Está ahí. ¿Cómo pueden hablar de un ‘regreso’ cuando nunca ha desaparecido (o envejecido)? Winona Ryder (44) pasó la prueba de referente de los ’90, para transformarse en una figura de devoción tanto para sus ex compañeros de la Generación X como para los millenials, que si no han visto sus trabajos reconocen su nombre donde sea.

Trasciende escándalos, inspira a nuevos rockeros, se suma este año a la pantalla en formato streaming y debuta como símbolo de feminidad en la competitiva industria cosmética. Eterna.

Menuda, trigueña y de ojos almendrados, no necesita hablar para proyectar el reciente personaje que le entregó Marc Jacobs (de quien ha sido siempre su musa). El diseñador la eligió como modelo en su nueva línea de belleza y se transformó en comentario obligado sólo sentándose frente a un espejo y aplicándose una máscara de pestañas.

En apenas un segundo de ese clip aparece la misma mirada y fragilidad que enamoró a Johnny Depp e inspiró a Tim Burton, quien la volvió a dirigir para el clip Here with Me, de la banda de rock norteamericana The Killers. Para el realizador ella se entrega como figura de cera, estrella de circo freak, novia de un adolescente, todo mientras el grupo de Las Vegas suena de fondo.

No son anécdotas. En julio sus viudos la verán menos glamorosa, pero de regreso a la era ochentera, años en que dio sus primeros pasos como adolescente en Hollywood. Será protagonista de la nueva miniserie que Netflix estrena ese mes: Stranger Things. Una trama de terror donde tendrá que sacar aquella garra maternal —que todavía no aplica en la vida real— cuando su pequeño hijo desaparece.

Se mantiene soltera y en una estable relación con el guapísimo Scott Mackinlay Hahn, presidente de la marca de ropa Loomstate. Es su estilo de madurez, que no se refleja en ese rostro por el que no pasa el tiempo. Lo sabe y mira directo cuando asegura no haberse inyectado nada o pasar por quirófanos. Quiere a sus arrugas: “He mantenido este aspecto (juvenil), pero desearía que la sociedad celebrara envejecer y fuera un objetivo. Me gusta ser mayor”.