Un ángel anunció a María la buena nueva. Pero no vino solo. Alessandra Ambrosio también debió aventurarse a la tierra, donde —por fortuna divina— decidió quedarse entre los hijos de Eva. Así se mueve por todo el mundo esta mujer nacida en Erechim, Brasil, que siempre soñó con convertirse en modelo.

Tras ser parte del boom brasileño de los `90, hizo del cielo un lugar más chic. Porque ella es un ángel —e ícono— de Victoria’s Secret. Ya son 10 años de plumas celestiales y de una pasarela que la volverá a encontrar en Nueva York el próximo diciembre junto a su compatriota Adriana Lima. Definitivamente algo divino bendice las tierras de la samba, y —claro— a Latinoamérica.

“¡Arriba las mujeres de estas latitudes! Lo mejor de ser latina es una cuestión de actitud, esa que permite que nadie te olvide cuando estás allí. Esa naturalidad y sensualidad que no es forzada”, dice. Para ella lo más importante es la belleza interna, y especialmente la felicidad.

Angel de carne y hueso. Alessandra confiesa que también tiene inseguridades, pero que ha aprendido a ocultarlas y mostrar lo mejor de sí. Porque con el cabello arreglado —dice en tono de broma—, siempre se sintió bella. Por eso su mensaje a las mujeres que sueñan con llegar tan lejos como ella, es creer en sí mismas, luchar y perseguir sus sueños. “Las latinas tienen mucha fuerza”, cuenta con una sonrisa tan perfecta como sus ojos felinos.

Flashes, pasarela y mamaderas. Como una mamá dedicada cuida muy bien a sus pequeños Anja y Noah, fruto de su relación con Jamie Mazur. “Ser madre es la mayor responsabilidad. Tus hijos dependen de ti y les debes demostrar cómo tener una vida saludable y feliz. Además, es algo que también se lo puedes enseñar a todo el mundo”, dice en tono maternal la diosa de Instagram, que tiene más de cuatro millones de fieles seguidores.

¿Y el cine? Aunque la vimos en una pequeña escena de Casino Royal en 2006, hoy —pese a los rumores— desmiente algún proyecto con Martin Scorsese. Habrá que esperar para ver nuevamente en la gran pantalla a esta empresaria. Porque en 2014 lanzó su propia marca de moda y estilo de vida: ále by Alessandra. Ropa sport, formal, bikinis y accesorios, son parte de la apuesta de este ícono fashion.

Alessandra ha desfilado para los más grandes de la moda como Marc Jacobs, Louis Vuitton y Prada. Incluso, ha sido portada de más de 70 revistas —como Vogue y Rolling Stone— que la glorifican como su todapoderosa. Hoy, además, la vemos como rostro de Fascina Collection de Ésika, la primera fragancia que representa en Hispanoamérica y donde enaltece la gracia latina. Porque haciendo eco a los dichos de Donald Trump, cree que el perfume es una reivindicación a la mujer de estas tierras. Para que se sienta más empoderada, más fuerte y con más libertad. “Es un momento maravilloso para dar ese mensaje”, señala.

Pero en la vida no todo es glamour. Como un ángel piadoso, en Estados Unidos trabaja siendo embajadora de la Sociedad Nacional de Esclerosis Múltiple, enfermedad que padece su padre. Es que Alessandra es puro estilo y corazón. Por eso las marcas miran al cielo, piden un ángel, y dejan todo es sus manos. Bienaventurados sean todos los mortales.

El instagram de un ángel: instagram.com/alessandraambrosio/