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Archive for June, 2018

Tres miradas a Michael Jackson en el nuevo disco de Drake: El Padre, el Hijo y el Espíritu Santo

Posted on: June 29th, 2018 by Sebastian Cerda

Uno, El Padre. En “Scorpion”, el popular rapero se da un lujito e incluye nada menos que una colaboración con el mismísimo “rey del pop”, figura sacra, intocable y patriarcal para cualquier forma de R&B en el mundo anglo. Aclaremos que la movida del dueto con un muerto fue original hasta 1991, cuando Natalie Cole se hizo acompañar por su progenitor, Nat King Cole, en una nueva versión de “Unforgettable”. Tal vez la filiación logró que el efectismo de tal jugada quedara en un segundo plano, pero venideras incursiones de otros definitivamente ya no podrían contar lo mismo. Más aun si el compañero elegido se llama Michael y se apellida Jackson. “Don’t matter to me” es el nombre de la pieza en cuestión, y en sus primeras horas ha despertado elogios y levantado polvo casi a partes iguales. Lo último, por el lado de los fundamentalistas de Jacko, quienes cuestionan la ética tras su inclusión, además de sembrar la duda en torno al nivel de trucos y filtros aplicados a la voz del malogrado artista (muchos incluso dudan de su autenticidad). Es cierto, a ratos cuesta distinguir su verdadero registro, pero la firma de Paul Anka en los créditos del tema da a entender que éste puede ser un descarte de la obra original del cantante, tal como sucedió con su principal single póstumo, “This is it”. De todos modos, la novedad, el atrevimiento, la nostalgia, el momento del rapero, y la aproximación al pop del tema en relación con el resto del nuevo disco, permiten augurarle un rotundo éxito.

Dos, El Hijo. Una canción de Jackson, “Billie Jean”, sale a la palestra en otra del nuevo disco de Drake, “March 14″. El verso dice así: “Ella no es mi amante como Billie Jean, pero el niño es mío”. Rebuscada o no, la línea esconde una confesión real: Después de ser tema en la prensa de farándula y en “tiraderas” con el también rapero Pusha T, Drake ha decidido reconocer por medio de una canción que efectivamente es padre de un varón nacido en 2017, fruto de una aventura con una actriz porno. “No escondía a mi hijo del mundo, escondía al mundo de mi hijo”, aclara en otro corte, “Emotionless”, haciéndose cargo de la que venía siendo una crisis comunicacional en su contra. Lo bueno para Drake es que en estos tiempos las cosas pueden volcarse a favor desde su oficio, y al respecto ya existían antecedentes favorables. En 2016, Beyoncé demostró que hasta de una circunstancia tan poco glamorosa como un zapateo público en propia nuca (con perdón incluido), se pueden sacar dividendos: De allí surgió “Lemonade”, el aplaudido disco en que la diva norteamericana ahondó en las infidelidades de Jay-Z.

Tres, El Espíritu Santo. El apodo para Michael Jackson nunca fue gratuito: Aunque haya enviado su carrera por el despeñadero en el epílogo de su vida, lo hecho hasta el disco “Dangerous” (1991) fue tan determinante, que le valió ser reconocido como “rey del pop” por los siglos de los siglos, amén. En el rap, en cambio, el monarca nunca ha estado del todo claro, debido a la carencia de una figura que logre escaparse con notoriedad y determinación del resto, tanto en lo artístico como en popularidad. Pero eso no significa que dentro del gremio no estén ávidos de calzarse la corona, y al respecto llevamos años viendo los dientes que cada cual muestra en la escena: El ego de Kanye West, la voluptuosidad de Jay-Z, el reconocimiento de Kendrick Lamar… Y ahí está también Drake, con sus millones y millones de reproducciones en YouTube y Spotify, aunque en Sudamérica estemos recién subiéndonos al carro de su celebridad. Con “Scorpion”, el canadiense no quiso desmerecer esa reputación ni ser menos que sus pares, y se mandó una pachotada inusual en la nueva era dorada del single: Un disco doble. Pero si en los tiempos de las listas ya resulta confuso hablar de disco, esa dificultad se multiplica cuando añadimos la palabra “doble”, por lo que la obra termina tomando el confuso aspecto de un ladrillo de 25 canciones. De todos modos, sirve si se trata de jugar al póker con sus contendores, más aun si entre esos 25 cortes hay piezas más que rescatables, bien balanceadas entre lo artístico y lo comercial, el rap y el pop, la luz y la oscuridad: Con un pie bajo los puentes del Bronx, y con el otro en las alfombras rojas de Los Angeles.

