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Archive for April, 2017

Recorriendo los secretos urbanos

Posted on: April 28th, 2017 by Caras

Especial pan: la marraqueta como marca nacional

Posted on: April 28th, 2017 by Tomas Olivera

Si nos referimos al pan en nuestro país, no podemos dejar de mencionar a la rica, crujiente y siempre deseada marraqueta. También llamada pan batido o pan francés. Lo cierto es que este pan forma parte de nuestro folclore y, como todo aspecto cultural que destaca, merece al menos unas líneas de este blog.

Si de sandwiches se trata, nuestra gastronomía no se queda atrás. Dicen que dentro de la variedad está el gusto y, junto a las alternativas que hay en nuestro país, están por ejemplo el Barros Luco (carne y queso fundido), el Chacarero (carne, mayonesa, tomate, porotos verdes y ají verde) y el Lomito Italiano (lomo de cerdo, tomate, palta y mayonesa). Para mi gusto, éstos y varios más de la sandwichería tradicional chilena en el pan que más se disfrutan es en la marraqueta. Crujiente por fuera esponjosa por dentro, mezcla sabrosa que hace lucir los ingredientes de cada sandwich (escribo y estoy salivando).

Lo cierto es que su origen es poco claro. Una de las teorías que se baraja es que este tipo de pan habría comenzado en Chile en el siglo XVIII, según lo dijo el botánico y naturalista francés Claudio Gay.

En tanto, el historiador Benjamín Vicuña Mackenna señaló que este pan habría sido creado a principios del siglo XIX en la panadería del español Ambrosio Gómez, ubicada en el sector santiaguino de La Chimba junto al puente de Calicanto.

Por otra parte, una historia ha atribuido su llegada a Chile por medio de dos hermanos panaderos franceses de apellido Marraquette, quienes habrían residido en la ciudad portuaria de Valparaíso a principios del siglo XX. Ésta última, sostienen, es una de las teorías más aceptada.

Para mí la marraqueta o pan batido (soy de Valparaíso) es un recuerdo de infancia de panaderías con hornos a leña, panaderos que trabajaban toda la noche, de desayunos u onces familiares, de ricos sandwiches hechos por mi papá. Si debo elegir un favorito, por lejos es el Barros Luco.

¿Cuál es su sandwich favorito en marraqueta? ¡Cuéntenme! Y, ya saben…¡disfruten, gocen, cocinen y coman!

 

Mal de muchasInfecciones urinarias: mitos y verdades

Posted on: April 27th, 2017 by Caras Temas

Todas las mujeres experimentarán al menos una infección urinaria durante su vida. Este que puede ser un dato meramente estadístico es realmente imposible de obviar, no sólo por las insufribles molestias que provoca este padecimiento, sino porque esta patología es un tema recurrente de conversación entre ellas, que se pasan datos de remedios, doctores y tratamientos, encargándose de crear una serie de mitos, que pueden ser fácilmente derribados manejando buena información, preocupándose de la prevención y cambiando hábitos que hoy están enraizados en las chilenas.

En Estados Unidos las infecciones urinarias son la causa por la cual 10 millones de personas acuden al médico cada año, según lo señala la Fundación Nacional de los Riñones de ese país. Es decir el equivalente a la mitad de la población de nuestro país. Lo que demuestra que claramente esto está lejos de ser un asunto menor. Y la situación se vuelve aún más preocupante cuando hay certeza de que en muchas de nosotras esta enfermedad es un mal que se ha vuelto crónico y que hoy simplemente se cura a punta de antibióticos que no tienen los mismos efectos cuando se cursa un enésimo episodio debido a que las bacterias que producen se tornan resistentes. Sin embargo, no todo está perdido. Existen diversas medidas que se pueden tomar para tener una “salud” urinaria excelente. Y no se trata de prevenciones descabellados o muy difíciles de cumplir. Se trata más bien del cambio en ciertos rituales que la chilena adoptó en el seno familiar desde su abuela y que traspasa hoy a sus hijas. Es, aunque no se crea, un tema cultural y de cambio de hábitos.

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¿Y ahora quién podrá defendernos?

