Caras

Archive for December, 2012

‘El 2012 ha sido el mejor de mi vida’

Posted on: December 28th, 2012 by Lucy Willson

Pero más que su amplia sonrisa, lo que se impone es ese cuerpo ultraestilizado. Físico que es resultado de una dramática privación de alimentos al que se tuvo que someter para asumir la piel de Fatine, el personaje trágico de la película. Un sacrificio que, como recompensa, le podría otorgar su segunda nominación al Oscar.

Los miserables, ya elegida por el American Film Institute como una de las 10 cintas más relevantes de 2012, es la adaptación del exitoso musical homónimo. Superproducción a cargo del director Tom Hooper (ganador de la Academia por El discurso del rey) que, además de Hathaway, tiene en su elenco a figuras de primera línea como Hugh Jackman, Russell Crowe, Helena Bonham Carter y Amanda Seyfried. Ninguno de ellos ‘dobla’, todos cantan en vivo frente a la cámara en esta historia de marginalidad, romance y revolución en la Francia de 1800.
—¿Es cierto que los viernes por la noche se juntaban a cantar en el hotel donde alojaba Russell Crowe?
—Es verdad. Era un tipo de casa de campo que estaba dentro del hotel. Era muy acogedor: él nos recibía, preparaba bistecs y, luego de burlarse de mí por ser vegana, me hacía ensaladas de zanahoria muy ricas (risas). Después de comer, todos pasábamos a otra habitación y alguien comenzaba a tocar el piano. Normalmente partíamos cantando Hallelujah, de Leonard Cohen, y nos repartíamos los versos. Fue una buena manera de conocerse y conseguir que los más tímidos se abrieran.
Hathaway vio por primera vez Los miserables en Nueva York cuando tenía siete años. Su mamá actuaba en la obra como una de las obreras de la fábrica. “Pero mi conexión con la historia fue cuando mi madre tomó el papel de Fantine”, cuenta. Dado ese lazo familiar se involucró intensamente en el rol de esta francesa en desgracia, que sufre las máximas penurias y cae en la prostitución para poder mantener a su hija Cosette.

PARA DEMOSTRAR ESE DETERIO-RO FÍSICO Y EMOCIONAL, no sólo se cortó el pelo casi al rape en una escena del filme, sino que perdió cerca de 12 kilos en un mes para hacer creíble la hambruna y el estado moribundo de su personaje. No comía casi nada. Sólo unas 400 calorías al día. En otras jornadas se mantenía sólo con agua. Y aunque actualmente muestra un look más saludable, algunos medios comentan que a la actriz le preocupa mantener esta nueva delgadez y se restringe en las comidas. Por eso ya no quiere contestar más preguntas sobre el peso.
—¿Cómo fue la transición para pasar de la sexy Catwoman a Fantine?
—Me parecieron papeles más relacionados de lo que inicialmente pensé. Ambas son guerreras increíblemente fuertes. Y todo el entrenamiento físico que tuve que hacer para interpretar a Selena Kyle me hizo mucho más resistente mentalmente para Los miserables. Más disciplinada y esforzada. Necesitaba todo eso para convertirme en Fantine.
—Hace tres años tuvo un número musical con Hugh Jackman en la gala del Oscar. ¿Fue esa la semilla para reunirlos en este proyecto?
—Desde esa vez que estábamos buscando hacer algo en conjunto y se presentó este proyecto que no tenía nada que ver con nosotros. Se dio que conseguimos los papeles y nos tocó actuar juntos. ¡Me encantó! Quiero más. Eso es lo que pasa con Hugh Jackman, te quedas con el gusto y deseas más, más y más.
—Ha recorrido un largo camino desde El diablo viste a la moda, ¿qué has aprendido desde esa cinta?
—No sé por dónde empezar. Lo único que lamento de El diablo viste a la moda es que me sentía tan insegura de estar en compañía de actores tan importantes (Meryl Streep, Stanley Tucci), que eso no me dejó disfrutar de la experiencia. Aprendí de esa película que hay que superar esa sensación y pasarlo bien. Siento un mayor grado de confianza en mi trabajo de lo que tenía en ese momento. Y, en ese sentido, ahora es maravilloso poder esperar por el proyecto correcto para dar todo lo que tienes.

