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Archive for September, 2012

‘Antes que me peguen una patada porque no doy un primer plano…prefiero irme’

Posted on: September 28th, 2012 by Lenka Carvallo

También se refiere a su tristeza profunda por la muerte de Blanca Vicuña.

Eva observa con sus ojos amarillos de gato, siempre atentos. Seria. Llega al estudio acompañada de una amiga y de una maquilladora, a las que pronto se sumarán dos encargados del equipo de comunicaciones de CHV. Frente al espejo y aún durante las fotos da la impresión de estar enfadá, aunque después de un rato hará bromas y hasta pondrá en discusión las instrucciones del fotógrafo: “¿Y tú crees que con tacos aguja y esta alfombra voy a poder hacer ese giro?”, comenta entre divertida y protestando, pero obedece: se pone de espaldas y se gira. Click. Espectacular.

A sus 41 años (los 40 fue una pasada que le costó asumir) Eva Gómez es de esas figuras que se salen de los márgenes de la televisión: es española, dice lo que piensa, habla fuerte, no se desvive por estar en TV (o al menos eso afirma) y ha desarrollado una carrera con altos y bajos, pero ascendente al fin, siempre al alero del mismo canal. Llegó a CHV antes de que lo adquiriera Sebastián Piñera y ahí estuvo cuando pasó a manos de la multinacional Time Warner. Después de nueve años continúa como conductora del matinal y rostro del Festival de Viña del Mar, plato que repetirá por tercera vez este 2013. Nada de mal para una mujer que partió como productora de SQP y al poco tiempo se convirtió en titular de un espacio que llevaba su nombre: El diario de Eva. De ser reina de las tribus urbanas se convirtió en el rostro femenino más potente de la estación. Querida y resistida. En su currículo figura un dato que muchos no pasan por alto: es casada con el segundo hombre más poderoso de CHV, Pablo Morales, jefe de programación y contenidos de la estación. El matrimonio fue en diciembre de 2010, aunque convivían desde mucho antes con los dos hijos del anterior matrimonio de ella (de 16 y 12 años), y con una hija en común, hoy de 6 años.
“No soy ni tan bacán, ni la más guapa o inteligente… pero tampoco soy tan como el loli o pesá… Los extremos suelen ser el pan de cada día en este medio. Si enganchara tendría que tomarme 25 ravotril para salir a la calle”, admite sobre los comentarios que suelen catalogarla como una diva dentro de la estación. A ella le resbala: “Tengo amigos buenísimos, una familia que me adora, hijos sanos e inteligentes. Tan mal no lo estaré haciendo. Así nací y así voy a morir”.

Tampoco transa con el aro en la nariz. No se lo sacó ni para el Festival de Viña, aunque fue tema. “Me gusta y no corresponde que me lo saque”. Y con la misma determinación lleva sus tatuajes. “Para el segundo año me hice uno nuevo”, dice sobre su quinta marca sobre la piel, unas letras chinas que asoman coquetas bajo su hombro derecho. “Significa happiness…”.

CON ANTEOJOS OSCUROS, DE NEGRO, ESTUVO EN LA CLÍNICA LAS CONDES durante la hospitalización y más tarde en los funerales de la pequeña Blanca Vicuña Ardohain. Ahí Eva organizó cadenas de oración, llamó a donar sangre a través de Twitter, en la misa rezó un salmo y no abandonó a la familia de Benjamín Vicuña en ningún instante. Frente al espejo, mientras la maquilladora hace su trabajo, recuerda: “Ahí estuvimos en la medida de lo que pudimos, súper guiados por el cariño, por el corazón. En la clínica no nos daban mucha información así es que lo único que quedaba era acompañar, abrazar y rezar. Lo hago hasta hoy”, confiesa sin mucho ánimo de entrar en detalles. Sólo agrega una reflexión personal: “A veces te quejas por tonteras y no te das cuenta de la fortuna que es ver a tus hijos levantarse en la mañana para ir al colegio. Te olvidas de agradecer, pero siempre, siempre hay que dar gracias a Dios”.
Eva fue a apoyar a una de sus grandes amigas, de las pocas que —asegura— tiene en nuestro país. “Soy comadre con Jose Vicuña —dice sobre María José, pintora, hermana mayor de Benjamín—; ella es la madrina de mi hija Triana y también de Blanca… Somos amigas desde la Expo Sevilla ’92, cuando trabajé ahí como promotora; al Benja lo conozco desde que tenía 16 años y estaba en el colegio. Ellos fueron mi familia cuando llegué acá en 1995. Me abrieron las puertas de su casa y de sus corazones”.
La Expo Sevilla fue toda una oportunidad para esta hija de padre militar y madre modista. A los 21 años ya realizaba diversos trabajos para aportar a la economía familiar. “He cuidado niños, limpiado escaleras, hecho clases de baile. Lo volvería a hacer sin ningún problema”, asegura.
En el famoso stand del iceberg entabló lazos con dos chilenos: con su gran amiga Jose Vicuña y el ingeniero Fernando Pesce, por quien tomó un ticket con destino a Santiago. Acá se casaron y tuvieron dos hijos. El matrimonio no duró, pero su amistad con Vicuña se mantiene a pesar del tiempo y los dolores.

