Caras

Archive for January, 2010

Backstage Fernanda Hansen

Posted on: January 21st, 2010 by bhstudios

Fernanda Hansen (30) viene llegando de una larga sesión de kinesiología, su rutina habitual desde que el 18 de julio del 2009 sufriera una fractura de columna con compromiso neurológico.

‘La política italiana es una Putanocracia

Posted on: January 14th, 2010 by Soraya Melguizo

Si las acusaciones de fraude o de estar relacionado con la mafia, tampoco los escándalos de las ‘velinas’, ni las declaraciones de una prostituta de lujo han logrado que Berlusconi deje la política. A pocos días del inicio del juicio por corrupción, CARAS conversó con el autor del libro más íntimo sobre el premier.

berlusconi
La agresión de un hombre, hace algunas semanas, en Milán al terminar un mitin político llevó a Silvio Berlusconi al hospital. Contusiones en la cara, 20 días de reposo y la explosión de su popularidad más allá del 55 por ciento de aprobación ciudadana polarizaron aún más a la sociedad italiana.

En medio de este panorama, se acaba de publicar Guzzanti vs Berlusconi, una biografía del cavaliere escrita por el periodista y senador Paolo Guzzanti, quien fue uno de sus más cercanos colaboradores, hoy uno de sus más feroces críticos. El 2000 Berlusconi le pidió a Guzzanti, entonces subdirector del periódico de su propiedad Il Giornale, que hiciera una biografía al estilo de la de Jacocca, el famoso presidente de Chrysler. El periodista aceptó y durante dos días, en la casa del premier en Cerdeña, grabó horas de monólogos, del primer ministro y de su madre Rosa Bossi Berlusconi sobre su infancia, juventud, inicios en el mundo empresarial y su llegada a la política. Después de aquellos encuentros, Guzzanti se dio cuenta de que lo que podría redactar no sería del agrado del primer ministro. Porque cuanto más lo escuchaba, más se convencía de lo egocéntrico que era.

Pasaron nueve años y varios desencuentros entre los protagonistas para que Guzzanti decidiera publicar la biografía-ensayo. Diferencias respecto de las alianzas estratégicas del gobierno italiano con socios como Vladimir Putin, llevaron al senador electo por el partido Pueblo de la Libertad y ahora inscrito en el Grupo Mixto, a abandonar el conglomerado. “Entonces decidí escuchar las viejas grabaciones y escribir un libro, revelando algunas perlas de su carácter y del fenómeno Berlusconi. Tuve el placer de ayudar a Silvio en sus días más difíciles y de irme después de la victoria electoral en 2008”, asegura Guzzanti. Los últimos escándalos que han rodeado al premier decepcionaron al periodista, quien hace unos meses definió el gobierno italiano como una mignottocrazia (algo así como putanocracia). “No es el gobierno de las prostitutas, como se podría pensar. Sino la selección de los representantes políticos siguiendo criterios de sex appeal en lugar de sus dotes específicas. Así, generaciones de jóvenes italianas han sido invitadas de la misma forma a ser estrellas de televisión, ministras, diputadas o concursantes de Gran Hermano. El único criterio es tener a disposición un personal político incompetente y sumiso”, denuncia.

—Usted dice haber dejado el gobierno, entre otras razones, por el desprecio del premier hacia las mujeres, y lo define como “un gran cerdo que ha corrompido a las italianas”. ¿El lo decepcionó más como hombre que como político?
—El comportamiento de Berlusconi es el de un macho prepotente que quiere tener todas las compañeras que desee a su disposición. El mismo ha dicho que se considera ‘un gran puttaniere’. Las mujeres del mundo berlusconiano son invitadas a prostituirse, no en el sentido físico del término, pero muchas aprenden que ‘concederse’ a la persona justa en el momento preciso es un excelente método para ascender en su carrera. Esto ha pasado en todas las épocas y lugares, pero nunca antes en Italia esta actitud se había convertido en una regla no escrita de comportamiento político. Vengo de una tradición y una generación que vivió el feminismo de los ’70 como una importante etapa de la evolución política. Ver que no queda nada de aquel movimiento me entristece.