ESA SEGURIDAD TAMBÉN SE RE-LACIONA CON SU MATRIMONIO. En septiembre, y usando un vestido de princesa diseñado por su amigo Valentino, se casó con el actor Adam Shulman (31). Así dejó atrás su desastrosa relación con el empresario italiano Rafaelo Folieri, quien fue declarado culpable de fraude electrónico y pasó un tiempo en la cárcel.
—Esta película es sobre el amor apasionado. ¿Crees en el amor a primera vista?
—Creo en las almas gemelas. No estoy segura de creer en el amor a primera vista, aunque algunas personas lo han experimentado. Pero yo creo que nuestras almas se reconocen unas a otras en un nivel más profundo de lo que estamos conscientes.
—¿Cómo se siente al decirle a Adam marido en lugar de novio?
—Me encanta. Lo nombro así demasiadas veces porque me gusta la palabra. Se siente maravilloso y natural, además de exquisito. No me daba cuenta de lo mucho que deseaba estar casada.
—¿Fue su marido al set de Los miserables?
—Yo iba a estar durante la primera parte del rodaje sola porque él tenía que trabajar. Pero regresó conmigo en la fase de la pérdida de peso porque me iba a sentir muy agotada. Durante los días en que estuvo me hizo tan feliz y reír tanto que le dije que realmente necesitaba estar un poco más ‘miserable’; y partió a casa. Allí volví al personaje.
—¿Qué clase de madre cree que vas a ser?
—Una muy cool (risas). Una que mis hijos amen, una guía para que sean buenas personas. He deseado ser mamá desde que tenía dieciséis años.
—¿Cree que le será difícil ser estricta con sus niños?
—Definitivamente. Pero me dijeron “no” muchas veces en mi vida y es algo muy saludable.
—Esta ha sido una gran temporada y lo más probable es que la nominen al Oscar.
—Gracias, espero que se haga realidad. Lo descubriremos en las próximas semanas. Lo que sí puedo afirmar con seguridad es que el 2012 ha sido el mejor año y más grande de mi vida.

 

Para brillar en año nuevo

Posted on: December 28th, 2012 by Celine Mahou

 

La marca de maquillaje holandesa Teeez llegó a Chile hace solo un mes, con cuatro colecciones. Entre sus líneas se encuentra Hypnoteeez, ideal para este año nuevo, gloss con acabados mate que demora dos minutos en dar el efecto de labios pintados con 9 colores disponibles, delineadores líquidos de larga duración, sombras pigmentadsa con micro perlas de colores y unas increíble sombras con colores ultrabrillantes que se reflejan en la luz, eso y más podrás sumar a tu cosmetiquero este fin de año.

 

 

La única que se atrevió contra la Wintour

Posted on: December 27th, 2012 by Lucy Willson

 La directora creativa de Vogue, quien acaba de publicar sus memorias, habla de ‘ese sentido’ del estilo que ha dado forma a la moda por décadas, de razas, anorexia, gatos y peleas.

Paredes blancas y un silencio que sólo se rompe por el sonido de los tacos en el piso, los cuarteles generales de la revista Vogue en Estados Unidos parece un edificio a punto de estallar. A través de unas pesadas puertas de cristal, por un pasillo estrecho, en una oficina con aroma a rosas, adornos de gatos y una ventana hacia Times Square se encuentra el mundo de la segunda persona más influyente de la moda: Grace Coddington.
“Si Anna Wintour es el Papa, Coddington es Miguel Angel tratando de pintar una nueva versión de la Capilla Sixtina doce veces al año”, escribió la revista Time. Ellas comenzaron a trabajar la misma mañana de 1988, Wintour como editora y Coddington como directora creativa. Karl Lagerfeld la llamó un genio. Wintour está de acuerdo. Como responsable de la identidad visual de Vogue, en lugar de limitarse a reflejar la belleza, ella la crea.