La muerte de Blanca la ha hecho recordar con más fuerza a su papá, quien murió a los 65 años de cáncer cuando ella estudiaba periodismo en la Universidad Diego Portales. “Nos dejó recuerdos tan frescos; es triste, pero así debe ser… Uno debe ver partir a sus padres pero nunca sus hijos; va contra natura que sea al revés”.
Ese es su mayor miedo. No le inquieta quedar sin trabajo, sin plata o bienes. “¡Hombre! Se me quemó la casa el 2001, con todo. Se salvó un traje de flamenca y nada más. Eso fue un 1 de mayo y quedó una pura viga de pie. Ahí perdí el apego a las cosas; tenía manteles que nunca usé porque jamás encontré un momento, cosas que traje de España, platos preciosos. Me dejó una enseñanza gigante: que todo lo material se recupera y que la vida es para ser feliz, gozar el día a día porque nadie sabe lo que va a pasar mañana”.
—¿Y las pérdidas afectivas, de pareja, cómo las vive?
—Duele, eso sí que duele…  pero son cosas de la vida, trances en los que siempre hay algo que aprender. Cuando consigues echar para el lado el dolor, ves que siempre las cosas pasan para algo. Por ejemplo, ahora trato de ver más a mi mamá, de estar más cerca para no tener ninguna deuda cuando ya no esté. Imagínate, ya cumplió 80.
Para celebrarlo, se fueron las dos solas a Venecia. “Todo lo que le gustaba se lo compraba, le daba besos, la llevé a comer, la perseguía, le sacaba fotos. Un regalo para el alma. Esto no me lo quita nadie; esas sonrisas, las caminatas, las conversaciones…”.

‘EL TIEMPO HA PASADO VOLANDO —DICE SOBRE SU MATRIMONIO CON PABLO MORALES—. Nos casamos el 18 de diciembre del 2010, días antes de mi primer Festival de Viña del Mar. Igual convivimos siete años y llevábamos nueve juntos; la única diferencia fue saber que en el cajón hay una libretita de familia’.
—¿Entonces por qué se casó?
—Sentí que tenía que hacerlo. Más por el rito, ni siquiera por el vínculo; comprometerme frente a mis hijos, mi mamá y mi familia en España. Quise decirles ustedes son partícipes de algo que para mí es tan importante y quiero que también lo hagan…
—Qué conservador suena.
—La verdad es que me gustaría ver a mis hijos casados. Es mi lado romántico.
—Hay gente que después de mucho tiempo conviviendo se casa y todo se va a la punta del cerro… ¿No le da susto?
—Y hay otros que pololean re poco, se casan y duran toda la vida. Según mi mamá, el matrimonio es una lotería, no hay que dar nada por hecho ni por sentado.
Hoy la vida de esta pareja se centra en la hija de ambos, Triana. “Pablo soñaba con ser padre. Nuestra vida casera pasa totalmente por ella”, cuenta.
—¿Pero qué ocurre con el tiempo para ustedes, para la seducción?
—Ya habrá, ojalá toda la vida, aunque nunca se sabe…
—Todos los días juntos en el canal. Buscarán una escapadita los dos solos.
—Ni nos topamos. Todos mis asuntos los veo con Jaime (De Aguirre, director ejecutivo). Soy la única en CHV con ese trato. Y en la casa no se habla de pega, nunca se ha hecho.
—¿Una regla de convivencia?
—Se dio naturalmente. En la casa los temas son otros: ¿pagaste el teléfono?…, tengo reunión de colegio… El trabajo nunca ha sido un tema.
—Y cuando en la prensa se publicó que él había llamado a Carola de Moras para llevarla al matinal, ¿eso tampoco se conversa?
—¿Estai loca? ¿Tú crees que él sabe que yo estoy haciendo esta entrevista ahora? Por cierto que no. La pega es pega (dice molesta).
—¿Qué le pasó cuando vio esa nota en el diario?
—El es el gerente de Producción del canal, trabajo que hace espectacularmente. No tiene por qué darme ninguna explicación, ¿te imaginas que tuviera que comentarme todas las reuniones que tiene en el día? O sea, me agota, me mata.
—En estos diez años ha debido lidiar con el hecho de ser pareja de un hombre importante en CHV. ¿Cuánto le ha jugado a favor y cuánto en contra?
—Fue tema un tiempo. Trataba de llegar antes a las reuniones para que nadie hablara, me afectaba todo, me decían que no me reía para la foto, que hablaba fuerte, que era pareja de Pablo y me moría… Hoy me da lo mismo. Tal vez son los años pero ya no me entran balas. No me puedo hacer cargo de las tonteras que se dicen.
—¿Le ha cerrado puertas en otros canales ser la mujer de Morales?
—Nooo. Me han hecho muchas ofertas, pero las que he encontrado atractivas me han llegado a mitad de contrato. Hubo una (de Canal 13) que la pensé… Meme Ducci me llamó y me sentí muy halagada, pero el canal estaba pasando por un mal momento y decidí quedarme. Mi contrato vence en diciembre del 2013; si me ofrecieran un proyecto que me guste —lo que no tiene que ver con horarios ni con que se trate de un estelar—, ¡obvio que acepto! CHV no es mi hijo; sin ellos me muero pero puedo vivir perfectamente sin el canal.
—A propósito: El matinal de Chilevisión no ha tenido buenos resultados. Llevan seis meses y figuran quintos en sintonía.
—El rating no me preocupa; trato de hacer el mejor programa del mundo, pero claro, después llaman a reunión y preguntan qué pasó… Es responsabilidad mía y del equipo, no es un tema que me urja, que me vaya para la casa bajoneada.
—Sin embargo, debieron hacer cambios drásticos; despidieron a varias personas, entre ellas a la editora periodística, y quieren plantear un giro hacia lo social.
—No tengo ninguna injerencia en quién llega y quién se va. Sí te puedo asegurar que toda la energía está puesta en hacer un tremendo programa. En ese sentido el cambio editorial me viene como anillo al dedo; me gusta mucho moverme en el área social. Sí creo que nos hace falta reírnos más, la gente quiere pasarlo bien, que le cuenten las cosas de forma entretenida.

