Caras

Archive for May, 2013

Sabor a sur

Posted on: May 31st, 2013 by ComoyExisto

Entre más lluvia cae, más recuerdo y más ganas me dan de volver al sur. El fin de semana pasado me invitaron a Caburga y fue maravilloso.

Huevos de campo al desayuno, conejo al almuerzo, chocolates artesanales y kuchen de membrillo/manzana a la hora del té, le dieron sabor a sur al fin de semana y el olor a leña, estofado, quesos y miel, impregnaron cada recuerdo.

¿Cómo no compartir algunos datos? Aquí les dejo mis imperdibles para prolongar la felicidad en sus casas si pasan por aquí.

Wp-Quesos-290Los quesos son unos de los íconos del lugar, generalmente a base de leche de vaca. Mantecosos, chancos, ahumados, fabricados artesanalmente con leche fresca. Unos más cremosos, otros de sabor más fuerte y cada vez más común con “sabores” especiales, como ajo, merkén, aceitunas etc.
De vuelta en el camino paramos a comprar en dos lugares distintos, ambos con muy buenos quesos, mantecosos, chanco y sabores. Los Pelales con quesos de sabor más fuerte y Del Tambo más suaves y cremosos. En ambos a $3.600 el kilo aprox. (Camino a Freire – Villarica Km. 6 – IX región)

Las mermeladas son otro producto imperdible, lo que más me gusta es que se pueden encontrar elaboradas artesanalmente y a base de frutas típicas de la zona como murtilla y Rosa mosqueta, conocida como el fruto de la eterna juventud. Esta vez compre una de membrillo limonada exquisita dulcemente cítrica y una de Mosqueta mi favorita, de textura suave (no espesa), llena de sabor y propiedades para la piel, ideal para aliñar ensaladas, adobar pollo para hacer al horno o la parrilla y darle ese toque agridulce o simplemente disfrutarla en unas tostadas. Ambas a $2.800 el frasco de 500 cc. (Tienda Antojitos de Pucón).

Wp-Pinones-293Los piñones, fruto sagrado de nuestro pueblo mapuche, semilla de la Araucaria y muy utilizado en la cocina de la zona, es un maravilloso producto tradicional de La Araucanía. Es una buena fuente de proteínas, lípidos e hidratos de carbono y la buena noticia es que a pesar de estar constituido en un 75% de almidón, está compuesto de una fibra resistente, lo que al contrario de otros almidones, no hace engordar. Se encuentran cercano a los $600 el kilo y son perfectos para acompañar carnes, arroces y salsas para pastas. La manera de cocinarlos es demorosa para vale la pena. Si se animan a comprar deben dejarlos remojando por unas dos horas y luego cocinarlos en agua hirviendo hasta que estén blandos y se les abra la cáscara (una a dos horas a fuego alto),se sacan del agua, se pelan y listo! (En verdulerías, ferias y supermercados).

Wp-Chocolates-293Los Chocolates artesanales del Café de la P, también son un must. Amargos, de leche y blancos se combinan con frutos secos como higos, damasco y almendras o una que otra delicia. Los volcanes de manjar rellenos generosamente son mi placer culpable y aunque no son baratos, $2.800 los 100 gramos, al menos hay que probar uno para endulzar la vida y disfrutar más aun el viaje!

Los huevos de campo, de gran yema amarilla es otro que no falta en mi lista de compras junto a la miel de ulmo, ambos tan naturales y frescos que me hacen agradecer que aun tengamos la suerte de encontrar este tipo de productos en nuestro país a un precio asequible.

Sé que me falta compartirles algo sobre embutidos y productos del mar ahumados, pero ya vienen, hoy parto a Puerto Varas para el sabor a sur, ¡segunda parte!

Que tengan un excelente fin de semana!