Gracias a su trabajo con los grandes fotógrafos del mundo (de Helmut Newton a Mario Testino, Annie Leibovitz y Lord Snowdon) esta mujer hace mucho rato que elevó la vara en la forma como se muestra la moda moderna. Pero fue en 2009, con el documental de RJ Cutler The September Issue, que el resto del mundo conoció su rostro. La película aborda el juego de poder entre Wintour y Coddington, transformando a esta última en heroína de la moda. Primero, porque lucha contra la comercialización en su búsqueda por la belleza. Y segundo, es la única persona que le contesta a Anna.
Grace me hace señas con una mano sin accesorios. Con la otra agarra su teléfono. Disculpándose, me dice que es un mal día. Coddington está en la línea con el hospital donde Didier Malige, su novio por 30 años (y pareja tras dos matrimonios fallidos), amenaza con irse del servicio de urgencias.

Ella maneja la situación con la calma de quien está acostumbrada a tratar con peleas de cocodrilos. Cuando su atención aterriza en mí, provoca algo físico. A los 71, Grace Coddington se ve imponente, en una nube de pelo rojo que contrasta con su piel blanca, y con aquel ojo somnoliento resultado de un accidente cuando tenía 26 años.
Algunos la describen como intimidante, otros como suave, maternal, nice. Todos coinciden en que es increíblemente inteligente.
“Es un narradora de historias”, explica Sarah Mower, una de las editoras de Vogue. “Y he concluido, al revisar su trabajo, que el relato es acerca de Grace. A ella realmente le importa cómo se ve la ropa, pero le es más relevante ‘sentir’ a la chica de la foto: su carácter, escapadas, humor. A menudo, trasciende la moda: les pide a diseñadores que le hagan vestidos especiales para sus fotos de fantasía, en lugar de documentar las colecciones du jour”.
“No soy un artista”, señala Coddington dos veces. Le pasa el teléfono a su asistente. Y continúa: “Soy una persona creativa, pero también parte de un equipo de gente que ayuda al fotógrafo. Hay diferencia entre el arte y la fotografía de moda. A veces esa línea se difumina, pero creo que siempre hay que tener en la cabeza que lo más importante es el vestido”.
Susannah Frankel, de la revista Grazia, apunta: “Su estética es reconociblemente británica. Muy romántica gracias a (Cecil) Beaton y esa idea de clase, patrimonio e historia”.
Después de décadas en Estados Unidos,
¿Coddington se ve como inglesa? “Soy británica”, dice firme. Coddington nació en Anglesey, Gales, en 1941. “Aunque era un lugar desolador, había belleza en aquello”, recuerda. Creció en el hotel de sus padres a orillas del mar. Tenían un escudo de familia: un dragón que escupe fuego con el lema Nunca desesperes.
En su nuevo libro, Grace: a Memoir (recibió 1.2 millón de dólares), escribe sobre su infancia como si fuera una historia de fantasmas, con su constante temor a la oscuridad y ansiedad a las multitudes. Pero con su cambio a una escuela de modelos en Londres el tono se aclara. Su vida se acelera.

