Su nombre no es muy conocido aquí, pero todos han escuchado hablar de ella. Chloé Bello (argentina, rubia, 1.83 metro, modelo y actriz) era la novia de Gustavo Cerati cuando el músico sufrió el ACV en Venezuela que lo mantiene sedado hasta hoy. De eso han pasado ya cuatro años y, muy de a poco, Chloé ha vuelto a la escena pública. 

Llegó a Chile invitada a la inauguración de Etiqueta Negra, la marca de ropa que la tiene como rostro de su campaña, y aprovechó para desparramar su belleza por estas latitudes. “¿Quién es esa chica?” fue la frase más escuchada aquella noche. En su país se la conoce, también, por sus declaraciones tajantes a la hora de demitificar tabúes del mundo de la moda. Y aquí tampoco se guardó nada.

— ¿Crees que han cambiado los parámetros de belleza en los últimos años?

— Bastante. Ha cambiado en cuanto a las edades y también con respecto a los tamaños. Ya no se ven lolitas de 15 años sobre la pasarela, ni chicas que a los 25 no tienen cola ni lolas. Hoy las modelos son mujeres un poco más reales.

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—¿Te has sentido discriminada alguna vez?

—En los castings de Valentino o Jean Paul Gaultier me probaba vestidos que me quedaban pésimo. Me cerraban pero no me favorecían, y yo miraba a las otras modelos con el mismo vestido, que les quedaba perfecto… eran flaquísimas. Eso creo que ya no pasa. Kate Upton y Gisele Bündchen marcan los nuevos parámetros de belleza.

—¿Qué opinas de la polémica que hay sobre del uso del photoshop?

—Creo que muchos medios lo hacen para parecer innovadores pero después publican una portada con Julia Roberts y la retocan. Hay mujeres, como Kate Moss, que pueden darse el lujo de aparecer en un afiche gigante sin photoshop y otras que necesitan que les reemplacen el cuerpo completo. En cualquier caso, la gente tiene que saber que eso no es real.

— ¿Te pasó verte en una foto y no reconocerte?

—Me pasó hace algunos años que me cambiaron la nariz, y cuando me vi parecía Michael Jackson. ¡Casi me morí!