El diario británico Daily Mail fue uno de los primeros medios de comunicación en dar cuenta del fenómeno hace unos meses. Publicado en la sección Femail, mostraba una serie de fotografías de estrellas como Kylie Minogue, Liz Hurley y Catherine Zeta-Jones, todas con un rasgo en común. Esta vez no era una figura perfecta, labios hinchados por exceso de bótox o la ausencia total de arrugas; ahora el punto de unión lo daba un rostro de aspecto descansado, donde las hendiduras faciales propias de la edad no parecían tan evidentes.

La clave, según el doctor Fredric Brandt, cuya consulta dermatológica es visitada por figuras de la talla de Madonna y Gwyneth Paltrow, radica en el volumen. “Lo que da un aspecto envejecido a la cara no son sólo las arrugas y manchas, sino que la pérdida del volumen. Esto se traduce en la ‘caída’ de mejillas y cejas, las depresiones alrededor de los ojos y un mentón poco marcado”, afirmó en entrevista reciente a la revista Elle Estados Unidos.

Pese a que a la mayoría de las actrices de Hollywood atribuyen su look a hábitos saludables como consumir dos litros diarios de agua y la actividad física frecuente, lo cierto es que en la actualidad se ha producido un boom en el uso de sustancias de relleno, particularmente aquellas con base de ácido hialurónico.

Wp-eLIZ-193El nuevo favorito en las oficinas de los dermatólogos top de Beverly Hills y Nueva York es Juvéderm® Voluma. Propiedad de la compañía californiana Allergan —la misma con patente exclusiva como productora del bótox—, ya cuenta con el visto bueno de la Administración de Alimentos y Medicamentos (FDA). Su página web oficial (www.juvederm.ca) especifica que se trata de una sustancia inyectable de larga duración —hasta 18 meses—, la cual restaura el volumen en mejillas, pómulos y mentón que se han hundido o adelgazado debido al paso de los años o a una baja brusca de peso. Su fórmula, que se aplica mediante inyecciones, también combina colágeno y elastina para mejorar la estructura y elasticidad de la piel, traduciéndose en un resultado más suave y natural.

En Chile está disponible en oficinas médicas y dermatológicas autorizadas y su valor varía entre los 350 y 450 mil pesos por sesión.

La doctora Teresa de la Cerda, presidenta de la Sociedad Chilena de Cirugía Plástica Reconstructiva y Estética, explica que cuando un paciente llega a la consulta queriendo verse más joven, se efectúa un estudio 3-D para volver a posicionar la piel hacia atrás y para arriba. “Actualmente muchos dermatólogos preferimos realizarlo sólo de esta última manera para conseguir un resultado más natural, pero igual tras el procedimiento sigue faltando volumen facial. Voluma soluciona el problema; no sólo levanta la piel sino que agrega este elemento”.

Según la experta, la ventaja de Voluma es que su formulación permite aplicarlo pegado al hueso, llegando a planos más profundos, a diferencia de otras sustancias de relleno. “Lo que se traduce en una elevación de todos los tejidos, aumentando tridimensionalmente los contornos faciales”, explica.
A juicio de Claudia Piper, especialista en tratamientos de rejuvenecimiento facial y dermatóloga de la Clínica Dermatológica Estoril, el volumen debe reponerse apenas se comienza a perder, lo cual varía de una persona a otra pero generalmente es a partir de los 35 años.

Un buen diagnóstico es fundamental. Debe ser hecho por un profesional en el tema, enfatiza la doctora. En este sentido, el paciente debe ser realista y el médico tener criterio. “Es imposible rejuvenecer 20 años. Cuando una mujer se mira al espejo y pretende arreglar todo con volumen, abusando de él, se infla la cara como un globo. La gracia de un buen resultado es que la persona se vea mejor y más fresca, pero no tratada e hinchada”, puntualiza.

En cuanto a las zonas de aplicación, Piper dice que lo primero es restaurarlo en el tercio medio de la cara —mejillas y pómulos— donde es más frecuente su disminución. Su efecto eleva la piel y generalmente mejora el surco naso geniano —las líneas de expresión que bajan desde ambos lados de la nariz hacia la boca—, que sólo se rellena después en caso de ser necesario. Además, se suele incluir la zona del mentón y las líneas de marioneta.

Wp-Voluma-193Para aquellos preocupados de las contraindicaciones, Rodolfo Klein, director de la clínica Klein y asociados y dermatólogo de la clínica Santa María de La Dehesa, da algunas especificaciones. “Aunque son casos muy raros, no deben usarlo individuos alérgicos a la anestesia local, que es la misma empleada por los dentistas. También está contraindicado para la gente con ciertas enfermedades inmunológicas, como la alergia a su propio colágeno; los que consumen anticoagulantes y aspirina en dosis muy altas (sobre 500 mg diarios) y mujeres embarazadas o en período de lactancia”.

El dermatólogo destaca la presencia de la lidocaína, un anestésico local, en la fórmula de Voluma. Permite masajear la zona para moldear el producto sin causar molestia. “Se trata de una ventaja inusual porque por lo general los tratamientos cuyo efecto es más prolongado no son tan maleables. ¿La razón?, la mezcla de cadenas moleculares largas y cortas de la sustancia”, sostiene.

El tratamiento se puede combinar con otros procedimientos como el bótox, pero teniendo en cuenta algunos resguardos. La dermatóloga Teresa de la Cerda añade una recomendación extra: “Para resultados más naturales es preferible inyectar primero el bótox, esperar cuatro días a que haga efecto y luego seguir con Voluma, así se atacan las arrugas y la pérdida de volumen simultáneamente”, concluye.