En 1959 ganó un concurso de modelos Vogue, a pesar de que la famosa agente Eileen Ford le dijo que estaba gorda. Para Coddington los ’60 fueron de apertura. “Ella era una gran celebridad en ese mundo, de una belleza increíble. Me intimidaba”, confiesa Wintour.
Grace andaba con Vidal Sassoon y David Bailey, y un novio jet set llamado James Gilbert. Un día, al volante él le gritaba: Esto es demasiado entretenido, mientras aceleraba. “Yo iba con la cara aterrorizada y deformada por la velocidad”. Conduciendo por Londres una noche lluviosa, él cruzó una luz roja y chocó su auto contra una camioneta. El párpado izquierdo de la pelirroja se cortó. “Por suerte —ironiza— encontraron mis pestañas”.
“De todos modos nunca fui considerada hermosa. Era un personaje, no una linda rubia de ojos azules. La belleza no es perfección, prefiero las imperfecciones, son más interesantes…”. Hace una pausa. “La perfección es aburrida”.
Después de cinco operaciones, comenzó a modelar de nuevo —aunque con anteojos de sol— viajando entre París y Londres, en discotecas con los Beatles y besando a Mick Jagger. “Después de una noche salvaje —relata en el libro—, acepté que me llevara Roman Polanski. El se detuvo en su casa y trató de arrastrarme adentro. Escapé y tuve que volver caminando”.
Sus anécdotas son a menudo teñidas de ironía, pero también es franca. Es el caso de la tarde en que una turba de aficionados del Chelsea volcó su Mini. Era una veinteañera con siete meses de embarazo. Un hijo que esperaba con su entonces novio Albert Koski. Perdió a la criatura. “Esa fue la única vez en mi vida en que pude concebir”, escribe.
La siguiente historia es sobre cómo descubrió a su prometido en una aventura con la hermana de Catherine Deneuve. “Estaba en la cama con Albert cuando recibió la llamada en que le decían que ella había muerto. Así que no sólo la perdió a ella… También me perdió a mí”.
El arma más eficaz de Coddington parece ser el silencio. Una de las escenas más memorables en The September Issue es cuando Coddington y Wintour comparten un largo e incómodo viaje juntas en el ascensor para visitar a Jean Paul Gaultier. Enojadas, ninguna dice una palabra. Su reacción al anuncio de Wintour de que iban a ser filmadas fue de horror. “Mi opinión es que la gente debe concentrarse en su trabajo y no en toda esta porquería de: quiero ser una celebridad”, explica.
Desde el estreno del documental Coddington se convirtió, sin  darse cuenta, en una de las celebridades que tanto desprecia. Hordas se le acercan. La ven como el lado dulce frente al amargo de Wintour. Una isla de calma en un mar picado.
—¿Le importa agradarle a la gente?
—Sí (Se avergüenza de decirlo en voz alta). Me incomoda si a alguien no le caigo bien, aunque sea el lechero. Por supuesto que quiero agradar. Soy humana.
—¿Eso quiere decir que Wintour es… menos humana?
—No iría tan lejos. Pero ella no deja que eso influya en sus decisiones. ¿Mi trabajo sería más poderoso si no me importara caer bien? Mmm… Es posible. Pero tengo maneras de conseguir lo que quiero. Pregúntale a Anna.
Hay un dejo de pícara maldad en su risa.
—Entonces, ¿cuál es el secreto para suavizar a Anna? ¿Una abrazo?
—La aburro. Ella no respondería a un abrazo. Hay que presentarse fuerte. Si estás en lo correcto podrás convencerla.
La historia de Anna y Grace es irresistible: la ejecutiva corazón de piedra luchando contra la artista romántica. Una ‘pelea de alta costura’. Mientras Wintour está pintada como una aterradora reina de hielo que se levanta a las cinco de la mañana para ir a la peluquería antes de trabajar, Coddington nunca se maquilla, ríe y es amiga de sus asistentes. ¿Es la anti-Anna? Coddington se burla: “Esa representación es un poco estúpida. No soy la ‘anti-Anna’. La gente inteligente ve que no es una lucha. Es la forma en que trabajamos juntas. Ella no puede decir sí a todo. Ciertamente yo tampoco. Sólo tengo una forma diferente de decir que no. La jerarquía es absolutamente irrelevante para mí. Todos son iguales, de Anna a mí, a mi asistente Stella”.