Curiosamente quien realmente puede defendernos de ellas somos nosotras mismas. Sí leyó bien. Las mujeres tenemos muchas herramientas para evitar que nos ocurra este padecimiento. Pero para eso primero hay que comprender bien, ¿qué es una infección urinaria?, y ¿por qué se produce? “Se deben en su gran mayoría a la colonización del tracto urinario por microorganismos del intestino. Estos microorganismos pueden ser por ejemplo la escherichia coli, la klebsiella pneumoniae, proteus mirabilis, que son las más comunes entre muchas otras y que son propias del intestino, pero que por las alteraciones de las barreras naturales que posee el organismo estos microorganismos van migrando por la vulva hasta alcanzar la uretra, la vejiga y los riñones”, explica el doctor Patricio Vásquez, ginecólogo y académico de la Universidad de Santiago.

No obstante, estos microorganismos que llegan al tracto urinario no lo hacen precisamente por arte de magia, sino por los malos hábitos que tenemos las mujeres y que se heredan culturalmente en el seno familiar. Entre estos está el uso de jabón en los genitales; el uso de toallas íntimas fuera del período menstrual; la utilización de calzones de fibra sintética; así como también la mala técnica en el aseo post defecación. Y aunque no se asocie tan directamente si tiene una gran influencia la estitiquez, ya que no hay una buena salud intestinal y se acumulan más bacterias y microorganismos.

“Se pueden prevenir cambiando de costumbres. Si bien las bacterias suben con la orina, se pueden botar a través de la misma antes de que se multipliquen o se adhieran a las paredes. El hecho de orinar es uno de los principales factores que permiten evitar contraer una infección urinaria”, explica el doctor de Arturo Dell’Oro, urólogo y especialista en urología femenina de la red UC Christus, además de profesor adjunto de la Universidad Católica. En ese sentido, las chilenas somos en parte responsables y nuestra tendencia es ‘causarnos inconscientemente’, las infecciones urinarias.

“Primero que todo algo que es vital, la mujer nacional toma muy poca agua versus la extranjera que siempre anda con una botella en su mochila, eso provoca que vaya poco al baño y no haga el proceso natural de botar esas bacterias por el mecanismo más sano que tiene el cuerpo que es orinar. En general las chilenas están acostumbradas a lo que se llama el “pipí de salida”, es decir hacer evacuar antes de salir de su casa, y ese es un hábito que se transmite a las hijas y así por generaciones. Esto se hace básicamente por la resistencia a ir a un baño público, que se evita al creer que es ahí donde se van a pegar una infección urinaria, eso las hace aguantarse, y esto es un mal hábito y genera más propensión a la infección. Asimismo, es un mito que los baños públicos son focos de infección. Entonces se aguanta lo que más puede, lo que se traduce en tener una vejiga más grande que el hombre chileno, aunque físicamente son más pequeñas. Finalmente todos estos malas rutinas, por enumerar sólo algunos, hace que perdamos el mecanismo de defensa natural y padezcamos de este mal recurrentemente”, insiste el doctor Arturo Dell’Oro.

Modificando el switch

En ese sentido, el especialista asegura que para evitar las infecciones urinarias las mujeres deberían ir entre cuatro a ocho veces al baño durante el día. Incluso ir cuando no se tiene ganas. “Hay veces en que uno les dice a las niñas debes ir al baño antes de salir, y se produce una discusión entre la madre y la hija, donde esta última le dice que “no tiene ganas”, pero la madre la obliga y milagro, cuando se sentó a orinar hizo. Por eso aunque las féminas crean que a veces no tienen deseos es muy recomendable sentarse en el baño unos tres minutos, relajar los esfínteres y permitir que salga la orina, pues la mayoría de las veces se van a sorprender de cuánto sale”, insiste el doctor Arturo Dell’Oro

La higiene femenina también es un tema vital. Por su anatomía tiene el tracto urinario muy cerca del ano, donde se encuentran estos microorganismos y bacterias expulsados por los intestinos, entonces siempre hay que limpiarse desde adelante hacia atrás para impedir esa colonización bacteriana. La hidratación es también uno de los temas de suma importancia, ya que reduce la opción de estítiquez y en los intestinos con tránsito lento las bacterias crecen más y son las que luego contaminan la vagina si persiste una mala higiene. Si bien los cambios de hábitos son vitales, también es urgente identificar claramente cuáles son los síntomas de las infecciones urinarias, ya que hay grados de tratamiento.

