Gwyneth Paltrow es abanderada de la vida en modo slow. Kourtney Kardashian sólo compra en mercados orgánicos y Miley Cyrus cada vez que puede destaca los cambios positivos que notó en su cuerpo después de haber eliminado el gluten. Si la tendencia viene con piernas kilométricas, piel brillante y el guapo de Liam Hemsworth como bonuss track... ¿cómo no tentarse?

Lo que empezó como una necesidad para las personas que sufren de la enfermedad celiaca se convirtió en una tendencia que es un verdadero boom en la industria cosmética. Se trata de los productos gluten free que no se comen, sino que se aplican y tiene su inspiración en la moda de la alimentación natural, las dietas orgánicas y sin aditivos o preservantes. Hoy, las etiquetas gluten free, vegano y no modificado genéticamente pasaron de las cajas de cereales a los maquillajes y productos capilares por el gran recibimiento del mercado, ávido de este tipo de iniciativas que se ajustan a las nuevas formas de vida.

A pesar de que el origen está relacionado con la enfermedad, lo cierto es que contrario a lo que se cree el gluten no se absorbe por la piel ni por el pelo. Lo que sí puede pasar es que se ingiera por la manipulación de los productos o por no lavarse las manos, aunque las dosis que llegarían al intestino son mínimas. De hecho, un estudio publicado por Journal of the Academy of Nutrition and Dietetics concluyó que los niveles de gluten en algunos cosméticos estaban “por debajo de lo cuantificable”. Alice Bast, presidenta de la Fundación Nacional para el Conocimiento Celiaco de Estados Unidos, explicó al diaro Daily Camera que la partícula del gluten es muy grande para atravesar las barreras protectoras de la piel. Sin embargo, posiblemente un poco por prevención y otro poco por moda, cada vez más marcas de primera línea se suman a esta tendencia.

Si los cosméticos tradicionales no son ‘peligrosos’ para las personas celiacas y —menos— para el consumidor sano, ¿por qué, entonces, usar maquillajes o champúes gluten free? Según Ariel Hasson, dermatólogo de la Red Salud UC, existen pacientes con esta enfermedad que tienen además dermatitis herpetiforme. Aunque no se conoce su causa exacta, hay una vinculación directa entre la intolerancia al gluten y esta dermatitis. Se trata de una manifestación cutánea de la sensibilidad al gluten a través de ampollas y erupciones que normalmente aparecen en los codos, rodillas y glúteos. “Si un paciente manifiesta estos síntomas lo más probable es que sea celiaco, aunque tampoco es una regla absoluta. Por lo mismo, lo ideal es que para evitar un mal mayor sí usen maquillajes libres de gluten”. 

El doctor Jaime Poniachik, gastroenterólogo de la Universidad de Chile, recomienda que quienes mantienen una dieta estricta y no mejoran, eliminen los maquillajes tradicionales de sus rutinas cosméticas y los reemplacen por aquellos que posean el etiquetado gluten free. Pero para Russell Grandis, científico director de Architectural Beauty, una empresa que desarrolla cosméticos en Estados Unidos, la situación no es tan clara: en una entrevista con el diario británico Daily Mail, se preguntaba si era posible que los pacientes sensibles al gluten pudieran verse afectados por el maquillaje. “Es muy difícil decir lo que desencadena la reacción. Todo el mundo tiene una piel diferente. Una persona podría verse afectada y otra no”. 

En Chile, marcas como Urban Decay, Physicians Formula y Clarins son algunas de las que comercializan maquillajes y cosméticos libres de gluten. Ha nacido una nueva tendencia y, como todo lo que abraza alguna Kardashian, seguramente pronto se convertirá en el must have de todos los cosmetiqueros.