La verdad es que conocía algunas de sus obras, sabía que fue un gran pintor chileno, pero no sabía mucho más de su historia. Hoy, después de haber leído varios artículos sobre él, haber ido a esta exposición, haber participado de la visita guiada que hacen los fines de semana en el Centro Cultural de Las Condes, puedo decir que lo encuentro increíble, ¡me encantó!.

Pero lo que me fascinó es el todo, sus ganas de ir siempre aprendiendo y conociendo más, el espíritu aventurero que lo hizo partir a otros países y no solo quedarse con la escuela académica de la época que había en Chile.

Recuerdo alguna de sus frases:

“Primero se debe aprender a observar y a emocionarse con los colores y las formas de la naturaleza, sin importar si el dibujo y sus detalles son reflejo exacto de la realidad”.

“Hay que ver rápidamente, con los ojos del alma, y el corazón”. …frases que decía a sus alumnos Juan Francisco González (1853-1933).

Leer el discurso que escribió Pedro Prado (gran amigo del artista, escritor y poeta), el día de su funeral, nos hace conocerlo mucho más y poder apreciar mejor su obra. Espero que puedan leerlo de forma completa en la exposición.

Comparto con ustedes algunas de las frases de este discurso, donde habla de él como de un Maestro:

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“Del maestro que nos revela nuestra primitiva sensibilidad, el que nos interna en nuestro propio conocimiento. Maestro es el que nos arranca del letargo de confusión y suficiencia de la vida y nos entrega a la esperanza ardiente y al ansia de realizaciones superiores. Maestro es quien nos extrae de nosotros mismos y nos arroja más allá de nuestras propias fuerzas. Maestro es quien libera en nosotros el espíritu y hace que él nos posea y nos conduzca.”

“Juan Francisco González fue para mí (Pedro Prado), y para muchos, un maestro. Yo tenía ojos, pero él me enseñó a ver. Siempre busqué la soledad, él me hizo amarla. En torno de mi casa se extiende un suburbio pobre y triste, él me reveló su belleza.”

“Andar en compañía de González era un sonreír a las hierbas humildes, un comprender el acento de los rostros campesinos, un cantar la gloria de los frutos, un enmudecer de emoción ante el llamado que emerge de los rincones ocultos o sube de los abiertos panoramas.”

“Cómo no amar a estos hombres cuya sola presencia nos exalta y nos hace más fuertes, más hábiles, más alegres, más capaces de comprensión y simpatía.”

Juan Francisco González, uno de los más reconocidos artistas chilenos, de un espíritu inquieto y temperamento fuerte y decidido que lo llevó a recorrer el mundo y a conocer lo que estaba pasando fuera de Chile en la pintura.
Cada uno de estos viajes y experiencias fueron muy significativas y marcadoras en su carrera, lo que lo llevó a desarrollar una técnica pictórica libre e independiente.

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Las especiales características de su obra y su influencia sobre las promociones de artistas que le sucedieron, lo sitúan dentro de la Generación de los Grandes Maestros de la Pintura Chilena.

Su soltura en el trazo marcan diferencia con las idealizaciones pictóricas características de ese periodo en Chile.
Sus cuadros son pintados con distintas técnicas, algunos era más impresionistas, otros más románticos, etc., algunos con mucha pintura, llegando a verse el relieve de esta, como en otras llegó a trabajar el oleo casi como la acuarela, muy aguada, desde los bodegones, donde le gustaba también trabajar los fondos, a los cuadros más tipo parisinos, donde al verlos se siente la humedad y tierra, retratos, flores, paisajes, etc. Pintaba sobre distintos soportes, tela, madera, arpillera, carton rojo, etc.

Pintaba al air libre, le gustaba la luz…
Su idea era utilizar un lenguaje propio, que demostrara la importancia del color y la mancha por sobre la definición de la línea y el dibujo.
Tres son los temas que cultivó preferentemente el artista: naturalezas muertas, retratos y paisajes, que se sitúan en los distintos lugares donde vivió, como Valparaíso, Limache, Santiago y Melipilla, sin dejar de lado los sitios visitados durante sus viajes, como Perú y Bolivia, en América; Florencia, París, Sevilla, Frankfurt y Venecia, en Europa, y Marruecos, en el norte de África.

Es el primer pintor chileno en llegar a la abstracción. En 1915 integró el Grupo de los Diez, junto a poetas e intelectuales que lideraron el movimiento de vanguardia de la época. Son memorables sus intervenciones defendiendo la autonomía del artista.

A 80 años de su muerte, hoy en el Centro Cultural de las Condes se están exponiendo 80 obra que fueron seleccionadas dentro de 500 de ellas, a colecciones de museos, instituciones y privados, se buscó que fueran las más representativas de sus ideales plásticos y de los diferentes periodos por los que atravesó su pintura.
Se dice que pintó alrededor de 4000 obras, pero es muy difícil saber realmente cuantas fueron, ya que son muy pocos los cuadros firmados y que Es uno de los pintores chilenos que ha sido más falsificado.

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“Estas pinturas escogidas de Juan Francisco González constituyen uno de los momentos cumbres de la pintura chilena, el momento de inflexión en que la representación cede a la expresión y se inicia el camino hacia la renovación. Son 80 obras maestras seleccionadas con pinza para homenajear al gran maestro de nuestra pintura”, señala Francisco Javier Court, director de la Corporación Cultural de Las Condes.
Además, el trabajo de la Corporación Cultural y el grupo de coleccionistas se materializará en un libro, que la editorial Origo publicará el próximo año y que reunirá las obras más representativas del pintor.

Cuándo: Hasta el 29 de septiembre de 2013. De martes a domingo, 10:30 a 19:00 horas.
Dónde: Centro Cultural Las Condes. Apoquindo 6570, Las Condes.
Cuánto:Entrada liberada.

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