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Exclusivo Ian Halperin rompe el silencio ´Michael Jackson quería casarse con un hombre`

Posted on: October 5th, 2009 by Alfredo Lopez

Fueron horas de conversaciones a escondidas, hilvanando una historia que viene a remecer el llamado blanqueamiento del rey del pop, ese fenómeno que se produjo después de su repentina muerte. Ian Halperin, periodista canadiense a cargo de esta cruda investigación, logró su fama gracias a infidentes crónicas sobre Celine Dion, James Taylor y Kurt Cobain. Hoy, suma el descarnado relato de la vida sexual del cantante.

Para escribir Los últimos años de Michael Jackson se concentró en largas jornadas de entrevistas con dos de los amantes más importantes de la estrella. Lanzó el libro y después declaró: “Está claro que Michael era homosexual y que le gustaban los hombres jóvenes, aunque no tanto como Jordan Chandler o Garvin Arvizo”, los dos niños de 13 años supuestamente abusados por el artista. Así, según este autor, comienza a derrumbarse la hipótesis de que Jackson era un pedófilo sin remedio.

“En mi investigación también hablé con otros amantes que no fueron tan trascendentales. Uno era un camarero de Hollywood y el otro un aspirante a actor. El primero seguía siendo su amigo, o algo más, hasta el día de su muerte. Se conocieron en un restorán, Michael se mostró interesado y durmieron juntos la noche siguiente. Según el camarero, Jackson se enamoró de él… Cuando vivía en Las Vegas, uno de sus ayudantes más cercanos dijo que el cantante huía a un hostal infectado de ratas y vestido de mujer para ocultar su identidad. Todo para verse con el obrero del que se había enamorado”, añade Halperin, el mismo que predijo en diciembre de 2008 que al ídolo no le quedaban más de seis meses de vida. Tres meses después de su muerte, las revelaciones no se detienen.

Wp-Michael-193Hace un par de semanas un hombre confesó haber perdido a su alma gemela después de la partida del rey del pop. Sin embargo, para Halperin este asistente médico, cuyo nombre es Jason Pfeiffer, no sólo se encargaba de los tratamientos dermatológicos de la estrella, sino que entró tímidamente al corazón de Jackson. Fue un romance tibio y nada más. Porque el gran amor de su vida fue un deportista negro y que el autor señala con la discreta inicial ‘L’. Ese hombre, su compañero más fiel, lo acompañó durante las navidades más emotivas, e incluso compartió junto a los hijos del cantante.

—¿Sabe cómo comenzó esta historia?
—Ellos se conocieron hace más de doce años y de inmediato se convirtieron en pareja. Fue una relación intensa que se transformó en amor. Después se distanciaron, hace menos de dos años, pero nunca dejaron de verse.

—¿Dónde se encontraban?
—En casa de Michael, en Los Angeles. No vivían muy lejos uno del otro. El cantante también iba donde su amante, acompañado por un chofer o por un guardia. Siempre estaban solos, veían películas, bebían botellas carísimas de vino tinto, algunas superaban los tres mil dólares y luego se dormían. Michael se iba a la mañana siguiente.

—Usted dijo que hablaban de matrimonio…
—Es que progresivamente esa relación se transformó en un apasionado amor. Entonces se ofrecieron mutuamente argollas, de cincuenta mil dólares, con incrustaciones de diamantes y de finísima fabricación rusa. Esto, con la esperanza de casarse.
‘es una estrella del deporte… Y, en ese medio, declararse homosexual es firmar una sentencia de muerte’.

—Todo en absoluta discreción…
—Por supuesto. Michael sentía miedo a ser rechazado. No sabía cómo responder públicamente a esta situación.

—¿Y cómo enfrentaría el tema con sus hijos?

—Pensaba que lo comprenderían. Pero no hay que olvidar que pasó la mayor parte de su vida escondiéndose. A menudo decía que asumir su condición entre la comunidad negra era un suicidio profesional. Pero ese compañero en su vida cambió las cosas. Creo que fue la única historia de amor verdadera que conoció.

—¿Por eso pensó en oficializarlo?
—Sí, para reconciliarse con él mismo. Fue algo que se transformó en un orgullo en su vida.

—¿Y cómo imaginaba esa ceremonia?
—Como un gran matrimonio, pero con bastante privacidad a la vez. Se veía con los pies desnudos en la arena, al borde del Pacífico, junto a celebridades como Steven Spielberg o Arnold Schwarzenegger, y toda su familia. A menudo se reían de este proyecto loco que tenían en la cabeza.

—¿‘L’ quiere hablar de esto públicamente?
—Es imposible. Primero, porque económicamente no lo necesita. Es más, muchas veces le prestó dinero a Michael para que pudiera superar sus problemas financieros. Eso podría ser una prueba, pero a la vez me ha comentado que no quiere entrar en la polémica, algo que de verdad le parece una jungla salvaje.

