El fantasma de Versace

Con ladrillos importados desde Santo Domingo es que el arquitecto Alden Freeman levantó esta mansión. Inspirado en el modelo de la casa más antigua del hemisferio occidental, construida por el hijo de Cristóbal Colón, Freeman levantó la mítica Casa Casuarina en la esquina más costosa de Ocean Drive, en Miami. Ese fue su nombre hasta que pasó a ser el refugio para fiestas clandestinas de empresarios y artistas. Entre ellos estaba Gianni Versace, quien escéptico a los rumores, pagó 3 millones de dólares para vivir entre sus mármoles y suelos hechos de piedras preciosas hasta el día de su asesinato en 1997. Desde ese entonces, no se ha sabido la causa de la muerte del modisto y hoy la antigua mansión funciona como hotel de lujo. Cuentan algunos huéspedes que el fantasma de Versace camina por los corredores del inmueble.

mansión-interior-2

Fuerte de infieles

Cuentan que en el siglo pasado, Villa Leopolda habría sido el obsequio más lujoso que Caroline Lacroix recibió como amante del rey Leopoldo II de Bélgica. Imponente hasta en su último detalle arquitectónico, la mansión construida en plena Costa Azul francesa también sirvió como refugio para los caídos durante la Primera Guerra Mundial. Años más tarde, la condesa de Beauchampel y el arquitecto estadounidense Ogden Codman, diseñaron en la antigua finca del monarca un exclusivo proyecto inmobiliario que cuenta con 12 piscinas en su interior, diseños del escultor Víctor Horta, playa y embarcadero propio. Por eso se transformó en el deseo de millonarios compradores, entre ellos el magnate del lujo automovilístico Giovanni Agnelli y fue también escenario para rodar algunas escenas de la película Atrapa a un ladrón, protagonizada por Grace Kelly y Cary Grant. Avaluada en más de setecientos millones de dólares según Forbes, los rumores cuentan que Lily Safra, su más reciente heredera, contrataba a más de cincuenta jardineros para mantener en orden las ocho hectáreas de naranjos y olivos que rodean la residencia a las afueras de Niza.

Mansión-interior-1

Un billón de yuanes

A cien kilómetros al noroeste de Shanghai, a orillas del lago Dushu, se encuentra la residencia Taohuayuan (Utopía). Cada una de sus 32 habitaciones cuenta con baño en suite y vista directa hacia el sur de la ciudad oriental de Suzhou. Fue construida bajo la influencia de la arquitectura más propia de la dinastía de Tang, hecha de madera y ladrillo, también posee azulejos y baldosas de porcelana en más de 6.000 metros cuadrados. Tan exclusiva en su valor, que tras haber sido terminada su construcción en junio de este año, alcanzó el peak de la bolsa asiática como la propiedad más costosa del continente, avaluada en un billón de yuanes chinos, es decir, 150 millones de dólares. De ahí su particular nombre.

El refugio de Trump

Más de 25 millones de dólares invirtió Donald Trump sólo en arreglos que lograron llevar hacia el lujo máximo una de sus residencias en Palm Beach, al sur de Florida. Columnas de mármol, accesorios de oro y diamante, y superficies de caoba y granito, levantaron la Maison de L’Amitie. Fue la casa de veraneo del presidente de Estados Unidos hasta 2005, cuando el empresario y filántropo ruso Dimitry Rybolovlev la adquirió por 100 millones de dólares. Con 18 habitaciones, 22 baños, una piscina de 30 metros de largo y otras dos mansiones acopladas, la propiedad aún descansa a orillas del Atlántico, a pesar de que el ruso intentara echarla abajo para dividir 25 mil metros cuadrados de terreno. “No me importa lo que Dimitry haga, no me puede interesar menos lo que quiera hacer en su vida”, dijo Trump al escuchar los planes de su comprador. 

De remate

La casa original de este terreno fue destruida tras el paso del ciclón de Inglaterra de 1987. Ubicada en la localidad de Windlesham, en Inglaterra, la Updown Court fue construida por Anthony Pearce y John B. Scholz en este mismo espacio. Jardines más amplios que los de Buckingham, suelos de mosaico con hojas de oro de 24 quilates y sala con tecnología antipánico para asaltos, componen la mansión que figuró en pleno boom inmobiliario como la propiedad privada más cara del mundo durante 2005. Nadie se atrevió a pagar la imponente suma, entonces el corredor Leslie Allen-Vercoe perdió la propiedad, que más tarde no resistiría la crisis europea y sería rematada en la mitad de su precio en 2011.

El sueño de Ambani

No fue sencillo levantar los 27 pisos de la polémica mansión Antilia en Mumbai. Construida sobre un controversial terreno que el Consejo del Waqf quiso proteger para un uso público y que se diferencia de su entorno por su extremo lujo, un acuerdo de 1,6 millón de rupias permitió al billonario Mukesh Ambani continuar con este extravagante sueño inmobiliario. Apodada tal cual la isla ubicada en el Océano Atlántico, la mansión del jefe del gigante petroquímico Reliance Industries la propiedad tiene un valor estimado en 2 billones de dólares. Cada espacio de sus 4.500 metros cuadrados de interior fue diseñado por los arquitectos Perkins & Will, responsables de levantar seis pisos de estacionamientos, nueve ascensores, almacenes, estudio de yoga, teatro privado con capacidad para 50 personas, tres pisos de jardines colgantes y un salón de baile. Más de 600 empleados son parte del staff oficial que sirve a diario al magnate, su mujer y sus tres hijos.