Es la maquilladora de Sofía Coppola y Uma Thurman y una de las más importantes del momento. Ha trabajado para Vogue, Harper’s Bazaar, Elle o Vanity Fair, y con fotógrafos de la talla de Annie Leibowitz o Arthur Elgort. Con su participación en desfiles y sesiones fotográficas, Jenna Menard explora las posibilidades del maquillaje para crear looks completamente distintos, pero siempre atendiendo a la belleza individual de cada mujer. Dicen de ella que su principal virtud es lograr que el make up no se note. Y su propio rostro así lo confirma: una piel perfecta y luminosa que no parece maquillada, pero luce impecable.

“Mi filosofía ha sido siempre usar los cosméticos para realzar la belleza natural, nunca como una completa transformación. Cuando maquillo a alguien, prefiero trabajar sobre su propio look y conseguir una versión mejor de ella misma. Ocultar las imperfecciones sutilmente sin que se note, llevar la atención a la mirada sin tener que utilizar mucha sombra de ojos, etc. Esto hace a las mujeres sentirse mejor consigo mismas”, dice. Desde niña Jenna tuvo un contacto muy cercano con la estética, viendo trabajar a su madre en la peluquería que tenía en el sótano de su casa en Pensilvania. Aprendió que la belleza y la confianza en uno mismo tienen mucho que ver: las clientas parecían más seguras y más felices cuando salían de allí. “La llamábamos la Beauty Shop. Más tarde, cuando estudié sicología en la universidad y empecé a trabajar como maquilladora, entendí que estaba haciendo lo mismo que mi madre: ayudando a las mujeres a sentirse mejor. El maquillaje influye, sin duda, en cómo te sientes”. Su apuesta por un look nude, casi imperceptible, es una tendencia mundial.

Desde 2011 Jenna es la Global Colour Artist de Clinique, y desde su página web aconseja a las mujeres sobre cómo maquillarse con un resultado fresco y natural. Pequeños trucos para conseguir ojos más brillantes o disimular las imperfecciones de la piel explicados paso a paso y de forma sencilla forman parte del sitio que es visitado por mujeres de todo el mundo. “En mi experiencia he visto que las mujeres a menudo se sienten confusas y abrumadas con los productos de maquillaje, cómo se usa, para qué se usan, etc. Clinique es una marca consciente de que las mujeres no tienen mucho tiempo para maquillarse, aunque eso no quiere decir que no les importe su aspecto”, comenta.  Según Jenna, estos pequeños trucos de belleza ayudan a ganar confianza, porque las mujeres descubren que ellas mismas pueden hacerlo después solas en casa. Cualquiera puede ser hermosa con unas cuantas nociones de cómo usar el maquillaje para ocultar sus pequeños defectos y destacar sus rasgos más atractivos.

“Lo que me gusta de mi trabajo es que me permite hacer un poco de todo. Hago sesiones de fotos para revistas de moda, maquillaje para celebridades en la alfombra roja, campañas de publicidad… me he acostumbrado cada día a no saber realmente qué esperar, y eso es lo que hace que me siga entreteniendo año tras año”. Su estilo, reconocible por su sencillez, gana adeptos día a día, lejos de la artificialidad de las tendencias más teatrales. “Diría que, en general, mi estilo es fresco y un poco pop. Me gusta tener un punto principal de atención en el rostro, ya sea una sombra de ojos muy colorida, un lápiz de labios brillante o  incluso el colorete en las mejillas”. En el  backstage del desfile de Karen Walker, la vemos maquillar con precisión a las modelos. De base un maquillaje prácticamente invisible, una piel tersa y luminosa que Jenna parece dibujar delicadamente con brochas y pinceles. Ni una imperfección, ningún brillo. Su propuesta para la próxima primavera es una mezcla entre la clásica feminidad y una belleza más moderna. Una piel de acabado mate, ojos con un espontáneo efecto “de manchado”, con sombras difuminadas, y el color en los labios como protagonista. El rosa pálido, aplicado en distintas capas que dan volumen y textura a los labios, presta frescura y resplandor a un look joven y desenfadado que combina a la colección de la diseñadora Karen Walker.

El truco que propone para la próxima temporada es salirse un poco del uso clásico del color y utilizar sombra de ojos rosa y lavanda encima de un lápiz de labios de color intenso. Así conseguimos más volumen y un efecto mate, además de una original textura en los labios. Y lo principal: que el maquillaje realce, en lugar de ocultar, la belleza natural de cada mujer.