“Los principales síntomas son la disuria (dolor al orinar), tenesmo (una vez termina de orinar siente aun ganas de seguir orinando) y poliaquiuria (orinar a cada rato y poco). Por otro lado, la infección urinaria alta, que ya compromete el riñón le agrega a la sintomatologia anterior la presencia de fiebre y dolor en la espalda hacia la zona del riñón infectado”, explica el doctor Patricio Vásquez. Y qué hay de las relaciones sexuales Los expertos afirman que para una mujer lo ideal es tener relaciones sexuales con la vejiga vacía, es decir orinar antes, aunque puede ser poco romántico. Por eso, si ir al baño previamente es algo que no se puede llevar a cabo porque mataría la pasión, con el fin de evitar una infección urinaria, tras la relación sexual la mujer sí o sí debe ir de inmediato a orinar, nada de fumarse un cigarrillo o esperar un rato, eso evita que los posibles microorganismos que ingresaron por el tracto urinario luego de la penetración sean expedidos rápidamente por la orina.

“En definitiva lo que más influye no es el cambio de pareja sino el tipo de prácticas sexuales y el aseo antes y después de la relación sexual. Ambos miembros de la pareja deben tener un aseo antes y después de la relación sexual”, explica el doctor Patricio Vásquez.

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Medicina tradicional v/s medicina natural

Tal vez lo más complejo de las infecciones urinarias es que en muchos casos se transforman en crónicas llevando a las mujeres a abusar de los medicamentos, en este caso los más usados son los antibióticos. “Lo que ocurre es que el uso de antibióticos en forma indiscriminada y por tiempos incorrectos va llevando a que los microorganismos generen resistencia a éstos. Por eso, es muy importante que el tratamiento antibiótico sea realizado bajo supervisión médica y en base al resultado del examen de la orina (urocultivo) que informará qué microorganismos se encontraron y a qué antibióticos son sensibles”, insiste el doctor Patricio Vásquez.

Esa resistencia ha llevado a las mujeres a probar tratamientos alternativos, donde uno de los más comentados está relacionado a los arándanos y a los cranberries. Los estudios demuestran que si bien estos frutos no curan una infección urinaria si logran acidificar la orina, evitando así el crecimiento de las bacterias. “Hay que tomarlos a largo plazo con el fin de ayudar a tener un sistema más resistente, pero no reemplazan en ningún caso los tratamientos”, explica el doctor Arturo Dell’Oro. Ya sabe, si quiere evitar las infecciones urinarias debe partir por cambiar ciertos hábitos…y vaya que se ahorrará molestias.

La incertidumbre del regreso

Posted on: April 27th, 2017 by Tatiana Ramírez

El Sábado Santo estábamos los 4 en casa con uno de los primos del vikingo y su familia, cuando en medio de la conversación nos dimos cuenta de que, precisamente, en 1 mes más me embarco a Chile por, al menos, un año.

Una avalancha de sentimientos encontrados se agolpó en mi cabeza de una vez. Por un lado, me siento ilusionada y eufórica; no es menor el hecho de haber dejado Chile hace 20 años para irme a hacer un post grado a Seúl, para nunca volver sino en “modo vacaciones” y ahora tengo finalmente la posibilidad de estar nuevamente cerca de mi familia y amigos. Por otro, en 2 décadas he cambiado, Chile ha cambiado, el mundo ha cambiado, y siento a veces que bordeo la “idealización” de mis recuerdos y que profundamente en mi corazón me he trasformado en una extranjera en todas partes o en una viajera que ha hecho de trashumar una forma de vida. Me preocupa esa sensación de saber que, aunque todo parece seguir igual, todo y todos hemos pasado por un proceso de cambio, y a eso hay que sumarle las expectativas, propias y de los demás, ante un proyecto como éste.

No me voy sola, la vikinga menor me acompañará desde julio cuando comenzará su experiencia escolar chilena. Una vez más, mil preguntas se atiborran en mi cabeza ¿cómo va a asumir el Chile que no es el que conoce en vacaciones? ¿se va a acostumbrar al día a día chileno? Después pienso que darle vuelta a estas y otras preguntas es poco sano, no me lleva a ninguna parte porque no las puedo contestar ahora -por más que algunos crean que soy una bruja, no tengo ni una bola mágica ni soy capaz de predecir el futuro-, y no quiero traspasar mis aprensiones ni a mi hija ni al resto de la familia.