Los IN y los OUT de los políticos

Posted on: May 31st, 2013 by Caras

IN

-Que otros lo candidateen.
-Participar en De Caras al país y ser imitado en el Jappening con ja.
-Estar suscrito a La Época y a El Mercurio.
-Ser académico y/o conferencista.
-Asistir a las galas del Municipal.
-Prolongar libros políticos, y mejor todavía escribirlos.
-Ser columnista de La Segunda.
-Salir en el puzzle de La Epoca.
-Usar zapatos con cordones.
-Escuchar radio.
-Hacer del smog una causa política.
-Ser candidato milita y vestirse de civil.
-Casarse y tener guaguas.
-Invitar a comer en casa y cocinar uno mismo.
-Usar anteojos. Mejor si son de marco redondo.
-Asistir a los eventos de jazz en el Estadio Chile.
-Tener un estudio en la casa.
-Ser socialista renovado.
-Tomar un martini, pero no dos.
-Pedir un ave palta para la oficina.
-Jugar fútbol los domingos en la mañana.
-Tomar clases de dicción.
-Ser mujer y política.
-Contestar el teléfono, sin secretaria.
-Bailar tango.
-Tomar agua mineral.
-Tener hijos con figuración pública.
-Leer revista Caras.
-Hablar inglés fluido.
-Tener auto europeo.

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OUT

-Autoproclamarse.
-Ser panelista o invitado en Corrientes de opinión.
-Que lo inviten al bar Oliver.
-Acercarse de la Vicaría.
-Ingresar clandestinamente al país.
-Hablar de marxismo-leninismo-imperialismo-capitalismo.
-Hacer alianzas entre partidos.
-Fumar.
-Exaltarse en los foros políticos.
-Almorzar en el Club de la Unión.
-Ir invitado a La Moneda y salir con una carpeta.
-Hablar de candidato de consenso, diálogo, reconciliación.
-Leer La Segunda en el auto por Costanera hacia arriba.
-Ser amigo de Raúl Alfonsín.
-Almuerzos largos y con vino.
-Tener teléfono con sistema hands of (para hablar sin tomar el auricular y con gente presente).
-Usar maletín Gucci.
-Usar mousse y fijador de pelo.
-El estilo artesa.
-Usar perla en la corbata.
-Que lo moje el guanaco.
-No saber quienes son U2, The Cure, Sting y Whitney Houston.
-Pedir elecciones libres.
-Tener amante.
-Beber en exceso en reuniones sociales.
-Creer que es in criticar siempre la televisión.
-Tomar demasiado en serio este artículo.
-Tener secretario.
-No poder tener partido político legal.
-Hacer discursos largos.
-Tener auto japonés.

De espaldas al tiempo

Posted on: May 31st, 2013 by Vanina Rosenthal

Scherson y Bolaño: Una relación de película

Posted on: May 31st, 2013 by Marcelo Simonetti

En pocas semanas más, específicamente el 15 de julio, se cumplirá una década sin Bolaño. La sentencia es, más bien, un decir. Sobre el escritor no se han tejido teorías como las urdidas luego de la muerte de Jim Morrison o Elvis Presley, pero tras su deceso Bolaño parece haber resucitado. La elogiosa crítica a su obra en Estados Unidos y la publicación de nuevos libros —siete en total, entre novelas, cuento y poesía— han propiciado el milagro. Y ahora, justo ahora, una película vuelve a estirar la cuerda de su existencia.

