
Elsa Hernández
Hoy el desafío que tenemos como padres no es menor y el mea culpa que debemos hacer es necesario. Tanto permisismo, consumismo y una serie de “ismos” a los que recurrimos para compensar ausencias, nos está pasando la cuenta. Estoy segura que se puede equilibrar el trabajo (sin culpas), la familia, la pareja, la vida.
Nuestros padres y abuelos también sufrieron los “horrores” de una sociedad o muy liberal, o muy consumista o muy superficial. Todos, proporcionalmente, nos hemos enfrentado a lo mismo. Nuestros hijos enfrentarán lo suyo al momento de criar.
Pero quiero pensar (como madre recién estrenada) que se pueden criar niños felices, generosos, creativos y concientes.
Ese desafío lo tomo. Y miro feliz a mis niñas crecer (con las antenas bien paradas
Es momento que el profesor y los colegios dejen de centrarse sólo en la actividad académica y comiencen a formar al alumno en los distintos aspectos que enfrentará en la vida. Para lograr esto, es necesario que los padres deben dejar de ver el colegio como una guardería mientras trabajan (no todos, obviamente) y comenzar una relación de armonía con el colegio, en la cual todas las partes involucradas trabajen en pro del objetivo común (teóricamente) de EDUCAR a nuestros niños.
Felicitaciones a la periodista por la nota
El artículo es muy bueno. Doy gracias a Dios no estar viviendo estos graves sucesos, ya que mi hijo no está en esta etapa de estudios.
Es muy grande la diferencia que noto en la educación de los niños que ahora se da en general. Antes había respeto por los padres y profesores. Ahora veo que la agresividad está en todas partes y no hay respeto por nada.
Espero que esta nota nos haga pensar y reflexionar en como cambiar la educación en general.
criar hijos es un gran desafio en toda epoca , sin embargo pareciera que nos toco bien dificil ,existen tantas teorias de profesionales sobre que hacer y que no hacer con los niños y quizas lo que mas necesitan es que tengamos ganas y tiempo de escuchar las historias que cada dia pasan en el colegio ,que veamos como desarrollan sus juegos, como tratan a sus amigos, tal vez alli este la clave o una pequeña luz que nos indique como guiar a nuestros hijos , dificil, verdad ? bueno nadie dijo que no lo seria, sobretodo tratando de compatibilizar con el trabajo fuera de casa ,sin embargo no tenemos en esta vida ninguna tarea mas urgente ,mas necesaria,ni mas importante que dar herramientas a nuestros hijos para que no lleguen a validar la violencia como forma de vida . Felicito a la periodista y a la revista por este espacio de reflexion
mmm… tema de muchas aristas, pero sin lugar a dudas la importancia que tienen los padres como principales responsables debería ser asumida como corresponde. Me asusta, por que soy padre de dos niñitas preciosas, de 2 y 0 años, que adoro y debo educar (para lo que no hay cátedra), pero asumo la responsabilidad feliz.
Quisiera hacer mención al item COLEGIOS, particularmente los privados, en algunos casos carísimos, donde el foco debería estar en el desarrollo integral como PERSONA… y no solo como alumno.
Excelente artículo. Felicidades.
Lamentablemente es un reflejo de la sociedad de hoy y se suma a que el ritmo de vida que se lleva lo que impide que los padres puedan estar más al tanto de los problemas y situaciones que viven sus hijos.
Es hora que empecemos a preocuparnos todos de que esto no siga aumentando y nos preocupemos de qué país y qué mundo le vamos a dejar a las nuevas generaciones.
Un tema muy interesante y muy preocupante.
Lamentablemente estamos, como padres, mucho más preocupados de trabajar y velar por una estabilidad económica, que finalmente, nos enrostra que el tiempo no tiene precio.
Paseos, conversaciones, inquietud sobre lo que hacen nuestros hijos, dedicación honesta, es la clave para prevenir este tipo de casos que abundan hoy. Cosas que creemos poco importantes y siempre dejamos para mañana. Me parece vital exponer este tema para producir hoy un cambio en nosotros, los padres, que se refleje mañana, en nuestros hijos.
Me parece que esta campaña debería empezar por algunos padres .Si pudieran dedicarles un poquito de tiempo a sus hijos, esto pasaría mucho menos.
Sé que es dificil ya que la mayoría trabaja, pero como no van encontrar un ratito para escucharlos y regalonearlos.
Para mí es más importante la calidad que la cantidad del tiempo que pasamos con ellos
entonces poner ojo en quien es el candidato que mejor nos ofrecerá estabilidad social y por sobre todo familiar, creo que no está por que las verdaderas cifras del chile no jaguar, no aparecen , ni siquiera en el tema de la huelga de los pobres profesores de la escuela pública ,hay muchas mas huelgas que enfrentar para conocer la realidad ignorada.