Veo las noticias, reviso periódicos, revistas, Twitter, escucho noticias en las radios chilenas y a veces no reconozco el país al que regreso. Ahí no puedo sino pensar qué viene después de esos días o semanas de “romance inicial” cuando los gritos de sorpresa y los abrazos de bienvenida se suceden sin parar, cuando la reunión con la familia y los amigos te deja con esa cálida sensación en el corazón y sientes esa nostalgia conocida al visitar tus lugares “de siempre” o la sorpresa de visitar los nuevos cafés y lugares de moda.

No quiero sobre-agobiarme con esos temas que veo en las páginas de los medios tradicionales, en las redes sociales y en las conversaciones de mis amigos. Entre los imperdibles, están la delincuencia y la inseguridad, el caos del transporte público, la agresividad de la gente, la corrupción pequeña y la monumental… y otros tantos que olvidas cuando vives en una cultura basada en la confianza, tanto en el otro como en las instituciones.

Me han hablado del choque cultural inverso e imagino que será un proceso por el que sí o sí hay que pasar. Habrá una readaptación, debo estar preparada para ella y quiero estar abierta para ella. La famosa “mecha corta” de mi paciencia debe transformarse en una mente abierta y asumir el regreso como una nueva experiencia de vida. Ni más, ni menos.

Veo que es hora de un ejercicio mental: El pensamiento positivo es la meta; no ese “rosa”, barato, de cita de red social. Ese que te hace valorar el enorme apoyo familiar con el que cuentas a ambos lados del Atlántico. Ese que te recuerda que los amigos “de siempre” siguen ahí, como un apoyo moral y físico. Ese que te evita hacer comparaciones que no te llevan a ninguna parte, y que te recuerda lo que ahora has agregado a tu bagaje personal e incorporar lo aprendido a tu vida.

Es hora de volver con los brazos y el corazón abiertos a mi tierra de origen. Es hora de seguir perfilando mi historia, mi identidad y la de nuestra familia. Es hora de aprovechar las oportunidades que la vida ofrece, tomar un día a la vez y disfrutarlo. ¿Los retos de la vida? Una condición para seguir creciendo y una oportunidad para seguir construyendo historias y recuerdos ¿no les parece?

Fotorreportaje: Berlín navegable

Posted on: April 27th, 2017 by Sandra Rojas

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Historia entre canales

El río Spree, con sus 400 kilómetros de longitud, serpentea por buena parte de la ciudad, recorriendo el casco histórico y varios sitios emblemáticos, como la East Side Gallery que fue construida sobre lo que quedó del Muro de Berlín. Allí 21 países crearon coloridas pinturas con mensajes de paz y unión. Navegando un poco más, se pueden ver los casi 2 mil puentes con un gran valor arquitectónico que cruzan la ciudad. En las riberas existen cerca de 70 embarcaderos, puertos deportivos, casas flotantes, casas de huéspedes y hoteles sobre el agua.

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Ruta del arte

La isla de los Museos también se puede recorrer en una embarcación. Congrega cinco construcciones artísticas y culturales de renombre mundial que antiguamente formaban parte de un área residencial dedicada al arte y la ciencia, construida por el rey Federico Guillermo IV de Prusia en 1841. Destaca el Museo Bode y el Museo del Pergamo. Este último fue construido en 1930 y conserva gran parte de la historia de Roma y Babilonia. Entre paredes patrimoniales, columnas y construcciones arquitectónicas, cuenta con una colección de antigüedades clásicas y secciones del Antiguo Oriente y de Arte islámico.

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El lado ecológico

Al otro extremo del puente Oberbaumbrücke, se alza el Hombre molécula, 30 metros de aluminio construidos por el escultor estadounidense Jonathan Borosky, que parece luchar sobre el río Spree. Es una de las esculturas más admiradas por los turistas, quienes se acercan a ella en pequeñas lanchas. Otros, prefieren tomarse unas copas en el Club der Visionaere. Para llegar allí también hay que embarcarse. Pero mientras los visitantes recorren sus canales en modo de aventura, lejos del centro muchos habitantes lo hacen porque es la única forma de llegar a sus casas o trabajos. Las pequeñas embarcaciones reemplazan autos y bicicletas, recorriendo algunos de los barrios más reconocidos, como Mitte y Kreuzberg. Los otros ríos y canales de Berlín llevan hasta zonas más deshabitadas, pero aún así llamativas. Bosques como el Grunewald y el lago Müggelsee o Wannsee son parte del lado ecológico de la gran urbe.