Es reacia a tomar todo el crédito por su trabajo, incluso por historias innovadoras como su viaje de 1975 a Rusia —la primera vez que en la Guerra Fría se permitió a una revista fotografiar allí— donde Grace reimaginó a Jerry Hall como un monumento soviético.
Ella sólo tiene respeto por los fotógrafos, incluyendo a Helmut Newton, quien —como cuenta— hacía llorar a las modelos. Coddington es famosa por ser amable con ellas, después de haber tenido esa misma profesión.
Wintour es frecuentemente atacada por su amor por las pieles. ¿Qué opina Coddington sobre el tema? “No estoy contenta al fotografiar pieles porque adoro a mis gatos, y no puedo separar a animales y decir: Está bien matar a aquellos y a éstos no. No me opongo por conciencia, pero si puedo, las evito”.
Grace está cansada de estas preguntas, pero tengo una más. Quiero saber qué siente de la preferencia de su industria por la gente blanca. Ella da un suspiro profundo. “Hay chicas negras que me parecen muy bonitas y otras que no. Lo mismo con las niñas blancas, algunas son horribles. No se trata de colores, para mí es acerca de belleza, diversión y personalidad… Hay quienes se sienten muy culpables por trabajar con chicas demasiado delgadas, sólo porque la cámara hace que la gente se vea más gorda. Algunas muchachas de 16 años van demasiado lejos y es peligroso. Pero otras por naturaleza no tienen forma y, odio decirlo, la ropa cae bien en ellas”.

CODDINGTON TIENE UNA IDEA MUY CONCRETA DE LO QUE ES BELLO. “Siempre he pensado que no es casual que muchas de las modelos favoritas de Grace sean pelirrojas: “Maggie Rizer, Lily Cole y Karen Elson —especialmente Karen— son chicas a las que les encanta fotografiar. Tal vez se pone ella en la imagen. En su interior ella no es mayor de 25 años”, dice Sarah Mower.
Al analizar las políticas de la moda Grace no se disculpa. Por lo tanto, paso a los gatos. Coddington los ama. Ha ilustrado un libro sobre ellos publicado por Karl Lagerfeld. También diseñó una colección de accesorios para Balenciaga decorada con felinos y les dedica un capítulo de sus memorias. Cutler está en conversaciones con ella para dirigir una película animada: Cats.
“Me gustan. Me encanta su vulnerabilidad y la forma de mirar. Son muy independientes”. El amor por los gatos es visto como una flecha hacia la soledad e incapacidad de mantener relaciones. Pero con Coddington es tomado como parte de su sed por la belleza indomable. Hasta que habla del síquico de su gato Pumpkin… “Me aconsejaron dejara fuera del libro el tema porque todo el mundo iba a pensar que estaba chiflada”, ríe.
Tras una pausa, admite que añora jubilarse. Y le creo. ¿Cómo será la moda cuando parta? Sueña para futuras sesiones de fotos con lugares inexplorados: “¿La luna, tal vez?”.

 

El festejo que llenó de glamour Santiago

Posted on: December 26th, 2012 by Celine Mahou

Más de 300 invitados, vestidos y zapatos encargados a Francia y Medio Oriente, toda la elite santiaguina reunida, salones decorados con los detalles más lujosos, invitaciones exclusivas enviadas con meses de antelación, gran expectación mediática y la mayor opulencia  de la que se tenga recuerdo en una fiesta…De eso y más, se trató el Baile Concha Cazotte.

Hoy, 100 años después, el Museo Histórico Nacional realiza una muestra que expone un álbum fotográfico único, retratos de grandes personajes y 10 trajes confeccionados con los más bellos hilos y decorados. CARAS Web recorrió la exhibición junto a la diseñadora Karin Koo para revivir esa gran noche del martes 15 de octubre de 1912.