Alicia Scherson —Play (2005), Turistas (2009)— rellena una copa de vino. Acaba de entrar a su departamento en el octavo piso de las Torres de Tajamar. Llega retrasada por culpa del taco y porque se quedó sin efectivo y debió convencer al señor del parquímetro que la dejara ir a casa a buscar el dinero para pagarle. En una escena que, perfectamente podría ser de un cuento de Bolaño, el hombre accede y mientras espera, esta entrevista se realiza.
Scherson nunca conoció a Bolaño, pero es su fan. Lo evidencia la colección de Anagramas que ocupa la hilera de uno de los libreros que tiene repartidos por el living del departamento que comparte con otro cineasta, Cristián Jiménez; también sus palabras.
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“Entré a Bolaño por Los detectives salvajes, luego leí todos sus cuentos, y más tarde las novelas: Nocturno, Estrella distante, La literatura nazi en América; también su poesía. Pero ninguna de esas lecturas me llevó al cine, a pensarlas como posibles adaptaciones. Me acuerdo que Una novelita lumpen la leí en 2005. Recuerdo haberla comprado en la calle, pirateada. Enganché al tiro. Cuando terminé dije: quiero hacer una película con esto”, sostiene.
La bolañomanía aún no se desataba cuando Alicia Scherson contactó a la agente de los derechos del escritor, Carmen Balcells, para contarle de su deseo de adaptar Una novelita lumpen —la última de las novelas que Bolaño vio publicada—, quien algunos meses más tarde confirmó la cesión de derechos por parte de la viuda de Bolaño, Carolina López.

“Lo que más me enganchó de la novela fue el tono, la voz de la protagonista, Bianca —interpretada en la película por Manuela Martelli. Es una voz sabia, que habla desde el futuro, convertida en madre, pero a la vez es una voz de niña, lúcida y llana. Lo otro que me gustó fue el hecho de que habiendo una trama muy clara que articula la historia —una pareja de adolescentes huérfanos que intenta robar una caja fuerte—, hay desviaciones de ese plot que son más importantes que la trama principal. Dicho de otro modo, no es tan importante el camino, sino cómo lo recorres, los desvíos que eliges, cómo vas y vuelves. Esa relación con las tramas es la que me interesa. La posibilidad de poder pervertirlas. Y Bolaño hace eso mejor que nadie”.

BOLAÑO, EL LIBERTADOR

Alicia Scherson estaba en tercer año de Biología y ya no quería saber nada más de mitocondrias y ribosomas, cuando vio un aviso en el que llamaban a postular a la escuela de cine de San Antonio de los Baños, en Cuba. “Ese aviso me cayó encima como esos diarios que aparecían girando en la pantalla en las películas de los años ’50, recuerda. Postuló y quedó seleccionada. Tras ese viaje a Cuba, supo que no iba a despegarse del cine.

Demoró casi siete años en estrenar. En 2004 filmó Play, y un año después su ópera prima llegaba al cine. Y aunque en esos días aún no tenía en mente adaptar Una novelita lumpen, Bolaño ya era un personaje importante en su vida.
“Bolaño se erigió como un referente nuevo para toda una generación que estaba hasta la tusa con el realismo mágico —afirma Scherson. Lo viví en carne propia con Play cuando la presenté en diferentes festivales en Europa. Como tiene algunos elementos fantásticos y venía de América Latina, te decían ah, Chile, realismo mágico. Y tenías que hacerte cargo de ciertos patrones que no te correspondían. Bolaño nos dio un nuevo canon, nos liberó de ese karma”. Pero además, Bolaño también vino a cambiar lo que significaba sentirse latinoamericano, según Scherson.
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“Bolaño tiene una manera de entender lo latinoamericano o lo hispanoamericano siendo de ningún país y de todos los países a la vez. A Bolaño lo reclaman los mexicanos, los españoles y nosotros. El, como persona o personaje, y por supuesto su obra, simplemente no son encasillables en una nacionalidad. Ese tipo de pertenencia compleja al territorio es algo que compartimos, quizá de forma aún más potente, con mi generación y las que la siguen. Es una definición de identidad que está en cambio permanente. No podemos andar por ahí representando a la patria como si fuéramos una miss Chile o un equipo de fútbol. Sin embargo, siempre en la memoria, en la sangre y en la obra, están la cordillera y la marraqueta tostada con palta”.