‘SOY MUY CONFIADA, LE CREO A TODO EL MUNDO. LO HE TRATADO HASTA CON TERAPIA. Así como soy apasionada, también soy súper querendona, siempre creo que estoy en las mejores manos, que puedo estar segura… Y no todos son así. Aunque también me he llevado buenas sorpresas’,  dice mostrando ahora su lado vulnerable.
—¿Hace cuánto va a terapia?
—Voy y vuelvo, siempre antes de Viña me pego un par de sesiones. Para ver cómo me organizo, cómo lo hago con los niños y porque empiezo a dormir mal entre los nervios y la ansiedad.
—¿Toma pastillas para los nervios?
—Sólo flores de Bach, terapias alternativas, imanes. No soy muy buena para los remedios.
—Le gusta sentirse una mujer fuerte, que se la puede.
—Soy mucho menos fuerte de lo que te puedas imaginar. Soy llorona, hago pucheros. Necesito que me digan te quiero, que me pregunten cómo estoy. Que se preocupen si estoy enferma. Que sepan qué me gusta.
—¿Hasta dónde está dispuesta a tolerar para mantener un matrimonio?
—Cuando hay hijos a veces hay que sacrificar el matrimonio por la familia.
—¿Le ha tocado pasar por crisis, terapias de parejas?
—Hemos ido a terapia pero no de pareja. Me sirve mucho. Todos los matrimonios pasan por crisis: me pregunto si lo estaré haciendo bien con mis hijos, que tan felices los estoy haciendo. Las crisis existen y te hacen crecer y es bueno que existan. Sólo los tontos son felices porque creen que está todo bien.
—Y cuando surgen rumores de que su matrimonio no anda bien, que están separados…
—Siempre aparece en los medios, sobre todo para los festivales de Viña. Hasta me he llegado a reír. Otras, me da lata… Trabajo en un programa y trato de hacerlo con todo el cariño. No vendí mi matrimonio ni el nacimiento de la Triana. No vendo mis momentos felices y tampoco lo haré con los difíciles. Jamás diré nada que ponga en jaque la estabilidad emocional de las personas que quiero.
—¿Qué pasa si su pareja la traiciona, hasta ahí nomás llega todo?
—Depende… Una infidelidad no es una traición.
—¿No?
—Es una forma pero hay otras que duelen tanto y no necesariamente involucran un tercero.
—¿Lo dice por experiencia?
—No, nunca me ha pasado. Pero cuando esas cosas suceden hay que ver cuánta parte de culpa tuviste. Las cosas en una pareja son responsabilidad de los dos.

LOS 40 AÑOS LE CAYERON DE GOLPE. ‘FUE UN TEMAZO, tuve que convencerme de que los 40 son los nuevos 20… (ríe)’.
—Más aún cuando se trabaja en televisión.
—Lo tengo clarísimo. Antes de que me peguen la patada porque no doy un primer plano prefiero irme. La televisión chilena es implacable. Acá hay pocas mujeres mayores que yo en TV: Patty Maldonado, Raquel Argandoña y Kathy Salosny. Imagínate que yo soy la mayor de CHV. Qué atroz, nunca me había dado cuenta…
—Pero sigue siendo vista como una mujer guapa. ¿Le coquetean los hombres?
—Cuando recién llegué me miraban pero nadie se acercaba. Hoy son más atrevidos, osados. Yo en cambio nunca trato de seducir a nadie. Soy bruta.
—¿Cómo es eso?
—Me arreglo poco, digo lo que pienso. Lo mío va por el sentido del humor: prefiero contar un buen chiste que mostrar escote. La mina rica no me nace. Soy más a la antigua, me muero de vergüenza entrarle a alguien… Tampoco soy muy polola: en mi vida he tenido cuatro novios.
Pero lo sexy le brota por los poros. Frente a la cámara se desata. Lleva un vestido corto y lentamente deja caer la tela para mostrar la espalda… “¡Me van a matar en la casa! ¡Es que nunca he mostrado tanta piel!”, exclama.
—¿Qué tal es la sexualidad a los 40?
—Uy,  ahí yo creo que empieza. Dejas atrás los mitos, los pudores y ya no eres tan alocada como a los 20, cuando lo único que quieres es tener encuentros todo el tiempo. Hay más calma, te sientes más segura. Con el paso de los años descubres que la sexualidad es mucho más que hacer el amor.

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¿Me prestas tu camisa?

Posted on: September 28th, 2012 by Caras

Porque una mujer vestida sólo con una camisa sugiere intimidad, erotismo, sexo… Cinco ejemplos en este visual.