berlusconi200En la entrevista inédita que contiene el libro, Berlusconi cuenta su dura infancia en los años de posguerra, con un padre expatriado en Suiza y una madre con dos hijos que sacar adelante. “Jugué poco de pequeño, creo que todo el tiempo que tenía lo dedicaba a estudiar o trabajar. Había mucha miseria en la Italia de aquella época, pero era un país lleno de orgullo. Yo tenía muchas ganas de salir adelante y pensaba que algún día llegaría a hacer algo importante”, recuerda el premier. En el liceo y la universidad, Silvio se reveló como un gran estudiante con éxito entre las mujeres. Más tarde, en París, donde cursaba Derecho comparado en La Sorbonne, se ganaba la vida cantando en locales nocturnos. Allí conoció a Josianne, una streaper que se convirtió en su novia. “Cantaba canciones italianas bajo el nombre de Pier Paolo Rizzoli”, cuenta el libro. Cuando su padre descubrió que vivía con una ‘mujer de la noche’, lo obligó a volver a Italia. Sin embargo, el primer ministro italiano nunca abandonaría su pasión por la música, y años más tarde, trabajaría como cantante en cruceros por el Mediterráneo.

Al terminar la universidad el joven Silvio empezó a trabajar como responsable de ventas en una empresa de construcción, cuyo director era amigo de la familia. Poco a poco se convirtió en un empresario de éxito. Construyó Milano 2, una urbanización privada dentro de Milán. “Fue una innovación para la época. Allí mismo comencé una televisión por circuito cerrado (Telemilano) para que las madres vieran desde su casa a sus hijos. Era un modelo de ciudad avanzado”, afirma el premier.

Así creó la televisión de la comunidad, después del barrio, de la ciudad, hasta conseguir el monopolio de la TV privada. Luego fundó una concesionaria de publicidad, Publitalia, “pieza clave para su nuevo juego: la política”, asegura Guzzanti.

En 1979 Telemilano pasó a ser oficialmente Canale 5, una emisora nacional. En el libro, Berlusconi asegura que si la ley sobre el conflicto de intereses saliese adelante en el Parlamento, en Italia gobernarían los incapaces.

En los próximos días el primer ministro se sentará frente a la fiscalía de Milán para responder a las acusaciones de fraude y corrupción. Es por eso que todo su equipo de abogados —la mayoría diputados— está preparando hace meses una ley que garantice su inmunidad y que establece un máximo de seis años para resolver los procesos judiciales, con lo que muchos de los casos contra el cavaliere, quedarían prescritos.

También declarará ante los jueces de familia, para acordar los términos del divorcio de su segunda mujer, Verónica Lario, quien en su demanda le pidió 43 millones de euros como pensión, mientras que Berlusconi sólo estaría dispuesto a pagarle entre 200 y 300 mil euros al mes. Rosa Bossi Berlusconi, la ya desaparecida madre del primer ministro italiano, sólo tenía buenas palabras para Carla dell’Oglio, su primera nuera, no así para Verónica. “Carla era buenísima y estaba enamoradísima de mi hijo. La cosa terminó mal porque ella y los dos hijos mayores, Marina y Piersilvio, tuvieron que refugiarse fuera de Italia, cuando fuimos amenazados por la mafia. Verónica apareció en la vida de Silvio cuando ya estaba separado. Ella ha tenido y tiene todo lo que quiere. Es una mujer muy bella… y se comporta bien, es una verdadera señora, aunque debo reconocer que al principio yo no estaba muy contenta, y ella lo sabe”, confesaba la mamma.

Entrelíneas de la OCDE

Posted on: January 14th, 2010 by Roberto Schiattino

Por estar en un selecto grupo de naciones desarrolladas nuestro país pagará dos mil millones de pesos cada año. También cambió leyes, autorizó el levantamiento excepcional del secreto bancario y podría aumentar la extracción de recursos en aguas chilenas… ¿Se justifica la inversión?