EL FUTURO

Ese carácter híbrido de Bolaño también lo tiene El futuro —que se estrena el jueves 6 de junio en los cines locales—, al punto que en los festivales donde se ha presentado han tenido problemas para resolver en qué sección la seleccionan. “La historia ocurre en Roma, está hablada en italiano e inglés, tiene una directora chilena y un equipo técnico que mezcla alemanes, italianos y argentinos. ¿Dónde la pones?, ¿en la sección de cine del tercer mundo?, ¿en la de cine europeo? Es un karma bolañiano que aceptamos con gusto”, dice.

La película cuenta la historia de dos hermanos que quedan huérfanos tras un accidente y, en ese sentido, es muy fiel a lo que sucede en la novela. “La trama es la misma, los personajes son los mismos, lo que cambia tiene que ver con cierta materialización que ocurre al hacer el traspaso, con la concreción absoluta que exige el cine, donde todo tiene que ser visible. La verdad es que recién ahora descubrí esa banalidad del cine y esta adaptación aumentó mi admiración a la literatura. Las palabras escritas son tan abiertas, tan misteriosas… Por ejemplo la atmósfera que Bolaño arma en esta novela es imposible precisar dónde está, en qué palabras o en qué frases se esconde. En cambio en el cine, esa atmósfera hay que construirla a pulso, como un albañil, pura materialidad”.

Ese carácter híbrido de Bolaño también lo tiene El futuro —que se estrena el jueves 6 de junio en los cines locales—, al punto que en los festivales donde se ha presentado han tenido problemas para resolver en qué sección la seleccionan.

Pero eso es, precisamente, uno de los aciertos de El futuro. La película rescata la atmósfera de la novela. Es muy bolañiana.

“La historia se desarrolla en una Europa al borde del despeñadero. Es casi una premonición bolañiana. La novela fue escrita por encargo en el 2001 —de hecho fue lo único que Bolaño escribió por encargo— y yo creo que resuena allí algo de ese ambiente apocalíptico del cambio de milenio. Esa sensación de fin de mundo se nota más todavía en Europa y específicamente en Roma, cuando estás conviviendo con las ruinas del imperio”, dice Scherson.

Ha pasado casi una hora, y como si retomara una historia lateral, esas que se escapan de la trama, se acuerda del señor de los parquímetros. “Tengo que llevarle el dinero”, dice. Bajamos los ocho pisos en ascensor y cruzando Providencia desaparece rumbo a ese encuentro probable. Todo como si fuera un cuento de Bolaño.

Felipe Berríos, el sembrador

Posted on: May 30th, 2013 by Daniel Trujillo

Probablemente para quienes conocieron de cerca a Felipe Berríos antes de que se hiciera misionero en África no resultaron tan sorprendentes las lúcidas reflexiones del sacerdote jesuita, en la entrevista que le hizo Juan Manuel Astorga. He conocido a muchas personas que le agradecen el sentido de servicio y sensibilidad social que les infundió y no me extraña el cariño y la admiración que le profesan. También tuve oportunidad de conocer curas así, de verdad consagrados al prójimo y concientes de cuál fue el mensaje de Jesús. Pero son la excepción y no veo por qué habríamos de aplaudirlos si al fin y al cabo esa y no otra es su pega. Sin embargo, creo que las palabras de Berríos merecen una ovación, no tanto por las cosas que ha dicho, sensatas y evidentes para cualquiera que piense, sino sobre todo por el valor de llamar sepulcros blanqueados a la raza de víboras de la institución a la que aún pertenece y a la oligarquía a la que durante años sirvió, lleno de autocomplacencia.

Al cura Berríos lo conocí muy poco, apenas un par de veces estuve con él, le escuché obviedades sin mayor fondo y ya. Claro que para entonces me había hecho una idea -mala- de los sacerdotes en general y peor de aquellos consagrados a los estratos sociales más acomodados. Razones sobraban y ya ven, hoy hasta el propio Papa está de acuerdo.