Dayane Mello, modelo:

Desde niña, la modelo brasileña ha vivido rodeada de hombres, tiene cuatro hermanos, así que el mundo masculino no le es ajeno. “Cuando era pequeña no jugaba con muñecas, sino a cosas de niños. Y, hasta hoy día, mi clóset está lleno de prendas masculinas: polerones, relojes, camisas… hasta perfumes de hombre; huele y verás”, dice.
A su novio, el tenista Nicolás Massú, también le ‘roba’ poleras “Me encanta ponérmelas para dormir”, cuenta.
Acaba de llegar a Chile pero no se quedará mucho tiempo. Su vida transcurre entre aviones y aeropuertos, en un mes puede dormir en siete ciudades diferentes y su próximo destino será Nueva York. “Estoy haciendo lo que más me gusta. El modelaje es mi vida, mi pasión y me encanta”, asegura.
Esta vez hizo un alto en el camino y demostró que lo masculino también es cosa de chicas.

 KatynaKatyna Huberman, actriz:

La pantalla chica y el teatro la mantienen ocupada. Además de la teleserie Pobre Rico de TVN está ensayando una obra de teatro, Cazados, que cuenta la historia de dos matrimonios y que tiene fecha de estreno para finales de octubre. Entre su trabajo y el cuidado de sus dos hijos pequeños, a la actriz no le queda un minuto libre.
Rosita Lagos, el personaje que interpreta en TVN, es una boxeadora. “Se podría pensar que es muy masculina pero es bien femenina, al menos en su aspecto externo, porque le gusta mucho la ropa y vestirse mina”. Fuera de la ficción, a la actriz no le disgusta el estilo masculino, aunque le parece un poco cliché la idea de que “una mujer es sexy cuando se pone una camisa de hombre”. Katyna es más de poleras que de camisas y, más de una vez, ha tomado prestadas las de su marido, Jimmy Frazier, al que suele ‘robarle’ también algunos pantalones.

DelsolarFrancisca del Solar, sicóloga y modelo:

Debutó en las pasarelas a los 19 años y ahora comparte su trabajo de modelo con su otra pasión, la sicología. Además, tiene una tienda de ropa y está al día de lo que acontece en el mundo fashion. Las camisas masculinas, según ella, son pura tendencia: “Se ven lindas con jeans y también como vestidos, con un cinturón. Me encantan, aunque adaptadas al cuerpo de la mujer”. Las recomienda además como pijama, por lo cómodas. Desde pequeña solía usar las camisas de alguno de sus hermanos. Y, por lo visto, siempre le han quedado perfectas.

Tamara Acosta, actriz:

TamaraEstá terminando de grabar los últimos capítulos de la popular teleserie Los 80 de Canal 13 y acaba de bajar el telón de la temporada de teatro. En el futuro no descarta trabajar con su marido, el director Sebastián Araya, en una serie o una nueva película —en su currículum figuran una veintena—. Pero, por ahora, la llamada musa del cine chileno congela los proyectos profesionales mientras espera la llegada de su primer hijo. Confiesa que no usa mucha ropa de su pareja porque “como es muy alto, me queda grande y, la verdad, no me sienta bien”. Sin embargo, para esta foto, posó feliz con una camisa que le da un look ingenuo y sexy dando vida a uno de sus mejores papeles: el de mujer seductora.

MmullerMagdalena MÜller, actriz:

Magdalena trabajó por primera vez bajo los focos a los 13 años y su carrera alcanzó pronto velocidad de crucero. Digerido el éxito de la serie Amango, ahora se luce en Pobre rico, de TVN, donde interpreta a la ambiciosa Claudia  Lagos: “Me gusta mucho el papel aunque, en un principio, tuve que esforzarme harto porque el personaje no se parecía nada a mí. Es buena para pelear, es medio brusca, bruta…Me divierto mucho interpretándola”, asegura.
Aunque confiesa que los zapatos de taco aguja son su perdición, se siente cómoda vistiendo una camisa masculina: “En un hombre es una prenda cotidiana pero en una mujer se ve muy sexy, como juguetona… Me encanta como queda”, comenta.

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“Hazte la fama y échate a la cama”

Posted on: September 28th, 2012 by ComoyExisto

Aquel es un refrán que mi mamá repetía continuamente cuando chica para que cuidara mi manera de actuar. No sé si le hice mucho caso, pero el otro día no puede evitar acordarme de ella cuando empezamos a conversar con un grupo de amigos sobre aquellos restoranes que en el pasado eran superiores y hoy se han quedado atrás, quizás por la buena “fama” que tenían sintieron que no tenían que evolucionar con las nuevas exigencias de nosotros… los amantes de la comida.

No me refiero a que tengan que modificar su estilo o sus platos, si no a que a veces se olvidan de la calidad de los ingredientes, de la atención, de la decoración… y si bien tienen sus clientes fieles, es triste ver como se estancan en la comodidad o en el “ego”.

No me gusta criticar, ya que considero que no soy una eminencia culinaria, pero hace poco fui al Japón, el “ícono” de la comida japonesa y la verdad es que me decepcionó. Su fama corresponde a lo que pudo ser en el pasado.  Quizás se confiaron en eso y se echaron en los laureles, la relación precio calidad no correspondía, sentí descuido en la presentación de los platos y el exceso de erizos que supuestamente eran de decoración (respuesta que me dieron cuando dije que no los había pedido) no me dieron confianza para comerlos. Admito que el sabor de lo que probé no era malo, pero no estaban a la altura de su reconocido nombre. No lo recomiendo.

