La arquitectura también necesita un relato. Y estos dos edificios gigantes se levantaron al alero de uno muy sexy: serían como las curvas de una mujer. Ubicadas en Canadá, las Absolute Towers son un modelo de la actual tendencia a desarrollar rascacielos más curvilíneos. Osadía pura de vidrio, hormigón y acero.

Su estructura contorneada es un ícono de la ciudad canadiense de Mississauga y una muestra del poder del diseño y la innovación en la arquitectura e ingeniería actual. Su construcción tuvo aspiraciones escultóricas que buscaban una evidente semejanza con el cuerpo humano. Dotadas de una secuencia de curvas ondulantes, cumplieron su propósito y por eso fueron apodadas “las Marilyn Monroe”.

El proyecto, construido en vidrio, hormigón y acero, recibió el premio al “Mejor edificio alto de las Américas 2012”, del Council on Tall Buildings and Urban Habitat. Desarrolladas por la oficina Mad Architects, sus creadores postulan que estas estructuras representan también un mayor nivel de complejidad y diversidad, propio de una sociedad moderna que exige múltiples soluciones en el ámbito de la ingeniería y de la arquitectura.

Ante el atrevimiento de un proyecto como éste, Yves Besancon, presidente de la Asociación de Oficinas de Arquitectos (AOA) explica que si el profesional tiene claridad de lo que quiere y cómo se comportará estructuralmente el edificio, no existen riesgos por muy osada que sea la forma. “Las Absolute Towers están estructuradas de tal manera que su perímetro funciona como un muro perforado con una doble trama que hace las veces de malla o membrana resistente a la fachada, unidas mediante losas y vigas a un núcleo rígido central por el cual se producen todas las conexiones verticales del edificio”.

Si el profesional tiene claridad de lo que quiere y cómo se comportará estructuralmente el edificio, no existen riesgos por muy osada que sea la forma.

Como la médula espinal de nuestra columna vertebral, este diseño entrega flexibilidad con firmeza. El proyecto de las Torres Absolute conforman un condominio de lujo de cinco edificios con dos alturas (170 y 150 metros), y seis tipos de residencias, las que van desde apartamentos de 54 m2 hasta 200 m2. Los balcones rodean todo el edificio, eliminando las líneas verticales usadas en la arquitectura tradicional de este tipo de edificaciones.

Las Absolute Towers están ahí, en Mississauga, como para decirnos que ya no hay formas absolutas. Que un edificio es una maravillosa escultura.