Una velada inolvidable

Doña Teresa Cazotte de Concha decidió dar un baile de fantasía en un majestuoso lugar. Para poder asistir había que cumplir dos reglas claras: Pertenecer a lo más selecto de la sociedad y estar dispuesto disfrazarse. Pauta poco compleja, si recordamos que esta idea nace con el fin de ejemplificar el esplandor de un pequeño grupo que vivió casi fantasiosamente a fines del siglo XIX y comienzos del XX gracias a las riquezas del salitre y la minería.

A las 11 de la noche comenzaron a llegar uno a uno los carruajes que traían a los contertulios, enfundados en ropajes realmente fantásticos, la mayoría de ellos traídos de Europa, especialmente París. Algunos afortunados, llegaron hasta la Ciudad Luz, otros se remitieron a esperar su encomienda en la Aduana de Los Andes. La historia cuenta que incluso, varios trajes no llegaron hasta sus destinatarios, debido a las inclemencias del clima.

Entre la indumentaria desplegada por los asistentes, se distinguen seis grandes temáticas: Imitación de la nobleza europea, interpretación de lo exótico, vestuarios de procedencia bucólica (campestre), trajes alegóricos, personificaciones del pasado histórico y personajes que provenían de la literatura, arte, teatro y ópera.

>Acá el reportaje en video con imágenes exclusivas de las curadoras de la muestra y de Karin Koo.

Baile y Fantasía en Concha Cazotte from Revista Caras on Vimeo.

Lo que trae el Teatro a Mil

Posted on: December 26th, 2012 by Lenka Carvallo

En la medida de lo imposible, como dice su slogan. Entre el 3 y el 20 de enero habrá una veintena de obras. Aquí algunas de las más destacadas en boca de sus realizadores.

Roger Bernat: DOMINIO PÚBLICO

“Perdí la fe en la ficción; se volvió realista… Hace tiempo que dejó de ser despilfarro y obscena imaginación”, critica el director barcelonés Roger Bernat, famoso por sus trabajos que huyen de la teatralidad y que rozan el documental.
En Dominio Público, una de las dos obras que traerá a este festival, los espectadores  toman el rol de actores, narradores, directores y coreógrafos. Todo, con los espacios de la ciudad como escenario.
“La idea no es gozar la obra ni dejarse llevar por ella. Hay que ser parte”, explica el director, quien empezó creando montajes protagonizados por personas simples y corrientes pero con un factor común: todos tienen historias que contar. Así, desfilaron por sus montajes inmigrantes pakistaníes, taxistas, adolescentes. Pero decidió dar otro paso: dejó de hacer castings y su atención se focalizó en el público, quienes se quedaron con el rol titular.
En Chile, la calle será uno de sus escenarios. El público se tomará los espacios para entregarse por completo a cada una de las cinco tramas que se desarrollarán en plena ciudad. Toda una experiencia que ya se ha presentado en una veintena de países y que ha sido ovacionado en los festivales de Tokio, la feria Arco de Madrid y el Kunstenfestivaldesarts de Bruselas.

Edgar Saba: LA CIUDAD Y LOS PERROS

Teatromil02Tres jóvenes cadetes del Colegio Militar Leoncio Prado están involucrados en un crimen; todos aman a la misma mujer. Esta fue la trama de la magistral obra con que en 1962 Mario Vargas Llosa debutó en el mundo literario catapultándose como uno de los mejores escritores de habla hispana. Dos décadas más tarde, el director Edgar Saba llevó la obra a las tablas en la sala Olimpia de Madrid con un desconocido Antonio Banderas como protagonista. “El acababa de realizar sus estudios dramáticos en Málaga y venía a triunfar a Madrid; tres días antes de los ensayos me faltaba un actor y la productora me habló de este chico andaluz, Banderas. Le hicimos un casting y fue excepcional. El único problema es que era muy guapo, así que lo afeamos un poco y tiramos para adelante. Luego lo llamó Luis Pascual para que actuara en el Teatro Nacional, de ahí Carlos Saura y, por último, ya conocemos su relación con Almodóvar”.
Han pasado 30 años desde aquel entonces y 50 desde que Vargas Llosa publicó su ópera prima. La obra se mantiene más actual que nunca. Así lo confirman los más de 4 mil espectadores que en marzo de 2011 asistieron al reestreno en el Centro Cultural Pontificia Uiversidad Católica de Lima —de la cual Saba es director— y promete ser la sensación en esta nueva versión del Teatro a mil. Porque, como afirma Saba, lo que mantiene vigente a este autor es su coherencia y su libertad. “Vargas Llosa es esencialmente un hombre libre y un hombre libre debe ser entendido, no como aquel que hace lo que le da la gana, sino el que hace lo que decide”.