Es importante destacar, que no todos se quedan echados en la cama, hay otros lugares que si bien han podido ser criticados, han desarrollado un trabajo contínuo para mejorar. Eso se siente, se agradece y por mi parte, se reconoce. Imagino lo difícil que debe ser en este negocio, laburar cuando otros disfrutan, correr para dejar a todos felices, motivar al personal para que transmitan la atención de calidad que se quiere dar…

A la mente se me viene Mestizo, un lugar que ha logrado, en mi opinión, ir mejorando con el tiempo. Últimamente he ido un par de veces ya que para los días de sol indiscutiblemente su terraza es, si no la mejor, de las mejores en Santiago y ha logrado sorprenderme con sus nuevas propuestas.

El pastel de choclo de carne mechada e higos, se lleva todos mis reconocimientos, los higos le dan un toque especial, la pastelera de choclo de consistencia perfecta y firme, escondían los hilos de carne jugosa del fondo. La chorillana con carne de ciervo y un huevo pochado encima, me llevaron al cielo, untar esas papas fritas gruesas y fritura perfecta en la yema, fue un placer máximo y los cubos generosos de carne la hacían aun mejor.

De los clásicos del lugar y que aun siguen entre mis imperdibles, las empanaditas de mechada y ceviche son perfectas para empezar, no son muy grandes en tamaño, pero si en sabor y el risotto con mascarpone con osobuco, es realmente cremoso y perfecto.

Concuerdo con The Coolist (http://www.thecoolist.com/restaurant-design-10-amazing-temples-of-cuisine/), blog internacional de cosas y lugares con estilo, que el diseño del lugar es uno de los más cool del mundo y si bien no es un lugar barato, la relación precio, calidad, atención, locación es muy buena. Lo recomiendo 100%.

Si quieren compartir conmigo sus experiencias de lugares que han mejorado o que ya no son lo mismo de antes,  no duden en hacerlo para ir a probar suerte!

 

Jorge Schaulsohn: La caída

Posted on: September 28th, 2012 by Lenka Carvallo

Con millonarias deudas, asegura que fue uno más de los estafados por Bernard Madoff, y otros dicen ser ellos los estafados… por Schaulsohn.

La rutina de Jorge Schaulsohn sucede entre el departamento de Alsacia y su oficina en La Dehesa. Aunque en apariencias todo sigue igual —y él se esfuerce por demostrarlo— para este abogado y ex líder del PPD ya nada es lo mismo. Político influyente, con nexos en la Concertación y en la Alianza, ex socio del presidenciable Andrés Allamand, los días son inciertos. Agobiado y acosado por acreedores, atraviesa un período de ostracismo… aunque no se contiene de opinar en Twitter donde suma 40 mil seguidores.
“Han sido años difíciles, estoy saliendo adelante. Un infarto masivo al miocardo económico que no le deseo a nadie. Me tuve que reconcentrar en mi trabajo, rearmarme, pagar mis deudas, dar la cara a los problemas. Aunque no me siento víctima de nada ni de nadie”, afirma, aunque según sus detractores dejó varios heridos a su paso…

¿Cómo llegó a esto?
Schaulsohn pavimentó su carrera política en alianza con quien por años fue su gran amigo, discípulo y compadre: Guido Girardi. Conformaron una dupla de poder en la tienda creada en 1989 por Ricardo Lagos para recuperar la democracia. Girardi fue electo diputado por Cerro Navia y Schaulsohn representó a Santiago en dos períodos; incluso llegó a presidir la Cámara 1994-1995 y, también, escaló a timonel del partido.
“Fue un gran recaudador de fondos. Con Girardi eran liberales y coincidían en la amistad con los mismos financistas: Jorge Rosenblut, Daniel Fernández, Eduardo Bitrán”, cuenta Francisco Vidal, un PPD presente por aquellos años.
Con Guido ampliando su poder dentro del partido, la amistad creció con veraneos familiares en Cachagua y navidades juntos. Sin embargo, mientras él multiplicaba sus cuotas de poder, Schaulsohn pasó a lista negra a manos del propio Lagos. “Estando en la directiva dijo que nunca llegaría a ser presidente… Y Lagos, que no es muy perdonavidas, lo dejó en la cacha del revólver para siempre. Ahí se le cerraron las puertas del laguismo y, más tarde, de La Moneda”, cuenta Pepe Auth, otro testigo de los altibajos del abogado.
Con el sector más influyente de su tienda dándole la espalda, decide privatizarse. En 2001 se asocia con Andrés Allamand. Ya había asesorado al Consejo Minero en la discusión del royalty y a la Asociación de Isapres. “Era un lobbista eximio. Tenía empresas vinculadas a la economía judía, constructoras, mineras y retail”, cuenta un cercano.

