Desde que vi el documental “Andy Warhol: A Documentary Film” del norteamericano Ric Burns y leí “Mi filosofía de la A a B y de B a A”libro que reúne las reflexiones de Andy Warhol sobre distintos temas que lo acontecen y que, a su vez, reflejan el mundo interior del artista– pude bajar del pedestal y dar forma humana a uno de mis artistas favoritos de todos los tiempos.

Y es que realmente ver/leer a Andy Warhol es como interactuar con un amigo, que se trasladó a Nueva York y comenzó a trabajar de ilustrador comercial para importantes revistas como Harper’s Bazaar y diseñando vitrinas de la Gran Manzana. Que fue juzgado por los demás artistas de la época, cuando comenzó paralelamente su carrera en la pintura y que se topó con las mismas problemáticas y vacíos creativos que nosotros, más de una vez.

En algún momento, probablemente ya en 1958, Warhol había decidido que no sólo se convertiría en un pintor, sino que se convertiría en un pintor de vanguardia como Jasper JohnsRobert Rauschenberg o Frank Stella, comenta Neil Pritz (editor de “The Andy Warhol Catalogue Raisonné”) en el documental de Burns, donde posteriormente una voz en off agrega que tanto Johns, como Rauschenberg no querían ser relacionados con Warhol debido a sus orígenes comerciales.

Comenzó su investigación usando colores planos, eliminando el trazo del pincel, en búsqueda de nuevos íconos populares que difiriesen de lo que estaban haciendo otros artistas pop en ese entonces, como James Rosenquist Roy Lichtenstein. El encuentro con las latas de sopa Campbell’s surgió de una conversación con dos amigos cercanos, mientras Warhol les comentaba sobre su búsqueda por algo personal e impactante para representar: “deberías pintar algo que toda la gente viera diariamente, que todos reconocieran, como una lata de sopa”, aconsejó uno de sus amigos –cuenta el documental– y que al día siguiente, el artista consiguió las 32 variedades de sopa en lata de la marca Campbell’s con las que experimentó pintando separadamente.

Soap Box Art

Así nació una de las obras claves de la historia del arte, que se exhibió por primera vez en la Ferus Gallery de Los Angeles, gracias a la gestión de Irving Blum, art dealer y coleccionista de arte que llevó a cabo la primera muestra individual de Andy Warhol.

Luego de dos semanas en exhibición, Blum cuenta en el documental que le comentó a Andy lo poderosa que había sido la experiencia de convivir con las 32 pinturas y le planteó su intensión de nunca separar la serie: “Llamé a Andy (…) y le dije: ‘Te prometo que nunca las separaré, que las mantendré intactas, y también te prometo que, no se cómo haremos esto, pero que algún día irán a un gran museo’”. Andy accedió a venderle la obra en $1.000 dólares que Irving fue pagando de $100 dólares mensuales, y que décadas después adquirió el MoMA de Nueva York, donde se encuentran exhibidas actualmente.

Posteriormente,Warhol comenzó a utilizar la técnica de la serigrafía para producir grandes volúmenes de una misma imagen, lo que le permitía experimentar con distintas combinaciones de colores. De estas experimentaciones nació la serie de printsCampbell’s Soup I con múltiples sets de copias.

Durante el pasado abril, 7 de los 10 prints de un set de Campbell’s Soup Ifueron robados del Springfield Art Museumtanto el Departamento de Policía de Springfield, como la unidad de crímenes de arte del FBIse encuentran investigando y buscando las obras, por las que se ofrece una recompensa de $25.000 dólares.

En respuesta a esto, la artista estadounidense Lindsey Wohlman se contactó con Nick Nelson, director del museo, para comunicarle su intención de completar la serie de Campbell’s con los prints de “Warhol Uncanned”; la serie de fotografías del contenido de cada sabor de sopa Campbell’s, que modeló con la misma forma de la lata hace dos años –proyecto que llevó a cabo gracias a la pagina de crowdfounding Kickstarter

columna

De esta forma, a través de la donación de Wohlman se lograría completar la serie, donde se muestran las fotografías de los sabores de sopa faltantes de Campbell’s Soup I, para rendirle homenaje a una de las figuras más influyentes de nuestro tiempo. A su vez, la resignificación de la serie invita a nuevas reflexiones, producto a la ironía de las piezas que despojan a las originales de su rotulación y apariencia, dejando el interior al descubierto; individualizando y devolviendo aquello particular, que Warhol estandarizó en la gran serie, por similitudes gráficas.

El museo aceptó el ofrecimiento de la arista y de acuerdo a Springfield New’s Leader, la muestra inauguraría hoy en el Springfield Art Museum y estará abierta hasta el 28 de agosto de este año. 

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