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Cuando el equipo San Luis de Quillota subió a la primera división del fútbol en 2009, los entendidos se preguntaban si lograría permanecer en la elite deportiva en la próxima temporada. Hoy, políticos y expertos en finanzas tienen la misma duda tras el ingreso de Chile a la ‘primera división’ de las economías mundiales: ¿podrá alcanzar los estándares que exige la OCDE?, ¿cuál es el costo de ser un país en vías de desarrollo que se sienta a la mesa con los más grandes?

Tras dos años de negociaciones que obligaron a aprobar importantes leyes en el Parlamento —modernización del gobierno corporativo de Codelco, cortapisas al lavado de dinero y acceso a la información bancaria en casos específicos— , asumir compromisos de flexibilización laboral y manejo de empresas públicas, nuestro país se transformó en el 31er integrante de la Organización para la Cooperación y Desarrollo Económico (OCDE), el club de potencias con sede en París, planilla de 2.500 empleados y presupuesto de 343 millones de euros —$ 250 mil millones— anuales. Los que están ahí aportan el 80 por ciento de la producción mundial.

En Santiago, el secretario general Angel Gurría ratificó el ingreso ante la Presidenta Bachelet (luego debe ser aprobado por el Congreso).

¿Un hurra para la política económica chilena que pudo cumplir los requisitos mucho antes que los gigantes de Brasil, Rusia, China e India? Sí y no… para algunos. Porque el anuncio también trajo críticas y dejó flotando la sensación de que seremos “el hermano pobre” de la organización, ese que con 14.500 dólares anuales de per cápita apenas llega a la mitad que la mayoría de los otros miembros.

Las diferencias en niveles de ingresos resultan dramáticas: Japón e Italia cruzan los 30 mil dólares; Austria y Australia más que duplican a Chile, con 37 mil dólares; EE.UU. ostenta 45 mil; Irlanda ya pasó esa cifra, República Checa consiguió nuestro estándar hace diez años (ahora entera 24 mil dólares); Turquía nos pasó en 2009 y, apenas rozando los 12 mil dólares, sólo México aparece más atrás.

ocde300Dos décadas le faltan a Chile para estar de verdad en las grandes ligas de la OCDE, agrupadas desde 1961 para apoyar la reconstrucción de la Europa de post guerra. Pronto se sumaron a este grupo EE.UU. y Canadá, seguidos por otros libremercadistas no europeos —como Australia y Japón—, hasta convertirse en el espejo económico de la OTAN.

Sólo se entra mediante invitación (Chile la recibió en 2007) y a partir de ese momento se deben adoptar una serie de regulaciones económicas y laborales para cumplir las exigencias. Por eso, según los que defienden la permanencia en el club, el país se beneficiará porque “nivelará hacia arriba”, recibirá más inversión extranjera, los demás miembros querrán traer sus fondos de pensiones a nuestra Bolsa y Chile tendrá herramientas y legislación económica de primera línea.

Los críticos suman economistas, algunos centros de estudios y empresarios del mundo pesquero. Ellos subrayan que aparte de la cuota anual a pagar, barcos extranjeros podrán abusar de recursos nacionales; que abrir el secreto bancario conlleva riesgos para las libertades individuales y, sobre todo, que los problemas de fondo del país no se solucionan con el ingreso a un club. “De ese grupo somos el peor evaluado en distribución del ingreso (…) —señaló el diario Estrategia—. Tampoco destacamos en cuanto a PIB per cápita, al ubicarnos en los últimos lugares, y nuestra tasa de participación femenina en el mercado del trabajo está 20 puntos por debajo del promedio OCDE. En educación, sólo Turquía y México obtuvieron menos puntaje que Chile en la prueba PISA de ciencias”.

El economista Sebastián Edwards apuntó que “la entrada significa que cumplimos con los requisitos pero no que vayamos a crecer más rápido ni que la calidad de la educación vaya a mejorar, o que nuestros mercados laborales sean más eficientes”.