Bartabas: EL CENTAURO Y EL ANIMAL

Teatromil03“Es un entrenamiento diario. Trabajo con mis caballos cada mañana; nos conocemos demasiado bien, especialmente para el show. Con ellos es importante la respiración, porque los animales deben estar muy calmados y quietos”, describe el director francés Bartabas, domador, productor cinematográfico, quien junto a la compañía Zingaro trae a Chile su afamado teatro ecuestre.
No trabaja solo. Junto a Ko Morubishi, intérprete de butoh, se une en esta relación que explora entre equinos y humanos. Ambos se funden y se convierten en un centauro. “Bartabas a caballo, Morubishi a pie, interactúan, bailan la danza del hombre centauro. El centauro y el animal es un espectáculo que tiene la pureza de una pesadilla inquietante, escribió Le Figaró sobre esta obra que se presentará nada menos que en el Teatro Municipal.

Lemi Ponifasio: BIRDS WHITH SKYMIRRORS

Teatromil04Desde Nueva Zelanda llega esta obra que bordea lo surreal y se funde con lo mágico. Tal como lo describe su autor, Lemi Ponifasio, director, coreógrafo y fundador de la compañía de danza contemporánea MAU, todo surgió cuando vio en la isla Tarawa, ubicada en el Pacífico, unos pájaros que llevaban en el pico algo parecido a espejos líquidos. Resultaron ser tiras de cinta magnética que habían recogido del océano. La imagen resultó tan poderosa que lo inspiró a montar esta propuesta teatral absolutamente visionaria.
“Con esta obra no estamos hablando necesariamente de una catástrofe ecológica. El teatro es esfuerzo para llevar la historia humana hacia un plano nuevo, despertar nuestra moralidad oculta, una que no tiene que ver con la Iglesia, los partidos políticos o el gobierno, sino con un estado superior. Es activismo infundido con la imaginación y la oración”.
Las obras de Ponifasio trascienden las ideas convencionales de la danza, el teatro y el activismo. Esta, su última creación, ha estado en más de 20 países, entre ellos Estados Unidos, Inglaterra y Francia.

Philippe Freslon: LES GIRAFFES

Teatromil05Una manada de jirafas color carmesí se tomarán el centro de Santiago. Un equipo de guardias de zoológico uniformados, un maestro de ceremonias y una diva de la ópera hacen de la calle su escenario para desplegar un melodrama de estética circense. Se trata del amor pasional entre un director de circo autoritario y su mujer, cantante lírica. Todo, con un ‘elenco’ formado por nueve jirafas de ocho metros de altura, manipuladas por zancudos invisibles.
Como lo describe Philippe Freslon de la agrupación francesa, Compagnie off: “Las jirafas son básicamente peluches gigantes; una estructura metálica sirve de base, el cuello es un tubo plástico flexible. Es un objeto lindo y simple que de pronto adquiere vida cuando dos controladores ingresan dentro de cada una de ellas. Desde niño me impresioné con estos seres que circulaban con movimientos lentos, como si caminaran sobre la Luna, el tiempo parecía suspendido. Ahora estoy feliz con mis jirafas: son más altas que una real y fácilmente pueden alcanzar balcones. Son, después de todo, jirafas urbanas”.

Envíe su opinión sobre este artículo a actualidadcaras@televisa.cl