La noticia causó revuelo en la comunidad científica regional. Aunque la terapia había sido presentada en el encuentro de la European Hair Research Society realizado en Barcelona el año pasado, en la reunión anual de dermatólogos de Latinoamérica (Radla 2013) en Punta del Este hace un mes, la expectación estaba al máximo.

Esto porque no sólo entre los especialistas la caída del pelo es una de las mayores razones de análisis (la segunda es la sequedad), los estudios aseguran que es la primera preocupación de las personas (para una de cada dos es un tema relevante) porque condiciona la autoestima. “Las encuestas muestran que hombres y mujeres dedican en promedio media hora al día acomodando su cabello frente al espejo”, señala Anne Bouloc, dermatóloga y directora médica de L’Oréal.

Por años los investigadores han perseguido lo imposible: curar la calvicie. Pero los esfuerzos se habían centrado en evitar que el pelo cayera, alargando la etapa en que éste está visible. Pero ese era un error. Aquí está el cambio y la clave del nuevo descubrimiento: ahora el foco de experimentación fue el cuero cabelludo. De esta manera, un grupo de científicos observó las células madres implicadas en el proceso de regeneración de los cabellos en el bulbo piloso. Se descubrieron y localizaron los reservorios de células madres capilares, “con ellos se comprendió mejor el mecanismo de regeneración del pelo y se catalogó la etapa de kenógeno, que es un nuevo descubrimiento en el ciclo piloso. Antes existía anágeno o fase activa, catágeno o de transición a muerte del folículo y finalmente el telógeno, donde éste se desprendía para empezar un nuevo anágeno. Con la descripción del kenógeno se puede explorar la alopecia genética que deja el folículo piloso en una especie de letargo”, explica Robinson Guerrero, dermatólogo especializado en pelo.

Sin las células madres este proceso no ocurre, son las únicas capaces de producir nuevos pelos. El reto era crear las condiciones óptimas para acortar el periodo de latencia (que dura entre dos y 12 meses) y poder reproducirlo. Después de varios intentos fue descubierta una nueva molécula (estemoxidina) especializada en ‘despertar’ esos bulbos dormidos.
“El folículo queda en estado de hibernación. Durante ese tiempo de inactividad aparente, el folículo está sometido a una verdadera lucha entre los factores que inhiben el crecimiento y  los que lo activan”, señala Bruno A. Bernard, del departamento de investigación e innovación de L’Oréal.

Cuando los factores de crecimiento son preponderantes crece el pelo. “Esa lucha puede durar hasta un año. Si se logra estimular y acelerar este mecanismo el número de cabellos aumentará y la densidad capilar también. Esto requiere que el diálogo entre las reservas de las células madre sea óptimo”, agrega Bernard.
El estudio clínico fue realizado bajo la supervisión del doctor Pascal Reygagne en el centro de salud Sabouraud del hospital San Luis de París. Se aplicó la loción de estimoxidina versus placebo en 101 voluntarios con alopecia. Después de tres meses los resultados arrojaron un promedio de 1.700 cabellos nuevos. “Un tercio de los bulbos dormidos se despiertan”, señala la dermatóloga Anne Bouloc.

Wp-Pelo-290El producto (Dercos NeogenicVichy), que estará disponible en agosto en Chile, está recomendado para las alopecias genéticas asociada a hormona masculina —que también se presenta en mujeres— y que provoca las células madres ‘dormidas’ y también en las producidas por recambio acelerado o efluvio como ocurre en post parto, lactancia o por consecuencia de dietas o cirugía bariátrica. “Lo principal es diferenciar el tipo de alopecia que se tiene,  si es androgenética (de células ‘dormidas’) o la de efluvio telegénico (producida por estrés físico o síquico). Esto se hace con un examen llamado tricograma, por tricoscopia o por biopsia”, explica el dermatólogo Robinson Guerrero.

Para que el método sea eficaz se recomienda un tratamiento completo de tres meses aplicando una ampolla de la loción por la mañana o por la noche sobre el cabello seco o húmedo.
El cultivo de células madres es lo que viene. “La idea es incrementar las propias células del paciente y reinyectarlas en las zonas de calvicie. Esto se ha hecho en cepas de ratones sin pelos a los que se le aplican células madres de ratones con pelo y se ha apreciado crecimiento de cabellos con terminaciones nerviosas y músculo pilo erector en las zonas implantadas”, señala Robinson Guerrero.

Al parecer estamos a un pelo de terminar con la calvicie.