Desclasifican su historia de amor

Posted on: June 29th, 2018 by Caras

Ciudad Secreta (Secret City): el mejor thriller político del momento

Posted on: June 29th, 2018 by Ana Josefa Silva

Cuando uno creía que en el área de las intrigas político-policiales ya estaba todo más o menos dicho se aparece Ciudad Secreta, una serie australiana adictiva a más no poder, que ensambla conspiraciones políticas, intrigas internacionales y luchas de poder a distintos niveles, con asuntos familiares y personales, crímenes, misterios desde la “deep-web” y periodismo de fuste.

La serie australiana transcurre en Canberra, una urbe de no más de 350 mil habitantes, que fue construida especialmente para que fuera la capital del país, bajo el concepto de ciudad-jardín.

La cámara de Ciudad Secreta aprovecha gozosamente esta condición, con muchos exteriores donde la impresionante naturaleza, con grandes extensiones de verde, bosques, ríos y lagos artificiales, da un marco bucólico al accionar de siniestros e inescrupulosos sujetos.

Aunque tiene bastante de coral, el personaje principal es Harriet Dunkley (Anna Torv, Mindhunter, Fringe), una periodista comprometida y jugada por su profesión, reportera de un diario, The Daily Nation.

Haciendo su práctica de remo en el lago Harriet ve que la policía acaba de llevar a la orilla un cadáver. Ciertamente se acerca a averiguar. Las indagaciones de Harriet —una instintiva reportera que no suelta presa—, en torno a lo que parece un crimen policial cualquiera, la conducen hacia un largo y complejo hilo de intrigas internacionales y peligrosos juegos de poder, que la mantienen en constante (y real) peligro.

Como prólogo, previo a este hallazgo, en breves y dramáticas escenas  en China, nos han mostrado a una chica que se quema a lo bonzo en protesta por la situación de El Tíbet. Ella está relacionada con un grupo de activistas —chinos y australianos— basados en Canberra. Un asunto que estará omnipresente en toda la historia.

La redacción del periódico es solo un escenario. Porque la intriga se traslada al Parlamento y la sede de Gobierno, donde adquieren protagonismo la poderosa Catriona Bailey (Jackie Weaver, El lado bueno de las cosas ,nominada al Oscar), el Ministro de Defensa Mal Paxton (Dan Wyllie ), generales, jefes de agencias no muy transparentes, embajadores y toda una trenza de poder e intrigas que se van develando y profundizando a niveles insospechados a lo largo de los seis capítulos.

Las relaciones personales también entran en juego de una manera relevante —el ex de Harriet, el hijo adolescente de Paxton, la amante del ministro— y construyen una cercana ficción, con altas dosis de suspenso y el inquietante avance de una legislación de asombrosas derivas.

El diablo existe y su mejor carta es hacernos creer que no existe. “Hay una diferencia entre verdad y credibilidad”, nos dirá su encarnación en Ciudad Secreta. Pero eso, cuando ya ha hecho lo suyo.

Sumérjanse en esta intriga: cada episodio depara (variadas) sorpresas y tensiones.

Advertencia: es altamente adictiva.

Consejo: pizarrón para anotar los personajes; además de los protagonistas, son muchos y muy relevantes.

En Netflix.
Australia, 2016.
6 episodios de aproximadamente 50 minutos cada uno.

