La historia de esta suerte de niño prodigio de la belleza parece salida de un cuento infantil con final feliz. Desde chico siempre admiró la estética y la moda, y aunque nunca llegó a estudiar maquillaje, sí incursionó en la carrera de fotografía publicitaria. Con un book bajo la mano que retrataba su estilo propio, y sin ningún contacto ni experiencia previa, en 2013 agarró las maletas para instalarse en Santiago. Su sueño era convertirse en makeup artist.

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“Les escribí a un par de fotógrafos sin ninguna esperanza, porque sería uno más del montón”, cuenta hoy Iván Barría en uno de los únicos huecos disponibles que quedan en su agenda. Pero Matías Troncoso —fotógrafo responsable de varias campañas chilenas— le contestó. Lo llamó “un día cualquiera” para hacer un test junto a unas modelos, y así comenzó la historia. Luego vendría su primer salto: de la mano del mismo artista participó de una producción editorial, y después los trabajos empezaron a ‘llover’.

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Como por arte de magia, los días del chico de Punta Arenas que jamás pisó la universidad comenzaron a llenarse de compromisos. Con apenas 19 años y pocos meses de experiencia en el mercado de las producciones de moda, lo convocaron para la campaña del diseñador Octavio Pizarro. “Tina Walsen, modelo y amiga, creyó en mí. Nosotros probamos juntos e hicimos un par de fotos y empezó a correrse la voz… Ella quería que participara en esa campaña, y lo consiguió”. Para Iván, ese shooting, en el que participó la destacada fotógrafa Javiera Eyzaguirre, cambió su vida. Recién entonces asumió que las brochas, pinceles, pigmentos, máscaras y bases eran parte de su esencia, y serían parte de su vida para siempre.

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Hoy su nombre es habitual en las revistas chilenas, fue uno de los encargados de maquillar en el especial de moda de CARAS y también participó de la propaganda contra la violencia de la mujer del Sernam. Le gusta el trabajo de sus pares Poli Picó y Cristián Quitral, aunque su máxima referente es la inglesa Charlotte Tilbury y su sueño, trabajar en Londres. Un anhelo que, a este ritmo, seguramente concretará en tiempo récord.