Pero mientras la amistad con Allamand iba viento en popa, las cosas se ensombrecían con Girardi hasta que en 2002 la relación se quebró sin vuelta. Sucedió cuando el médico fue sorprendido en el turbio envío de más de 20 mil cartas a militantes PPD financiadas con fondos del Congreso (entonces era presidente de la Cámara de Diputados). Schaulsohn se alió a Fernando Flores y llamó a adelantar las elecciones para desbancarlo. Pero Flores perdió y el abogado quedó debilitado.
Sus energías entonces se centraron en la campaña municipal 2004 por Santiago. Pero fue derrotado por Raúl Alcaíno… Fue el preámbulo. Los malos tiempos se cernían sobre el abogado.
“Cuando terminó la campaña quedaron muchas deudas con proveedores y pequeños comerciantes a los que nunca les pagó… Yo era diputada por Santiago y me dolía ver estos casos”, cuenta Carolina Tohá. El asunto le tocó de cerca: su ex pareja, Norberto Salinas, quedó endeudado en $ 35 millones luego de firmar un cheque por gastos de campaña que Schaulsohn nunca llegaría a asumir. “Entonces no se conocían sus problemas financieros. Tampoco sé por qué se originaron, pero supongo que si a un estilo de vida descuadrado le sumas una campaña y luego una derrota, ahí podría estar el resultado”, observa Tohá.
Auth va más allá: “En dos ocasiones me tocó asumir en la mesa directiva —junto a Sergio Bitar— después de que Schaulsohn había estado en la presidencia. En ambas paró de pagar las cuentas seis meses antes, dejando millones de pesos como mochila… Dos años después todavía llegaba gente a cobrar trabajos de la campaña. Fue de una irresponsabilidad e inconciencia impresionante”.

EL GOLPE DE GRACIA LLEGÓ CON LA ‘IDEOLOGÍA DE LA CORRUPCIÓN’, de la que habló largo a El Mercurio en 2006. Ahí dijo que “el gobierno (de Bachelet) utilizaba dineros públicos para financiar al pacto político de la Concertación”. Girardi y varios pepedé decidieron cobrar cuentas y lo sometieron al Tribunal Supremo, expulsándolo del partido que ayudó a fundar.
Perseguido por sus palabras, enfrentó el fin de la carrera política y de su rol como lobbista. A él, que se ufanaba entre sus clientes de tener línea directa con las más altas figuras concertacionistas, “le cortaron todos los puentes, ya nadie le contestó más el teléfono”, cuenta una fuente.
“El lobby lo dejé definitivamente, pero no tiene que ver con la ideología de la corrupción, eso es mito”, asegura hoy Schaulsohn. Sin embargo, testigos afirman que su estilo fue  brutal y le pasó la cuenta.
“En la campaña de Bachelet (2005) a la presidencia, él se acercó para informarle que el Consejo Minero quería reunirse con ella; la cita se concretó en su departamento en calle Alsacia. Pasado un tiempo, Michelle se encontró con un integrante del Consejo Minero que le pidió comer con ellos… ‘¡Pero cómo, si yo ya estuve con ustedes…!, contestó ella. Ahí entendió que las personas con las que había compartido no eran precisamente de ese organismo sino clientes de Schaulsohn. A partir de ahí, ella lo borró para siempre”, cuenta Auth, quien a raíz de éste y otros casos, solicitó a la Comisión de Etica del PPD “establecer  la incompatibilidad entre el lobbismo y la actividad política”.
El 2008 fue la misma Presidenta quien promulgó una ley contra el lobby en el Parlamento.
Algunos no olvidaban el papel de Schaulsohn en 2001, para la discusión de la Ley Dicom, donde actuó a favor de la Cámara de Comercio. O durante el debate de la Ley del Consumidor, en que abogó por evitar las demandas colectivas.

Pero todo se precipitó en 2008, cuando se supo que era abogado defensor de Mauricio Mazza Alaluf, dueño de la casa de cambios Costa Brava y miembro del “Clan Mazza”, vinculado al lavado de dinero en Chile, Perú y EE.UU. En un careo el inculpado declaró que en 2007 le había pagado 125 mil dólares con dinero en efectivo. Schaulsohn reconoció ante al juez Jorge Garcés —quien investigaba al clan—  que sí tuvo una reunión en la Cárcel de Alta Seguridad y que incluso acordaron sus honorarios, pero que se desistió luego de que Mazza le pidiera una boleta para justificar el dinero. “No he recibido pago alguno, por eso dejé la defensa en EE.UU.”, dijo por esos días a La Tercera.
Solo, tendió lazos con la Coalición por el Cambio, donde llegó en compañía de Flores, con quien dos años antes fundó ChilePrimero. En el traspaso fue crucial el rol de Andrés Allamand. Mal no le fue. En 2008 la UDI evaluó darle un cupo senatorial por Arica o Valparaíso. En 2009 RN incluso lo solicitó como compañero de lista de Alberto Espina por la IX Norte. Aunque lo que Schaulsohn de verdad ambicionaba era la Embajada en Washington.

