“Una mujer que corta su pelo está por cambiar su vida”. Coco Chanel, una de las diseñadoras más innovadoras de la historia, era una visionaria para su época. Un siglo después, no solo el bolso 2.55 o el traje tweed siguen siendo sinónimo de elegancia y eternos clásicos, sino que sus opiniones con respecto a la moda siguen más vigentes que nunca. Y cómo no, si Antonio Corral, uno de los estilistas más influyentes de la actualidad, dice que es una de las partes más sensuales de la mujer.

Aunque estudió diseño de vestuario y trabajó como maquillador para Yves Saint Laurent, el peluquero español que vive viajando por todas las semanas de la moda como global ambassador de Morrocan Oil tenía claro que debía inclinarse por la peluquería: “Yo sabía que esto era lo mío cuando hacía feliz a una clienta o creaba cortes que realmente cambiaban el espíritu de esa persona”.

Con grandes diseñadores en su currículum —ha creado los looks para Just Cavalli, Marchesa, Del Pozo, Carolina Herrera y Bradley Mischka— e importantísimos eventos como los Oscar, Grammy´s y MTV Music Awards en su carrera, el oriundo de Barcelona dice que el pelo largo es como la minifalda y que no es muy fan de los ´80: “La época de las palmeras, los flequillos muy encrespados. Yo creo que tendríamos que borrarla porque era horrible… pero igual tenemos que reírnos”.

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— ¿Cómo surgen las tendencias?

—Por ejemplo aquí en Chile me tomo unos días para inspirarme. Ahora voy a Zapallar porque creo que el mar, la sal y la temperatura provocan ‘algo’ que todo el mundo quiere recrear. Y así hago muchísimas fotos. Siempre hay alguien con un zapato o un anillo que te inspira y ahí lo puedes añadir a tus ideas. Cuando creo algún corte o tendencia lo hago un poco naif. No miro lo que ha hecho Tom Ford o Marc Jacobs en sus colecciones, porque cuando intentas mirar lo que está pasando pareciera que ‘it makes you blury’. No lo ves con los mismos ojos.

—¿Cómo funciona el proceso de creación para los desfiles de moda?

—Me siento con el diseñador y veo los concept boards, que son la esencia de la colección. Luego pruebo peinados que pienso que van a ir bien con el estilo. Pero no trato de imponer nada, siempre he dicho que los peinados tienen que ser fáciles. ‘You have to be releatable’, no podemos hacer cosas que las vean y digan “qué genial pero quién coño se lo va a poner”. Cuando voy a crear siempre pienso: “¿Mis hermanas usarían esto?”. Si ves la trayectoria de mis peinados son muy asequibles a la mujer cotidiana.

—¿Qué es lo que viene para la primavera/verano 2017?

—En Londres o Nueva York vimos cabellos muy saturados de productos, muy alisados de plancha y medios recogidos con accesorios, off the face. Viene mucha flor, mucho pendiente. En Londres hemos hecho rizos mucho más desenfadados, con volúmenes. Un poco Diane von Furstenberg, un ondulado cepillado muy vaporoso. Por ejemplo en Cushnie et Ochs la inspiración era los años ´70 estilo Michelle Pfeiffer en Scarface. Es el secado un poco más glamoroso con las puntas más hacia adentro. También están las beach waves. Se pueden recrear con una espuma que ayuda a que el pelo tome forma pero sin la deshidratación de la sal, así como si hubieses estado toda la semana en la playa.

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—Y, ¿qué pasa con la fiebre por las trenzas, sigue?

—Hay mucho nudo. La trenza es diferente, se posiciona diferente. El cabello lo anudas, hay un poquito de macramé y se entrelazan materiales en el pelo.
Al fin llegó el momento de decir adios a la obsesión por el estilo boxing.