La OCDE propone medidas polémicas como eliminar la indemnización por despidos, fortaleciendo el seguro de cesantía para crear más puestos. O que se rebaje el sueldo mínimo para los menores de 25 años, los más afectados por el desempleo. Esto funciona en naciones como Noruega, con un 80 por ciento de sindicalización —Chile apenas tiene un 13 por ciento—, pero aquí esas medidas son resistidas por los trabajadores y consideradas altamente liberales.

¿El gobierno socialista chileno apoyando fórmulas de derecha? “Cuando nos piden más sindicalización o levantar el secreto bancario, no están siendo precisamente derechistas —defiende la representante ante OCDE, Karen Poniachik—. Esta organización es muy transversal, no hay un solo color político. Me molesta que digan que es un club porque sus análisis son desapasionados y contribuyen al debate”.

Opinión distinta ha tenido la oposición en el Parlamento. Para el diputado RN Cristián Monckeberg —uno de los que pidieron revisar la flexibilización del secreto bancario—, “siempre será positivo entrar en estas organizaciones en la medida que se obtengan beneficios y eso está por verse”.

Hernán Büchi también tuvo reparos frente a una nueva ley que faculta a Impuestos Internos a investigar las cuentas de particulares cuando hay sospecha de lavado. Finalmente, esas voces disidentes empujaron a perfeccionar la normativa y a que sólo se levante el secreto en casos extremos y con la orden de un juez.

Pero la acusación más grave formulada tras el ingreso la hizo el ex presidente de Sonapesca, Roberto Izquierdo. Y se le sumó casi todo ese sector, denunciando la “pasividad” del gobierno frente al aprovisionamiento de naves extranjeras —de jurel, sobre todo— en puertos locales. Según denuncian, estos barcos estarían sobreexplotando los recursos de aguas internacionales chilenas y nuestro país hace vista gorda porque la mayoría tiene bandera de naciones OCDE. Sus acusaciones fueron desmentidas por el ministro de Economía, Hugo Lavados.

ocde200“EL HERMANO POBRE”, eso será Chile, según Lilí Illanes, investigadora del Instituto Libertad. “Diversos indicadores de desarrollo y bienestar muestran severas brechas entre nosotros y la media de los socios”. Entre ellos: deficiente nivel educativo, distribución del ingreso —la peor del grupo— y estándares de pobreza relativa, porque en Chile el 16.4 por ciento de la población vive con la mitad del ingreso medio de 400 mil pesos por familia.

Sin embargo, “es posible que al entrar finalmente empecemos a cambiar nuestros puntos de referencia —sostiene Edwards— y que en vez de compararnos con los vecinos, vale decir, con los de la tercera división, empecemos a hacerlo con el promedio de los países miembros”.

Poniachik asegura que se van a recibir muchas más inversiones en tecnología y medio ambiente. Ella apuesta a un alza de importaciones y exportaciones hacia los mercados OCDE; a mayor especialización para los nuevos productos y tecnologías, y a que mejorará el intercambio estudiantil.

Para el gobierno —y para el ministro Andrés Velasco—, entrar al grupo es un gran logro considerando que sucede en medio de una campaña presidencial que, hasta ahora, van perdiendo… Pero, en realidad, Chile lo buscaba desde 2003, aunque sólo recibió la invitación cuatro años después.

Y aunque en la oposición ya hablan de “utilizar la valiosa ayuda que la OCDE nos ha ofrecido”, para sacar dividendos como país habría que seguir el ejemplo de Irlanda, que supo brincar de la tercera división europea a la primera liga mundial. Después de figurar entre los miembros con menos ingresos hasta los ’80, dio un salto en los ’90, alcanzando uno de los PIB per cápita más alto del grupo: 45 mil dólares anuales (el cuarto más oneroso del mundo). Y también redujo su inflación de 14 por ciento a menos del 5 por ciento, aumentó el valor del suelo, el precio de las viviendas y la cantidad y calidad de la mano de obra. Todo, con un acertado manejo de las finanzas, con alta competitividad y tecnología.

¿Chile podrá seguir su tranco?