La directora científica de Lancôme recibió a CARAS en exclusiva para explicar revolucionaria tecnología al servicio de la cosmetología antiedad. Detalla en qué está el combate para detener el envejecimiento de la piel.

Justo a las afueras de París, en Levallois-Perret, en medio de edificios que nos hacen pensar que estamos fuera de la capital francesa, nos encontramos frente a una construcción que nos recibe con las palabra L’Oréal Luxe. Estamos aquí para visitar a la directora científica de la marca número uno en el área lujo, Véronique Delvigne.
Véronique lleva casi un cuarto de siglo en la empresa. Como científica, los primeros ocho años estuvo dedicada a la investigación fundamental. Después pasó a trabajar entre los laboratorios, las colaboraciones externas y el marketing.
“En esta sala de reuniones de marketing internacional creamos todos nuestros productos”, dice con una sonrisa. La larga sala blanca está llena de cremas y afiches que recuerdan grandes campañas estampadas de conocidos rostros.
Véronique presenta en exclusiva para CARAS la nueva gama Rénergie Multi-Lift, una revolución en cremas antiedad y nos revela en qué está la lucha contra la vejez.

Desde hace años que vemos a mujeres y hombres que no quieren que el paso del tiempo se note en su cara. En las últimas décadas han aparecido nuevos cuidados, tipos de cirugía y tratamientos dermatológicos.
La investigación científica, en lo cosmético, data de hace unos treinta años, explica. “Publicamos nuestros proyectos y los presentamos en congresos científicos internacionales porque, en un sentido amplio, la cosmética ha adquirido un conocimiento de la piel sana que los dermatólogos no tienen”.
La cosmetología, junto a las otras áreas que ofrecen soluciones antivejez, han ido avanzando con la ciencia, relata Véronique: “Las herramientas y métodos que usamos son cada vez más competentes. Esto nos permite comprender mejor la piel tanto en lo infinitamente pequeño como en lo más amplio”.

MIENTRAS CONVERSAMOS, AL-GUNAS IDEAS SE VAN ACLARANDO. Por ejemplo, que el botox sirve para levantar aquellas partes que se están cayendo; que el ácido hialurónico tiene la capacidad de captar mil veces su peso en agua. “Si usted se pone algo bastante fluido, se puede hacer lo que llamamos capas; es decir, pequeñas inyecciones que añaden una pequeña capa fina a la superficie, entre la epidermis y la dermis, lo que da volumen. Si quiere hacerse grandes pómulos, se utiliza un ácido más espeso”. Éste se puede encontrar incluso en cremas, para aprovechar su poder hidratante.
Los beneficios de estos tratamientos no son definitivos, sino que pueden durar entre 6 y 18 meses.
—¿Cuáles son sus efectos colaterales?
—En las inyecciones, cuando retocamos el volumen, hacemos implantes, ya sea con ácido hialurónico u otro, se produce un riesgo de desequilibrar la cara. En el caso de la cirugía plástica, al tirar la cara, la vamos a ‘esqueletizar’, porque se pone demasiado en relieve la arquitectura ósea.
—Muchas mujeres optan por la cirugía o las inyecciones. ¿Cómo compite la cosmetología con estas ofertas?
—¿Queremos ser otra persona? Es muy fácil reconocer a quien se ha hecho una cirugía, porque se ve en el rostro. Ya no eres tú misma, sino que otra persona. Muchas veces está bien porque queremos ser otra persona, porque no nos aceptamos tal cual somos; pero en la mayoría de los casos una está interesada en ser una misma, sólo que más joven. Si la cirugía no sale bien, se pueden producir ciertos desequilibrios. La cirugía no es algo banal… La dermatología respeta más la personalidad de cada uno, y la cosmética respeta completamente quién eres. Las mujeres hoy tienen una paleta de opciones.

EN EL CASO DE LANCÔME, SU ARMA ES LA COSMÉTICA. Como parte del grupo L’Oréal, tienen 3.300 colaboradores que trabajan en investigación.
“Varias cosas nos guían. Primero, las expectativas de las personas. He hecho muchos estudios para comprender cómo evoluciona el consumidor, cuáles son sus intereses: hacemos muchos estudios en la intimidad de la sala de baño para ver lo que hacen con el producto, cómo lo asocian y ¡descubrimos maravillas!”.
Sigue una etapa en la que se debe convencer gente en diferentes partes del mundo, con rutinas de belleza, que un mismo producto es bueno para ellos. Existen 16 centros de evaluación en el planeta. “Se puede vivir la misma fórmula de manera muy distinta; ciertas texturas encantan en un lugar y son odiadas en otros. La vivencia cultural es algo muy importante”.
Pese a lo que nos dice Véronique, no podemos dejar de pensar que cada año aparece una marca diciéndonos que ha descubierto el producto del siglo que arreglará todos nuestros problemas. La científica nos mira con ojos tranquilizadores y aclara que todos los productos Lancôme convienen a todo tipo de piel y que tienen garantía en términos de tolerancia. Además, ella cree en la verdad del mercado: “Si las mujeres siguen comprando un producto que ya va a cumplir un siglo, quiere decir que hay un verdadero savoir-faire”.
La gama que están presentando, Rénergie, lleva 20 años en el top tres de los cuidados antiarrugas. Mantenerse en un mercado tan efervescente es un gran éxito.

Ahora la línea lleva el apellido Multi-Lift. ¿Qué significa?
Véronique nos introduce en la biología estructural, que estudia la organización espacial de las macromoléculas, principalmente las proteínas: “Antes había un acercamiento más superficial, que consideraba sólo la epidermis y no el conjunto de estructuras. La piel es una especie de torta de milhojas, en las que unas capas interactúan con otras”.
Un tratamiento integra la nueva tecnología Multi-Tensión, concebida para estimular diez conectores clave de la piel con el fin de actuar sobre cinco estratos cutáneos para volver a tensar el rostro.

“Es la primera vez que trabajamos sobre estas cinco capas. Demostramos que en ellas había estructuras particulares que permitían juntar el conjunto de células entre sí y con la matriz. Esto nos permitió tensar capa por capa; es un nuevo conocimiento de la biología de la piel”.
Rénergie Multi-Lift es el único producto que abarca las cinco capas de la piel. “Porque somos los únicos que tenemos este conocimiento. Esto nos permite hacer esos cinco liftings en cinco estratos”.
La directora científica está muy entusiasmada con este nuevo lanzamiento dirigido a mujeres de entre 35 y 45 años, las que obtendrán “una disminución significativa de sus arrugas, un restablecimiento del contorno de la cara, una piel más firme y luminosa”.