DATOS:
— Inicialmente fue pensada como una miniserie, pero fue tal su éxito que a principios de 2018 se comenzó a grabar una segunda temporada Secret City: Under The Eagle.
— Está basada en dos novelas: “The Marmalade Files”, de Chris Uhlmann y “The Mandarin Code”, de Steve Lewis.

Kanye West, demasiado ego

Posted on: June 28th, 2018 by David Ponce

Ha sido visto en comedias, rutinas de humor o contratado para decir cosas graciosas como presentador en las entregas del premio Oscar, pero el actor Chris Rock se puso solemne para el speech con que anunció a Kanye West el 2 de junio último, durante el evento social en el rancho del célebre rapero en Wyoming, con que fue estrenado su octavo disco, Ye.

“El hip-hop es la primera forma de arte creada por hombres negros libres. Y ningún negro ha sacado más ventaja de su libertad que Kanye West”, dijo ahí Rock. Y si la frase suena rimbombante y ampulosa, es porque tiene que serlo, si se trata de Kanye West, artista en torno al cual se discutirá si merece el calificativo de genio —dicho por él: “Aquí al habla el más importante artista vivo”, es su inolvidable tuit de 2016—, pero que sin duda se lleva el crédito del artista vivo más megalómano. En Ye se muestra en especial autorreferente. Y es imposible no ser extra-musical para hablar al respecto, porque un disco suyo es tan parte de su obra como un mensaje en Twitter: la foto que publicó el 25 de abril de una gorra con la leyenda “Make America great again” autografiada por Trump. Suena coherente con una estrategia de escándalo previa al estreno de Ye, pero tal vez ni siquiera hace falta ser cínico a ese punto, tras escuchar que en Ye, entre muchos otros asuntos, Kanye West se declara bipolar. Y, congruente con ello, hace dos cosas.

En la portada escribe “Odio ser bipolar, es impresionante”. Y en la canción “Yikes” concluye “Esa es mi shit bipolar, nigga, ¿qué? / Es mi superpoder, nigga, no es discapacidad / ¡Soy un superhéroe! ¡Soy un superhéroe!”, antes de cerrar con un grito que suena de veras angustioso. Podrá ser genio, podrá ser autorreferencia, podrá ser un llamado de ayuda incluso, en torno a una enfermedad que no es broma. Pero antes que todo eso, para el hombre que ha ido más lejos que nadie en poner la música al nivel del culto a la celebridad y del exhibicionismo global en redes sociales para construir su imperio, la pregunta es si todo esto es de verdad relevante.

El mundial aparte de Zidane

Posted on: June 28th, 2018 by Sandra Rojas

Cuando Zinedine Zidane (45) anunció su retiro como técnico del Real Madrid, el fútbol europeo tembló ante lo inesperado de la noticia. “Hay etapas en la vida en que uno debe saber cuándo parar. Es un momento raro, pero es importante seguir ganando y eso necesita otro discurso y otra metodología”, afirmó el ex campeón mundial en una rueda de prensa.

Si bien no profundizó en las causas, los rumores apuntan a una supuesta discusión entre el francés y el presidente del equipo, Florentino Pérez. Pero más allá de las motivaciones, el increíble desempeño de Zidane como entrenador no ha sido discutido ni por sus más grandes detractores. De hecho, fue el primer técnico en la historia del fútbol en ganar tres Ligas de Campeones consecutivas. Popularidad que las grandes compañías de moda no han pasado por alto.

Es rostro de Mango Man, en donde muestra su faceta más fashion y elegante. Además, ha sido imagen de Louis Vuitton y de Y-3. Hoy, su destino es incierto. Algunos aseguran que se pondrá a la cabeza del equipo de Francia una vez finalice el Mundial de Rusia 2018. Zizou es uno de los pocos que puede darse el lujo de retirarse en la cúspide de su carrera. Por ahora, sus hijos, Enzo y Luca, ya le siguen sus pasos: ambos futbolistas y modelos, son la muestra de que la clase Zidane no para.