Todo indica que la homosexualidad de Jackson fue un tormento constante, algo que nunca pudo controlar y que lo condujo a nebulosas sobre su vida privada que se desviaron a dolorosas situaciones, como las acusaciones de abuso a menores.
Ian Halperin también revela que Jason Pfeiffer, el asistente médico, es un testimonio que está lejos del peso sentimental que ‘L’ tuvo en la vida del astro. Mano derecha de Arnold Klein, el dermatólogo de cabecera del cantante que lo atendió por más de treinta años, no tenía ninguna prueba que apoyara sus dichos.

“Muchos hombres presumen haber sido amantes de Michael. Por lo menos conocí a ocho. Pero me concentré principalmente en dos, porque disponían de elementos tangibles de una relación: fotos, testimonios y otras cosas. Pienso que Jason cuenta su verdad, que sí fue su amante, pero algo simple y pasajero. Insisto, al final, el cantante tenía una historia de amor con otro hombre, con quien pretendía muy seriamente casarse”.

—¡¿Y quién es ese hombre?!
—Alguien cuyo nombre debo callar. Porque es una estrella del deporte, un hombre negro que está en actividad. Y, en ese medio, declararse homosexual es firmar una sentencia de muerte. No diré si tiene mujer o niños, no tengo ganas de entrar en estos detalles. Me contento con llamarlo ‘L’.

—¿Y usted, cómo lo descubrió?
—El había leído algunos de mis libros publicados en Estados Unidos y quería una dedicatoria… Hablamos y hubo confianza.

—¿Por qué no se efectuó este matrimonio?
—Porque en California, desde el referéndum de noviembre de 2008, dos personas del mismo sexo no tienen derecho a casarse. Michael y ‘L’ esperaban que esta norma fuera levantada, pero el Tribunal Supremo lo confirmó en mayo pasado. ‘L’ me afirmó que, si el matrimonio gay hubiera vuelto a ser legal, hoy estarían casados.

—¿Cuando murió Jackson eran pareja aún?
—No. Cuando la perspectiva de una nueva legalización del matrimonio gay cayó, Michael se replegó. Y ‘L’ no soportaba verlo ensimismado en medicinas peligrosas. Sabía que no había nada más que hacer, que Michael nunca más lograría recuperarse del proceso por abusos sexuales de 2005… Se separaron entre enero y febrero de este año.

—¿Cuándo fue la última vez que se vieron?
—Tres días antes de su muerte. No estaban solos y el encuentro fue breve. Aquel día, Michael se sentía débil y se quejaba de dolores del pecho. Sin duda era consecuencia de una enfermedad pulmonar de la que hablo en mi libro. ‘L’ pensó de inmediato que no le quedaba mucho tiempo de vida.

—En su libro, describe a Jackson muy debilitado. Pero los promotores de la gira aseguraban que estaba en excelente forma.
—Totalmente falso. Esa gente debiera ser procesada y demandada.

—¿Demandada por quién?
—Por Katherine, la madre de Michael, que está a punto de lograr una orden en contra del doctor Conrad Murray, el médico que reconoció haberle inyectado Propofol. Katherine incluso piensa demandar a la productora AEG por haber contratado a Murray. En California, prescribir medicinas peligrosas para un adicto a las drogas es considerado un crimen. Y exactamente eso fue lo que pasó.

—Randy Phillips, dueño de AEG, declaró que Jackson había firmado para 31 conciertos por su propia voluntad… Y que esa cifra fue escogida para sobrepasar a Prince, su rival.
—Falso. En principio se habló de diez conciertos, luego de 31 y luego querían 50. Michael estaba furioso, desesperado y pensaba que era demasiado, que no aguantaría. Quiso hablar con su padre, que no era muy cercano, para que le ayudara a enfrentar este problema. Y de hecho escribió una carta a Leonard Rowe, consejero de la familia, explicándole la situación. Esa carta que nunca fue enviada, pude leerla.

Wp-Michael-193-4—¿Quién era el más peligroso de los cercanos al cantante?
—El doctor Tohme Tohme, su portavoz. Según ‘L’, Michael le tenía miedo, incluso físico. A principios de mayo, después de una discusión, Tohme Tohme lo amenazó muy bruscamente. Desde ese momento todo cambió. De hecho, ahora devolvió una suma cercana a los cinco millones de dólares que, según él, Michael le había confiado. Eso es lo que ha levantado las sospechas de Katherine Jackson, que lo acusa, junto a otros empleados, de haber desviado unos 600 millones de dólares por un período de veinte años.

—El actor británico Mark Lester recientemente afirmó que era el padre de Paris, la hija de 11 años de Michael…
—Es completamente posible. Tengo la lista de los donadores de esperma y la semejanza es inquietante, además que es el padrino de los hijos de Jackson. No es ninguna sorpresa. El objetivo de Michael era disponer de un banco de esperma de donadores excepcionales, del cual podía sacar a ciegas para que nadie supiera después quién era el verdadero progenitor biológico de sus niños.

—¿Por qué no utilizó su propio esperma?
—Porque buscaba la perfección y porque no quería que sus hijos tuvieran algo que ver con su familia, incluso desde un punto de vista biológico. Entonces convencía a sus amigos, aquellos a los que consideraba dignos, y les pedía ir a hacer un donativo de esperma en una clínica de Los Angeles. Quería prevenir a sus descendientes del ADN Jackson.