En la antigüedad, las mujeres chinas solían triturar perlas para aplicarlas en la piel y conseguir un cutis perfecto. Estas pequeñas esferas de nácar son ricas en minerales y aminoácidos, por lo que las asiáticas las usaban para evitar el envejecimiento y promover la luminosidad de la tez. En la India, en tanto, creaban una pasta de cúrcuma que repartían por su cuerpo a modo de limpiar e hidratar cada centímetro de la dermis. Desde baños en leche de burra, hasta tratamientos como el peeling o el láser, los secretos de belleza para mantenerse joven son miles y viajan por generaciones.

Pero más allá de encontrar soluciones, la urgencia radica en descubrir cuáles son los factores que influyen en el envejecimiento de la piel, para poder tratarlos directamente y así prevenir antes que lamentar. Durante años, los científicos pensaron que el genoma humano era el gran culpable del enjevecimiento y creyeron que decodificando los genes sería posible entender el origen de muchos problemas, especialmente enfermedades. Pero el descubrimiento no fue tan eficaz y dicho sistema sólo logró explicar el 25% de los padecimientos, por lo que el 75% restante permaneció bajo un halo de misterio.

Ni las celebridades ni miembros de la realeza pudieron descrifrar por qué, pese a los miles de tratamientos a los que se sometían con una rigurosidad única, el paso de los años seguía dejando una huella visible en sus líneas de expresión. El epidemiólogo molecular y director de la Agencia Internacional para la Investigación del Cáncer de Estados Unidos, Christopher P. Wild, fue el primero en introducir el año 2005 un concepto innovador que respondería muchas de estas dudas. Por primera vez habló del exposoma, refiriéndose a aquellos factores a los que está expuesto el cuerpo humano, incluida la piel, afectándolos directamente.

“Se trata de todos los elementos a los que un ser vivo se ve expuesto desde el momento de su concepción, hasta su muerte. Estamos hablando de la radiación, el frío, el viento, la alimentación e incluso el estrés. Factores que repercuten en el envejecimiento”, explica la dermatóloga Emilia Zegpi, quien colabora en un innovador proyecto de investigación de Laboratorios Vichy.

La marca dermocosmética es la primera que, a nivel mundial, se ha involucrado en el entendimiento del exposoma, especialmente en el impacto que posee sobre el envejecimiento de la dermis. Sondeos, experimentos, análisis y la publicación del libro The sking aging exposome, son parte del currículum investigativo de Vichy en torno a este nuevo concepto.

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En 2016 crearon una beca a través de la que entregan financiamiento de forma anual a un proyecto de investigación sobre esta materia. Así, han logrado llegar a hechos concluyentes sobre el origen del declive en la lozanía de la piel, asumiendo un compromiso férreo en la investigación de estos factores. Hoy, su propósito es proteger todas las pieles de los impactos negativos que conlleva el envejecimiento.

“Es importante destacar que cada individuo tiene su propio exposoma y evoluciona a través del tiempo según los hábitos de la persona, el lugar donde vive y el paso del tiempo. No tiene el mismo exposoma un individuo que ha vivido durante toda su vida en el campo, frente a alguien que creció en la ciudad; o un individuo que pasó su adolescencia en Santiago versus alguien que vivió en Antofagasta”, explica la doctora Zegpi. Por lo mismo, Laboratorios Vichy realizó un estudio focalizado principalmente en las pieles chilenas, clasificándolas por ciudades. Los resultados de dicha investigación prometen transformarse en una verdadera guía para que cada persona sepa cómo tratar la piel dependiendo de su exposoma.

Uno de los principales factores que influye es la radiación UVB y UVA. “La exposición diaria, incluso a través de ventanas, provoca la aparición de manchas y arrugas. Por eso, las mujeres de Punta Arenas, por ejemplo, deben cuidarse mucho más porque allá la radiación es mayor”, agrega la experta. Para comprobarlo, el laboratorio hizo un estudio con personas que aplicaron protector solar factor 16 durante cinco años y los resultados demostraron un 24% menos de signos de la edad, lo que equivale a un 74% menos de manchas en el rostro. De esta forma, la marca determinó que cuando la piel está protegida, el colágeno y la elastina se restauran de manera natural y la dermis presenta menos arrugas, manchas y la apariencia es más homogénea.

La contaminación y el estrés –tan abundantes en la Región Metropolitana– son otros de los factores amenazantes. La polución disminuye la producción de vitamina E, mientras tanto el estrés se relaciona con los desórdenes del sueño que pueden tener importantes consecuencias. La fatiga es la responsable de la secreción de cortisol, que provoca el debilitamiento de las defensas del sistema inmune, lo que a su vez disminuye la barrera que protege la piel. “Los rasgos se endurecen y se marcan más las arrugas, el cutis luce menos tonificado”, explica Zegpi, quien hace hincapié en otros factores como el consumo de cigarrillos o la alimentación. Un cigarrillo está compuesto por casi 4.000 substancias químicas y 90 de ellas están clasificadas como cancerígenas. Estos constituyentes provocan efectos malignos no solo en los sistemas respiratorio y cardiovascular, sino también en la piel. Para comprobarlo, Vichy se apoya en un estudio realizado entre dos gemelas. Una fumó un paquete de cigarrillos al día durante cuarenta años, mientras que la otra se abstuvo. Al final, la primera tuvo una apariencia de 7,4 años más que su hermana.

Los hábitos alimenticios, en tanto, también están ligados a la salud de la piel, ya que la dermis depende directamente de la calidad de los nutrientes. “Una dieta rica en antioxidantes provoca grandes beneficios, mientras que su ausencia enciende la alarma”, dice Zegpi. “Un régimen en donde abundan las futas y verduras disminuye la sequedad, mejora la tez, retarda el envejecimiento y la piel se vuelve más resistente y menos sensible”, concluye la doctora, al tiempo que recomienda poner ojo a cada uno de los factores, para lograr identificar el exposoma que más nos afecta y así poder cuidar la piel y cumplir con el sueño de lozanía y juventud.