Su nombre fue tomando fuerza, hasta que se supo de sus numerosos cheques protestados, deudas impagas e, incluso, de una querella criminal que llevó a los asesores a recomendarle al Presidente a marginarlo de cualquier decisión.
Claro que según asegura el abogado, fue al revés: “Con la situación que estaba enfrentando no podía hacerme cargo de ninguna función pública. Yo fui quien se hizo a un lado”.
Lo cierto es que a partir de ese momento desapareció. Hoy admite: “La política me gusta, me interesa el debate público, pero tengo otras prioridades y eso requiere esfuerzo, tiempo, concentración… No participo por razones de fuerza mayor. Estoy alejado, lo que no significa que no tenga amigos en todos los partidos”.
Este año se informó que su debacle asciende a  950 millones de pesos. El no lo confirma ni desmiente. Sí afirma que el origen está en el fondo Madoff, la gran estafa del financiero americano. “Me dejó un hoyo profundo. Mi empresa sufrió cesación def pagos, una catástrofe”. El Banco de Chile le embargó bienes, la Tesorería fijó fecha de remate del departamento por no pago de impuestos. Dejó de pagar las cuotas del Volvo XC90, avaluado en 23 millones de pesos. Forus pasó el caso al sistema judicial y hoy podrían quitarle el auto.
De acuerdo a una investigación del diario electrónico El Mostrador, Schaulsohn debía 950 millones de pesos a Corpbanca, pero el banco habría retirado las demandas, supuestamente por los lazos que quedaron de cuando fue asesor de Alvaro Saieh. De esto fue testigo la periodista María Olivia Monckeberg, quien recibió una visita de Schaulsohn cuando terminaba de escribir El Saqueo (sobre el enriquecimiento de los grupos económicos en tiempos de Pinochet). “Quería que le cambiara el título al libro, que sacara el capítulo de Saieh o que lo entrevistara. Le contesté que era un libro de investigación, no de entrevistas y que ya estaba en imprenta”, cuenta la ganadora del Premio Nacional de Periodismo.
“Saieh es un amigo —reconoce Schaulsohn—, pero me parece un absurdo creer lo que salió en El Mostrador (que le condonó dos millones de dólares). No lo voy a comentar. El no ha intervenido en nada salvo su apoyo de amistad. No ha hecho nada en mi favor y no tendría por qué”.

DICE QUE NO SE HA DEPRIMIDO PERO SÍ HA SENTIDO ANGUSTIA. También, que la crisis no ha afectado la relación familiar sino que la fortaleció. Que sigue viviendo en su departamento de Alsacia, el mismo que estuvo a punto de rematar la Tesorería. Que ha ido pagando sus deudas, que no se avergüenza de estar en Dicom y que ha dado la cara frente a cada uno de sus acreedores.
Pero lo que no niega Jorge Schaulsohn es que su compleja situación aparejó un fuerte costo de imagen. “Nada que hacer, formas parte de la realidad, lo importante es afrontarlo”, dice.
De su elegante oficina en El Golf el abogado se pasó a La Dehesa donde arrienda un espacio “a precios muy razonables para una persona tan resentida financieramente como yo”. Ahí se dedica a su profesión de abogado, con viajes entre Santiago y Nueva York, donde mantiene algunos clientes y viven sus dos hijos de 28 y 21 años. Además hace algunas asesorías jurídicas en la II Región, con clientes vinculados a la minería, de los que prefiere no dar pistas concretas. Dice que trabaja solo, que ya no tiene socios, que el único que tuvo fue el actual ministro de Defensa Andrés Allamand con quien desmiente que hayan terminado peleados a raíz de sus múltiples conflictos. Es más, sobre el inminente camino presidencial del ex senador RN, admite: “Ojalá le vaya bien, si es candidato lo voy a respaldar siempre”.

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¿Argentina o Argenzuela?

Posted on: September 27th, 2012 by Roberto Cox

El 3 de septiembre Cristina Fernández de Kirchner batió su propio récord: hizo su cadena nacional Nº 17 de 2012, enterando ¡52 en tres años!
Ese día, la Presidenta eligió el prime time televisivo para salir al aire durante una hora por la conmemoración del Día de la industria. Cansados por las largas e injustificadas apariciones, en pocos minutos las redes sociales organizaron un espontáneo cacerolazo en algunos sectores de Buenos Aires… Y ese lunes, los argentinos se quedaron con las ganas de ver Graduados, la teleserie furor del año que transmite Telefé, mientras el popular Marcelo Tinelli, visiblemente molesto por la prolongada interrupción de su concurso de baile, aparecía 30 segundos en pantalla para decir: “Lamentablemente hay una extensión de la cadena nacional que no esperábamos, así que el programa del día de hoy no se va a emitir”.
Al día siguiente, ciudadanos anónimos descontentos por distintas medidas del gobierno llamaron vía Facebook y Twitter a cacerolazos y marchas en varias provincias del país para el jueves 13 de septiembre. A pesar del hastío generalizado, nadie se atrevía a pronosticar la adhesión que lograría la convocatoria… Y si lo hubieran hecho, de seguro se habrían quedado cortos. En Rosario, Córdoba, Mendoza, Salta, Neuquén, Mar del Plata, Posadas, Paraná y, por supuesto, Buenos Aires, miles y miles de indignados argentinos testimoniaron su malestar. Sólo en la capital 200 mil opositores llegaron hasta la Casa Rosada.