A pesar de ello siempre me ha parecido positivo que jóvenes privilegiados puedan conocer cómo se vive en un campamento y compenetrarse de la realidad de una familia que vive todo un mes con la mitad de lo que ellos gastan en un asado con los amigos o lo que pagaron por las parkas y bototos que usan para ir a martillar en el barro. Esa dosis de pies en la tierra incluso puede que no siempre resulte simplemente un alimento para el ego (cuando escucho la palabra caridad, desenfundo mi cinismo) o un placebo de la conciencia que les permitirá continuar con su existencia egoista y vacía, acumulando cosas el resto de su vida, creyendo haber cumplido algún deber espiritual en esos días dedicados al “tetcho” o en las nochebuenas en que llevaron sopa a los indigentes.

En un par de generaciones de vez en cuando hasta surge alguien que aprovecha la semilla que recibiera en algo más sensato que hacerse cura, Giorgio Jackson, por ejemplo, que reivindica con orgullo la influencia de Felipe Berríos en el desarrollo de su preclara conciencia social. Sin embargo, para mi Berríos no despertaba ninguna simpatía. Esto porque tuve ocasión de conocer el caso de una persona que recurrió a él por una grave situación de la que era víctima, cuyos detalles prefiero reservarme, y en lugar de socorro, recibió un mal consejo… Solo diré que me bastó para hacer la cruz, irónicamente, al cura Berríos. Desconfié con cinismo de todo lo relacionado con él e incluso llegué a sospechar que se había ido a África por alguna una razón secreta, algo parecido a los casos de curitas manilargos o derechamente pervertidos que conocí, que fueron premiados con un cargo en Roma o un viaje a las antípodas para evitar el escándalo. No me culpen, esa fue siempre la norma en la Iglesia.

Por eso no habría prestado ninguna atención a la entrevista, a pesar del revuelo que causó en la redes sociales, si en Twitter @begobasauri no me hubiera increpado por opinar sin saber. Entonces la vi. Lo primero que me gustó fue la descalificación al Viejo Pascuero como lo que es, el mero anticristo, pero luego fui asimilando cada idea crítica pero a la vez dicha con una paz inusitada… y me sorprendió. Aparte de sus razonamientos profundos, de esos que son fáciles de aplaudir, para luego olvidar, vi a un hombre que encontró algo. Probablemente él lo llame Dios, y me parece bien.

Resulta muy diferente oir a una persona que dice cosas vacías (véanse cardenales, arzobispos, políticos y gurús) a escuchar a alguien que sin duda ha descendido a las catacumbas de su alma para rescatar desde las tinieblas la llama de la verdad. Supongo que en el caso que me hizo descalificarlo por años, Felipe Berríos habrá actuado según lo que era entonces la instrucción eclesiástica. Hoy no me cabe duda de que sabe que se equivocó y habrá hecho su mea culpa. Ahí donde humildemente está ahora, sin duda lo habrá purgado, si es que algo tuviera que purgar. Y es así cómo se alcanza la sabiduría. Sus palabras lo evidencian.

Si, resulta gratificante escuchar a Felipe Berríos. Pero, tanto si se es católico como si no, a nadie le servirá de mucho si no comprende esta breve parábola que me atrevo a citar, pronunciada hace mucho tiempo por un carpintero, hijo de una viuda.

“He aquí, el sembrador salió a sembrar. Y mientras sembraba, parte de la semilla cayó junto al camino; y vinieron las aves y la comieron. Parte cayó en pedregales, donde no había mucha tierra; y brotó pronto, porque no tenía profundidad de tierra; pero salido el sol, se quemó; y porque no tenía raíz, se secó. Y parte cayó entre espinos; y los espinos crecieron, y la ahogaron. Pero parte cayó en buena tierra, y dio fruto, cuál a ciento, cuál a sesenta, y cuál a treinta por uno. El que tiene oídos para oír, oiga”.

>Revisa la entrevista a completa a Felipe Berríos