“No a la reforma de la Constitución”, “No te tenemos miedo” o “Soy del 46 por ciento que mantiene al 54 por ciento” fueron algunos de los lemas de las improvisadas pancartas. En paralelo, sonaba al unísono el “se va a acabar, se va a acabar, la dictadura de los K”.
Interminables columnas colmaban de forma pacífica la 9 de Julio y el Obelisco hasta llegar a Plaza de Mayo frente al palacio de gobierno; en tanto, Cristina inauguraba obras en San Juan. Lejos del ruido, respondía en tono desafiante: “Siempre volvemos y volveremos una y otra vez, por más que algunos se pongan nerviosos. Yo nerviosa no me voy a poner, ni me van a poner. Que se queden tranquilos”.
“Es bueno que los ricos de la Recoleta marchen”, dijo provocador el líder piquetero Luis D’Elía y vinculó el cacerolazo “al odio de clases que perdieron privilegios”. Estela de Carlotto, titular de Abuelas de Plaza de Mayo, afirmó que fue una marcha “de gente bien vestida, de clase media-alta”. El jefe de gabinete, Abal Medina, comentó que “ni siquiera pisaban el pasto para no mancharse” y que “les preocupa más lo que pasa en Miami que en San Juan”.
Entonces el afamado periodista Jorge Lanata salió al paso en su programa Periodismo para todos —una de las principales tribunas que tiene el opositor grupo Clarín—, diciendo: “No puedo creer que éstos sean los cuadros políticos del gobierno. ¿Esa es la crítica que tienen? ¿Que era gente bien vestida? ¡Qué análisis de puta madre, no! Tipos que no pueden justificar su patrimonio en la declaración jurada, corren por izquierda a otros que apenas cambian 50 dólares. Dicen que los caceroleros no representan a un sector social bien definido. Se equivocan. Representan a los que tienen las bolas llenas”.
Una semana antes, en el mismo programa, Lanata había mostrado un reportaje hecho en Venezuela, con las similitudes entre el mandato de Hugo Chávez y el de su “compañera” Cristina.
Por eso ahora se habla de “Argenzuela”.
Vanesa es una joven venezolana que llegó hace 4 años para realizar un máster. Dejó Caracas cansada de la inseguridad y, sobre todo, disgustada por la inestabilidad político-económica. En ese entonces, podía acceder a 5 mil dólares anuales vía tarjeta de crédito. Los controles del Estado le impedían sacar más aunque lo necesitara. Hoy, esa suma se redujo a la mitad y las posibilidades de burlar el cerco chavista son cada vez menores.
Lo que Vanesa ayer vivió en Venezuela, hoy lo experimentan en carne propia los argentinos.
El 31 de octubre de 2011, días después de la reelección de Cristina, la Administración Federal de Ingresos Públicos (AFIP) —algo así como el SII chileno— puso en marcha el sistema de permisos para comprar moneda extranjera. Con él, cada persona debió justificar sus ganancias para acceder a la divisa norteamericana. En ese momento ya eran pocos los que se acercaban a bancos o casas de cambio y lograban con éxito la transacción. Los controles no le permitieron ni a la popular diva Susana Giménez cambiar sus pesos…

EN POCOS MESES YA NO SE PUDO COMPRAR DÓLARES NI PARA AHORRAR. Es que no se trataba de lo que se dijo al comienzo: evitar la fuga indiscriminada de divisas y la evasión tributaria. Así, hoy la única excepción permitida es en caso de viaje, aunque con trabas que rondan lo paradójico. La AFIP permite la transacción sólo si se trata de la primera salida en el año y si el solicitante posee cuenta bancaria y no compró dólares antes. En determinadas situaciones, el organismo estatal puede consultar a las agencias de viaje la veracidad de la información. De encontrar anomalías en lo declarado o en el cruce de datos con migraciones, el pasajero se expone a sanciones.
Si se viaja a una nación limítrofe, la AFIP hace la transacción en la moneda del país de destino o facilita unos cuantos dólares. Ejemplos hay varios. Por un viaje de tres meses a Puerto Rico autoriza 1.240 dólares, es decir unos 14 diarios. Para tres semanas en Europa, 940 euros, poco más de 40 por día.
Acorralados por no poder comprar libremente, apareció el “paralelo” o “blue”, que transan vendedores informales, llamados “arbolitos”.
En el mercado formal un dólar vale 4,7 pesos argentinos. En el informal, 6,3.

USAR TARJETAS DE CRÉDITO APARECIÓ COMO LA SOLUCIÓN, pero ahora recargan un 15 por cierto en todos los pagos que no se hagan en pesos. La medida obliga también a los bancos de informar exhaustivamente los detalles de cada una de las transacciones hechas por sus clientes.
En total, ya son 23 las medidas que ha implementado directa o indirectamente la Casa Rosada con tal de restringir el acceso a dólares.
Y Cristina busca contrarrestar los efectos de sus políticas con el arma comunicacional más potente: las cadenas televisivas. Las 18 que lleva en el año (la última fue después del cacerolazo) las justifica como el único medio para dar a conocer “lo que otros ocultan. Como no podemos estar haciendo cadena nacional todos los días, las reservamos para las cosas que no pueden ser desconocidas por la gente”, dijo a la vez que acusaba a Clarín de mantener una “cadena nacional del miedo y del desánimo”.
De esta manera, cada una de sus intervenciones se convierten en monólogos, por lo general de más de una hora en que la Presidenta no sólo da a conocer cifras de crecimiento, sino también fustiga a sus adversarios.
Pero el 7 de diciembre será una fecha clave en la pugna entre gobierno-prensa: entrará en vigencia la controvertida Ley de Medios impulsada por el oficialismo que busca desarticular los monopolios mediáticos y “democratizar” el acceso de la información.
Pocos se atreven a aventurar cómo podría quedar dibujado el panorama de los medios en una maniobra en que la mandataria busca ganar espacios de audiencia, quizás el único bastión en el que aún está en desventaja.
Chavismo con aroma de mujer.